viernes, 31 de julio de 2009

Hablando de libros con Christian Essenwanger



Christian Essenwanger nació en la ciudad blanca de Arequipa-El Perú el 12 de agosto del año 1972. Peruano de nacimiento y alemán por ascendencia. Luego de culminar sus estudios secundarios ingresó en la Escuela Nacional de Marina Mercante. Los siguientes once años los dedicó a la mar y a los barcos en los diferentes cargos de su especialidad, recorriendo gran parte del mundo y conociendo culturas diferentes. En 2002, ya viviendo en Alemania, se decidió, por fin, a poner por escrito las muchas ideas y sueños que conforman su primera obra, la que nos ocupa, Nidos I: La tentación.

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Pregunta.- Por su biografía podemos entender que, aunque la afición a la literatura se despertó pronto en usted, no es hasta 2002, y ya residiendo en Alemania, cuando se decide a escribir.
Respuesta.- Sí, así es. Y todo se debió a un sueño en el que vi partes de lo que más tarde sería Nidos I: La tentación. Cuando desperté serían cerca de las tres de la madrugada, y me dije que esa vez sí debía levantarme y escribir al menos en un papel pequeño lo que recordaba. No deseaba olvidarlo como otras veces. Pero sobre el escritorio encontré mi portátil más rápido que un papel, abrí entonces un documento de Word y empecé a escribir los retazos de aquel sueño. Mi esposa, al despertar por la mañana, me encontró aún escribiendo en el portátil. Como es de imaginar, me preguntó: «Amor, ¿qué haces?», yo le respondí: «Escribo un libro». Desde ahí no he podido detenerme. Llevo tres completos, y tengo ahora mismo dos empezados: Jarana, uno con el que procuro probar otro estilo, y Nidos II, la continuación de mi primera obra.


P.- Tan sólo hacía un año que usted vivía en Alemania. ¿Qué le llevó desde su Perú natal, y esa ciudad que califica como blanca, Arequipa, a residir en Horst (Holstein), Alemania?
R.- El amor. Como marino, como peruano, llevaba ya seis años cruzando el charco por lo menos dos veces al año para trabajar en una empresa española como oficial. Pero los contratos eran de mínimo ocho meses, y eso a la vez significaba estar el mismo tiempo alejado de la mujer que en el 2001 se convirtió en mi esposa. Entonces decidimos venirnos a Alemania para tratar de buscar un futuro distinto sin estar tan separados el uno del otro. Dios mediante, lo hemos conseguido. Hoy ya no navego y me puedo dedicar a mi trabajo, y a mi sueño que es escribir, sin necesidad de dormir a miles de millas en una cama fría.


P.- Entrando ya en la novela, esta primera parte se desarrolla sobre todo en El Perú, más concretamente en el barrio de Chorrillos, Lima, un lugar donde usted realizó estudios secundarios.
R.- Y del que tengo los mejores recuerdos de mi niñez. Debe ser por eso mismo que relacioné mi primera obra con el lugar en donde yo jugué al fútbol en las calles, o en donde quizá besé a mi primer amor. Es más, a finales del año pasado tuve la oportunidad de ir de vacaciones a Perú, y no perdí la oportunidad de darme una vuelta por ese hermoso barrio. Me dio gusto ver lo mucho que hoy ha cambiado para bien, caminar por las calles o mirar con melancolía la esquina en donde me reunía con antiguos amigos a conversar. Y, sobre todo, aproveché para visitar los rincones que yo describo en Nidos I: La tentación.


P.- Una de las dudas que se han producido con su novela, y en los foros de Internet hemos sido testigos, es su catalogación. En la porta aparece como ciencia-ficción, pero yo la veo más como terror o misterio, y otros lectores la han catalogado como narrativa-ficción. ¿Cómo la cataloga usted?
R.- El tema del error, como comentando en los foros, de colocar a Nidos dentro del género de ciencia-ficción, digamos, nuevamente, que fue un error mío de escritor novel y una falta de correcto asesoramiento por parte de la editorial. Sobre cómo yo catalogo mi propia novela, pues te diré que estoy acostumbrado a decir, será por lo que no vivo en un país de habla hispana, que Nidos I: La tentación es un thriller de ficción. Pero en español digo que es Narrativa-terror moderno. Ya sabes, en ese subgénero de la narrativa que toma prestado de lo fantástico, del terror gótico, del misterio y otros.


P.- El protagonista es un sacerdote católico, Pablo Rieger, y frente a él, Abaddón, nada menos que un ángel rebelde. Y alrededor de todo esto, la Iglesia de Roma y la verdadera fe.
R.- Creo que ni yo hubiera podido resumir mi obra en tan pocas palabras. La trama es esa, la lucha de un sacerdote católico primero por sacar adelante la feligresía del barrio de Chorrillos, en Lima, y de ahí las vicisitudes que el pobre hombre tiene que vivir para enfrentar al ángel rebelde Abaddón y las consecuencias de estos enfrentamientos. En torno, claro, la Iglesia Católica y un grupo extraño, que afirma practicar una fe distinta y que trata de ayudarlo.


P.- Cuenta usted que a lo largo de las siguientes entregas (Nidos tendrá cuatro), se verá que ha escrito una novela pensando en los eternos buscadores de una verdadera fe.
R.- Soy de los que piensan que la fe no es una cuestión de palabra o de ir a misa los domingos, tampoco de pasarse meditando toda la vida con la cabeza rapada para alcanzar un hipotético Nirvana, o de colocar una bomba por promesas de cielo o vida eterna, sino más bien de experiencia personal. Por eso me decido a contar la historia de una persona, de una experiencia única como puede ser la de usted, la del vecino o la mía, claro que en este caso me decidí por un sacerdote católico. Si hubiera nacido en Alemania, quizá hubiera sido evangélico o protestante, o de repente si la vida me hubiera llevado por el Asia, pues un budista o un seguidor de Zoroastro. En todo caso, lo que importa es la individualidad y las propias experiencias. Así como no hay dos personas iguales en el mundo, por más de que existan los gemelos, pues creo que tampoco hay una experiencia religiosa igual o similar a otra.


P.- ¿Ninguna de las religiones existentes es entonces la verdadera fe?
R.- Creo que no. Como te digo, es cuestión de experiencia personal. Pero es la mía una opinión, una fe, o una versión como la de millones en el mundo. Nada más. No deseo pecar afirmando poseer la verdad, o de decir que mi prójimo está equivocado.


P.- Dígame, y perdone mi ignorancia, ¿existen ángeles rebeldes en otras religiones diferentes a la católica?
R.- Para responder a esta pregunta, debería primero aclarar que, para el padre católico, Abaddón es un demonio, y para el grupo extraño que practica una fe distinta, un ángel rebelde. Entonces, si partimos de la base de que son al fin y al cabo nombres distintos para definir o nombrar a los ángeles que encabezados por Lucifer osaron revelarse contra Dios, pues sí, la respuesta sería sí. Al menos en las religiones que tienen raíces en el judaísmos, cristianismo. Ahora, sabemos que hasta los dioses del Olimpo también se revelaban y tenían cualidades humanas, como la ira, las ganas de castigar y el perdón, pues creo también que sí, que en muchas otras también hay ángeles rebeldes, lo que pasa es que tendrán otros nombres.


P.- En el comentario de su novela dije que usted no desaprovechaba oportunidad, a lo largo de la narración, para lanzar puyas contra la Iglesia Católica.
R.- El comentario me parece inapropiado, y que se haya sentido ofendido al punto de casi dejar la lectura de mi obra, pues también. Pero, como escritor, creo que hay que encajar todo tipo de críticas con profesionalismo, a la vez que se agradece y se sonríe por cualquier apoyo o buen comentario. Mas, como dije antes, si mi personaje hubiera sido protestante, pues de repente las «puyas» serían contra estos. O en el caso de budista, pues que Buda no me parece nada más que un tipo que se dedicó a meditar toda la vida en vez de ser verbo, acción. O que jamás llegó a alcanzar un concepto de la divinidad, produciendo que sus seguidores lo consideraran a él al nivel de los dioses. O cualquier otro ejemplo que el curso de la historia de mi obra hubiera generado (ficción). Claro, yo nací en un país católico, con tradiciones católicas, pero a Dios gracias en un hogar en el que nunca nos impusieron una creencia, o una fe. Entiende, de esas que, o vienes a misa todos los domingos para comulgar y para contarle al sacerdote de turno tus pecadillos más terribles, o te vas al infierno a que ese tipo de cuernos con una cola que da miedo te pinche con su tridente toda la eternidad mientras te quemas en el fuego infinito.


P.- Como ya hemos dicho, otro de los puntos fuertes de la trama es la secta Nidos. Veo que es usted un conocedor profundo de las sectas. Le habrá llevado bastante tiempo de investigación.
R.- Creo que afirmar que soy yo un profundo conocedor de las sectas, es algo erróneo. Efectivamente, después del sueño que tuve, y una vez que comencé a escribir la novela, me puse a investigar sobre distintas sectas; pero me di cuenta pronto que no era lo que yo deseaba. Yo había visto algo, y no quería cambiarlo, menos dejarme influenciar por un modelo o patrón, por decir algo. El resultado: Nidos. Es más, hablando de patrones, me gustaría aclarar una idea equivocada que he leído en algunos comentarios sobre mi novela en Internet. Yo, en mi biografía, he puesto que me gusta el trabajo de Dan Brown, pero eso no significa que sea una copia de alguna obra de él o que mi trabajo no sea inédito. De hecho, cuando yo leí por primera vez alguna novela de Dan Brown, ya hacía mucho que Nidos estaba terminado. Pienso, además, que cuando se trata de ficción, hay por supuesto que investigar, e investigar bien para no cometer errores, pero no por ello sacrificar la propia ficción de uno, si no, ¿qué gracia tendría todo?


P.- ¿Son tan violentas como nos las describes en Nidos I?
R.- Bueno, no te lo puedo contestar por lo mismo que te dije acerca de mi decisión de crear, digamos, mi propia secta (ficción). Eso sí, creo sinceramente que los Nidos sí son una secta violenta y ya lo ha demostrado en Nidos I: La tentación. Ahora, lo que tengan por hacer en las siguientes tres partes, pues te confieso que ni yo lo sé.


P.- ¿El autor no lo sabe?
R.- (Risas) Sí, claro. Pero no soy de los que trabajan con un argumento y una estructura de principio a fin. Sé adónde quiero llegar, y la mayoría de veces también cómo, el resto, pues me dejo sorprender. Me gusta mucho meter a mis personajes en problemas, y, con el fluir de la tinta, descubrir como salen de estos. Además, sin creer que estoy loco, eso se lo dejo a mi esposa, a veces pienso que son ellos mismos los que me susurran su historia al oído.


P.- Nidos es una secta luciferina, no satánica. ¿Puede contarnos la diferencia?
R.- Bueno, para contarte la diferencia, tengo que revelarte un secreto a voces. El único libro que ha tenido y que tendrá influencia en Nidos, es el que yo denomino al principio de la obra como La Quinta Revelación de Época y de la que tomo dos pequeños extractos con, por supuesto, el permiso correspondiente. Ahí es donde se explica que Lucifer y Satán, dos nombres que a veces son confundidos, son en realidad seres diferentes. Por eso yo creé la secta Nidos, una secta luciferina porque siguen a Lucifer, y no a Satán. Una cosa es adorar como a un Dios al que fue el líder de una rebelión celestial, y otra muy distintita hacerlo con sus lugartenientes.


P.- Ya hemos hablado de que la serie tendrá cuatro entregas. ¿Cómo van las siguientes?
R.- Como todo escritor novel, buscando siempre una manera de dar a conocer lo que deseas contar, pues me estoy dedicando a escribir otras novelas, ideas que tenía también en mente. El resultado es que tengo dos listas y que aún no he publicado, se llaman Delirium y Fobos. De Nidos de momento solo he empezado la parte dos y de las siguientes tengo solo el bosquejo de lo que quiero que sean. El resto, la verdad, no deseando ofender a los personajes de mi historia, espero a que ellos se decidan a contármelo.


P.- ¿Nos puede contar algo acerca de sus otras dos novelas aún no publicadas?
R.- Claro. Ambas son de terror. Por eso es que me gusta el alias que utilizo en Internet: Cholo-King. «Cholo», porque nunca olvido ni olvidaré de dónde vengo, y «King» en honor al maestro de este género.
Delirium es la narración que hace un hombre acerca de por qué está encerrado de por vida en una cárcel psiquiátrica, cuando él afirma ser inocente y culpa de todo a un fantasma de mujer a la que él denomina la Maligna, y acerca de sus últimos días hasta que decide suicidarse al día siguiente de enviar sus escritos a un estudiante de psicología que más tarde se encargará de estudiarlos y publicarlos. Una historia de fantasmas, posesiones demoníacas, ouijas, y otros mundos. Asimismo sobre la vida misma, con sus vicios y virtudes y cómo pueden llegar a maltratar la cordura de las personas. Para bien, o para mal.
Fobos habla de los miedos, conscientes y subconscientes; sobre esas fobias que tienen personas comunes y corrientes como usted o yo. Se desarrolla en el metro de Hamburgo, en donde un grupo de pasajeros se ve atrapado luego de una misteriosa explosión y transportado a un mundo misterioso en donde sus propios terrores los persiguen.


P.- Y volviendo a Nidos, ¿qué nos puede adelantar de Nidos II?
R.- Esta vez la historia transcurrirá entre el Perú y Alemania como lugares principales. Aparecerán nuevos personajes, y la historia nos llevará de la mano para tratar de entender un poco más sobre este misterioso grupo de Natalie y el padre Vásquez que afirma tener casi dos mil años de historia. Además, sabremos un poco más sobre el ángel rebelde Abaddón y sus planes para cumplir la profecía de los 14. Lo que sí no prometo, es demasiadas respuestas finales, recordemos que aún faltan tres libros que relatarán la experiencia de vida personal del padre Rieger, sino más bien acción, suspenso, y por qué no un toque de terror y amor.


P.- Nidos I está escrita en castellano. ¿La ha traducido al alemán?
R.- Vivo en Alemania, soy alemán por ascendencia, a la vez que español también, no sé si se lo he comentando, pero no tengo la lengua de este país como materna. Creo que me sería imposible traducirla. Es más, mi esposa, mi L.I. (Lectora Ideal) como dice Stephen King, es de profesión traductora. Y ella misma me dice que para traducir un libro, es mejor e ideal que la persona que lo haga tenga el idioma al que se va a traducir como materno. Yo, por mi parte, ya le he empezado a comentar a mi hija de dos años que a ver si los traduce cuando tenga veinte (risas). Ella, espero, crecerá con el español y el alemán como idiomas maternos.


P.: ¿Cómo es eso?
R.- Sí, sangre majorera para ser más exactos. Mi abuela que en paz descanse era española, nacida en Puerto del Rosario y enamorada de por vida de un peruano, se casó en París y vivió su vida en Lima. Tengo incluso familia en las Islas Canarias.


P.: Haruki Murakami dijo una vez que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. ¿Cómo lo ve Christian Essenwanger?
R.- No pienso que Christian Essenwanger sea, de momento, un escritor de cuentos o historias cortas. Pero, ojo, he dicho «de momento». Cuando descubrí en mí las ganas de escribir, los cuentos o las historias cortas que intenté al principio, mucho antes de Nidos, terminaron en la papelera sin un fin adecuado o sin una coherencia que me gustara. Otro cantar fue, claro, cuando me puse por delante un proyecto tan grande, un reto, como la vida de este personaje, el padre Rieger. Sin embargo, no lo descarto. Hace poco me animé a escribir bajo seudónimo en un foro, historias cortas a manera de diversión, y he descubierto un nuevo mundo una vez más. Quizá sea ya la experiencia, después de tres libros terminados, lo que me permite disfrutar mejor de ese placer, o al plantar en un jardín. Stephen King comparó también una vez la historia corta, o el cuento, con sus novelas, y recordemos que este señor no es que tenga solo uno o dos libritos. Lo hizo afirmando que contar un cuento es como darte un beso sin que te des cuenta, quizá como un susurro en vez de un grito sobre un peldaño, y creo que soy yo de la misma opinión.
Eso sí, cuando me decida realmente a escribir cuentos, quizá mis primeros, pues prometo contarte qué es lo que de verdad piensa Christian Essenwanger al respecto.


P. En un mundo en donde todos los vaticinios son bastante pesimistas sobre su futuro debido al cambio climático, ¿qué sentido tiene buscar una verdadera fe?
R.- Mucho... Pero, como le dije antes, mi opinión es solo una más de tantas experiencias. Pero trate de imaginar una religión mundial, producto de una verdadera y única fe. Me da igual cuál. O si es el resultado de todas después de milenios y milenios de guerras y conflictos en el nombre del Santo Dios, lo cual, claro, a mis oídos suena tonto. Pero en fin, nuestra historia nos es más que conocida. Ahora, tomemos esta religión mundial y preguntémonos entonces si este mundo sería un mundo mejor... Entonces, ¿qué tendría que ver esta hipotética verdadera fe con el clima? Mucho. Ya no habría guerras, las fronteras entre los países se debilitarían hasta desaparecer, los hombres se amarían más unos a otros con amor fraternal, y no con rencores escondidos. Esta evolución hacia un final mejor, común, produciría también que los hombres pensaran más en su bienestar, en el del prójimo, y en el del planeta que habitamos. Ya no sería necesario producir más armas que las requeridas para una paz interna, y los grandes científicos e inventores, mentes en realidad capaces e inteligentes, ya no se ocuparían en meditar cómo matar mejor a sus hermanos o en mayor cantidad de un solo porrazo, sino, de repente, en cómo hacer para que este planeta no se termine yendo a la porra, como diría mi madre, a través de nuestras propias manos.


P. ¿Le veremos por España presentando su novela?
R.- Para mí sería un sueño hecho realidad, aunque debo confesarte que quizá preferiría empezar en mi tierra natal e ir en contra de lo que se dice que uno no es profeta en su propia tierra. Pero como para alcanzar los sueños hace falta sudar la camiseta, y yo, mi amigo, me considero un trabajador nato amante de su pasión, escribir, pues no lo dudo. Solo dame un tiempo para encontrar a un editor que vea eso especial que yo veo en mis obras, y de seguro nos veremos juntos detrás de una mesa presentando una de mis obras. En España, y/o en Perú, y no nos olvidemos de Alemania cuando mi hija sea grande.


P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve el marino mercante?
R.- Para un marino mercante los libros, así como las películas, son fieles acompañantes de nuestros ratos libres. Hoy en día, que me siento en tierra detrás de un escritorio, me falta un poco el tiempo para poder leer; sin embargo, a bordo, durante mis travesías, creo que lo que más me faltaba era tener los libros suficientes para llenar el tiempo libre. Estos pasan en realidad de mano en mano entre los dueños y los colegas con diferentes tipos de apreciaciones. Creo que a bordo aprendí que el lector, es decir, el que está al otro lado de nuestras creaciones, es mucho más importante de lo que muchos escritores nos podemos figurar.


Muchas gracias y esperamos poder felicitarle por sus éxitos editoriales en España.

jueves, 30 de julio de 2009

Record de lecturas

No se trata de esta página, no. Si no de otra que dirigo, la perteneciente a la revista de creación literaria Ágora, papeles de arte gramático.

El artículo se titula "Blogs literarios", y ya os hablé de él en La cólera de Nébulos, mi bitácora generalista, escrito por Juan de Dios García, y que ayer registró unos índices de lectura que no conocíamos en la versión digital de la revista, sobre todo el gran volumen de lectores por primera vez.

Gracias a todos y todas aquellas que os envié el correo electrónico y entrasteis a leer el artículo y a comentarlo.

miércoles, 29 de julio de 2009

Se llama ://urlfan


En efecto, ://urlfan, y se hace eco de la entrada publicada por Calderón de la Huerta y que tituló "Mis respetos a Francisco Javier Illán Vivas", que me sirvió, en un momento inopinado, para conocer al autor o autora de esa entrada, y, como él o ella dijo: eres de los dos o tres personas que saben mi identidad.



Gracias nuevamente, Calderón de la Huerta. Gracias también a ://urlfan.



lunes, 27 de julio de 2009

Poetas de hoy me publica una nueva poesía


Se trata de Desde la piscina, que está incluída en mi obra Dulce amargor, poemario dedicado a la memoria de Sergio Maeso, hijo de mi buen amigo Jesús Maeso.

Podéis leerla AQUÍ.

y el resto de mis poemas publicados en Poetas de hoy, AQUÍ.

sábado, 25 de julio de 2009

Enciclopedia Escolar


Esta enciclopedia, con el nombre tan sugerente de Enciclopedia Escolar, utiliza la tecnología wikie, y los datos de la wikipedia, para mí un auténtico placer estar incluído en ella.

Para acceder a la página correspondiente a quien firma, pinchad
AQUÍ.

viernes, 24 de julio de 2009

Hablando de libros con Luis Alberto de Cuenca

Nacido y criado en el barrio de Salamanca, educado en los mejores colegios de Madrid, licenciado y doctor en Filología Clásica por la Universidad Autónoma con sendos premios extraordinarios y, sobre todo, lector infatigable, Luis Alberto de Cuenca ha sido Director de la Biblioteca Nacional y del Instituto de Filología del CSIC, Secretario de Estado de Cultura y ha recibido el Premio de la Crítica en 1986 por su libro de poemas “La caja de plata” y el Premio Nacional de Traducción en 1989, pero es, además, uno de los más destacados poetas españoles del momento, sin que ninguna de estas facetas anteriores ande desgajada del resto, sino más bien, al contrario, todo en este hombre converge hacia la luz de la palabra y de su magia, como si las muchas lecturas de los clásicos, la reflexión acerca del hombre y de su destino, la vida misma, tomada a manos llenas hayan enriquecido con una multitud de factores todos y cada uno de sus libros: Los reyes se enamoran de sus hijas más jóvenes./ Lo deciden un día, mientras los cortesanos/ discuten sobre el rito de alguna ceremonia/ que se olvidó y que debe regresar del olvido. Refinado, culto y elegante, ha convertido su expresión poética en una suerte de parapeto contra la vulgaridad y la confusión que impera en el ámbito del arte, de la literatura y del conocimiento.

Entrevista, y comentarios- entre paréntesis- de Pascual García, para Ágora, papeles de arte gramático.

¿Va el poeta siempre e indefectiblemente de la oscuridad a la claridad? ¿Es ése siempre su afán y su viaje?
En mi caso sí se ha producido ese itinerario. No lo provoqué: se produjo. Decía Borges que era la puerta quien elegía, no el hombre. El azar elegirá para otros poetas otros itinerarios.

(Leyendo sus libros: “Elsinore” (1972), “Scholia” (1978), “Necrofilia” (1983), “La caja de plata” (1985), “El otro sueño” (1987), “El hacha y la rosa” (1993), “Por fuertes y fronteras” (1996), “Sin miedo ni esperanza” (2002), “El enemigo oculto” (2003) y “Ahora y siempre” (2004) entre otros muchos títulos de este autor prolífico y consecuente, uno no puede eliminar del todo la sombra bienhechora del inmortal Borges, de aquel argentino universal, que también profesaba la religión de los libros. No lo niega nuestro poeta madrileño, sino que más bien lo tiene a gala, aunque entre los dos escritores haya tantas diferencias como las debe haber entre dos personalidades distintas y bien definidas, nacidas a miles de kilómetros la una de la otra y cuyas existencias han seguido diversos itinerarios).

¿El carácter culto, oscuro a veces, complejo y erudito de tu poesía no implica, en el fondo, una voluntad de construir un universo personal, un territorio literario propio, que constituya un particular espacio de encuentro con determinadas lectores? ¿Acaso esa inmensa minoría a la que hacía referencia Juan Ramón Jiménez?
Empecé escribiendo desde la oscuridad, pero a partir de “La caja de plata” mis poemas son accesibles a la mayoría, teniendo en cuenta que una mayoría de lectores, tratándose de poesía, son esa inmensa minoría de cuatro o cinco mil lectores de la que hablaba Juan Ramón.

¿La ubicación del poeta en el redescubrimiento de la cultura y del mito no revela, en cierta medida, un fondo de escepticismo y de descreimiento ante la condición humana y ante la vida en general? Como si el escritor, que ha dejado de sentir el mundo, se elevara por encima y buscara otros ámbitos en el tiempo o en el lenguaje.
Es eso, es precisamente eso. Me confieso escéptico por convicción, y creo que sólo se avanza a golpe de escepticismo. Pero los viajes por el tiempo y por el lenguaje no nos libran del todo de la angustia ante el mundo, de la profunda amargura que destila la condición humana.

(También nosotros, sus lectores devotos, hemos encontrado en sus versos ese alimento ecuménico y sagrado que nos permite disfrutar del momento, conservar la memoria y mirar con disgusto el espectáculo que nos rodea, sin acogernos a otro dios ni a otra fe que a la de su palabra: Si Dios existe, Dios es alguien/ que disfruta consigo mismo).

Hay en tu actitud frente a la literatura la percepción indudable de un gran lector. En realidad da la impresión de que un lector incesante estuviese buscando el texto que desea leer de nuevo. ¿Es un punto de vista borgiano, no te parece? ¿Estás de acuerdo con mi argumento? ¿Qué puedes añadir?
Estoy completamente de acuerdo con lo que dices. Borges es mi padre, mi amigo, mi maestro. Yo también, como él, me siento orgulloso de lo que he leído, no de lo que he escrito.

¿Por qué ese viraje casi radical en lo referente a la estética y a la expresión literaria que emprendes a principios de los ochenta, ese paso de lo críptico a lo mundano, aunque matizando siempre los dos términos?
Tampoco es tan brusco ese cambio. Leyendo atentamente mis primeros libros, ya está dibujada en ellas mi estética posterior. Me gusta eso de haber pasado de lo críptico a lo mundano. Pero ni era tan críptica mi escritura inicial, ni tan “mundana” la que fui desarrollando más tarde, a partir de los años 80 del siglo pasado. En todo caso, esta última ha resultado, sí, más comunicativa, menos privada, más universal.

(Tal vez el secreto de la poética luisalbertiana resida justo en esa mezcla, bien proporcionada, del arte y de la vida, de la carga libresca y del dolor de la calle, que de una forma tan sutil reflejan sus poemas, sobre todo los de esta última época, cuando el poeta decide volverse hacia el hombre que él mismo representa y escribir sobre su condición, como si se empeñara en resolver esa vieja y manida paradoja de los grandes poetas: Pero, ¿por qué no voy a ser/ al mismo tiempo sueño y vida).


¿No existe cierta contradicción entre tu voluntad, a partir de un momento dado, de iluminar el mundo y el poema y el caos patente de la realidad que nos circunda?
Yo creo que mis poemas pueden iluminar el mundo algunas veces, pero sólo un par de minutos, como esos artefactos lumínicos que hay en las catedrales para encender las luces del altar mayor, previa inserción de una moneda. Por lo demás, tengo claro que el caos lo preside todo. Pero se deja iluminar de tanto en tanto. No puede evitar que existan la belleza y la bondad en el universo.

Toda tu andadura poética ha sido un constante posicionamiento entre los opuestos de la literatura: comunicación (vs) conocimiento, vida (vs) cultura. ¿Has conseguido, al fin, conciliarlos? ¿No serán en ti y, por ende, en tu obra una misma cosa?
Pienso que sí, que he conseguido conciliar esos (sólo aparentes) contrarios. La cultura nos enseña a vivir mejor, y el conocimiento contribuye a hacer más honda y más fecunda la comunicación entre los hombres.

(Toda su trayectoria, su biografía y sus preferencias lo han conducido hacia este extremo; de modo que no puede haber contrasentido entre lo que ha escrito desde el primer libro y el tiempo que ha invertido en gastar los años y los días que ya no tiene. Es joven todavía, desde luego, y escribirá más versos, pero no podrá ni querrá despojarse nunca de un equipaje de nombres y de fechas, de personajes y de sucesos que ya son historia: ¿Volverán algún día los héroes de su exilio/ dorado, allá en las islas donde el sol no se pone?/ ¿Dejará de reinar por doquiera el hastío?/ ¿Morderá el polvo al fin tanta melancolía).

Estoy de acuerdo contigo en que la poesía no es menos ficción que el resto de la literatura y, sin embargo, tú estarás de acuerdo conmigo en que tu poesía exhibe, de algún modo, ámbitos de tu propia vida, de tu yo más patente o más escondido. No sé si se trata de una contradicción. ¿Podrías aclarármelo?
Mi poesía es plena y absolutamente autobiográfica. Con ella en las manos, un buen psicoanalista podría ahorrarse conmigo los interrogatorios en el diván. Y, sin embargo, mi poesía es ficción. Puede parecer contradictorio, acaso lo sea, pero a mí me parece que la realidad es un espacio para la ficción: el “teatro del mundo” que acuñó Calderón en uno sus autos sacramentales más famosos.

¿El uso de la cultura grecolatina, de los moldes métricos tradicionales en un planeta desbordado por la tecnología, la ciencia y la banalidad no es, en cierto modo, una firme protesta, aunque de la manera más sutil y bajo la forma de una impresionante ironía, acerca de la vida y del hombre actuales?
Vuelves a tener razón, y nunca había reparado en ello. Va a ser verdad que cuando me sirvo de la métrica tradicional y me refugio en los autores clásicos no estoy haciendo otra cosa que protestar. Detesto la sociedad actual y, sobre todo, su paupérrimo nivel educativo.

(Resulta razonable que un escritor de su talla se permita cierto grado de evasión y con sus libros, nos invite a nosotros a elevarnos por encima de las miserias humanas de todos los días. No es obligatorio, pero la mejor poesía ha tenido muchas veces esta tentación, incluido aquel monumento místico de San Juan, y los mejores lectores hemos buscado, muy a menudo esos espacios recoletos donde escondernos de tanta fealdad y de tanto dolor: Vengo de desertar en Bouvines o de pelear en Midway,/ vengo de la victoria o de la cobardía).

¿No es a veces, muchas veces, la literatura, la poesía, el único ámbito seguro, el orden dentro del orden, el orden soñado, una suerte de sueño imposible hecho realidad?
Amplíalo a las artes todas, no sólo a la literatura. El arte es el único espacio de orden posible. Lo que nos salva, aunque sea tan sólo por un rato, del aburrido caos circundante.

Como consecuencia de la pregunta anterior ¿no sería la literatura ese paraíso perdido al que añoramos siempre regresar, el único paraíso perdido?
En mi opinión, el paraíso perdido no es la literatura, sino la infancia. Toda nuestra vida es un lamento por esa pérdida que sólo se extingue con la muerte.

¿Ha sido la poesía tu refugio interior, tu paraíso predilecto, o tal vez un cobijo, como escribes en algún momento: “Las mujeres te habían retirado / su protección, los dioses su asistencia / y la literatura su cobijo”?
Mi paraíso predilecto es, insisto, la infancia que se fue para no volver, la niñez en que no existía la muerte y aún había remedios caseros contra las pesadillas. En la literatura he buscado siempre asilo, refugio. Y me lo ha brindado, gustosa. La verdad es que la poesía ha mejorado mi calidad de vida y ha templado no pocas veces mi predisposición a la melancolía.

(Si necesitásemos justificar la literatura, en las palabras de Luis Alberto de Cuenca encontraríamos el argumento infalible. Seguramente porque la causa de todos los males del mundo, incluso los más graves, como la guerra y la insolidaridad radique en el aburrimiento, porque no hay otra existencia que la que todos los días nos viene dada, salvo que abramos un buen libro y busquemos la aventura o la escribamos nosotros: Y nos besamos como en las películas,/ y nos quisimos como en las canciones./ Cuando la realidad era el deseo/ y nuestro reino no era de este mundo).

A pesar de tanta referencia libresca, tanta cultura y tanta erudición, encuentro mucha vida en tus versos, mucho amor, mucha noche, algunos guiños canallas y un enorme sentido del humor. ¿Puede ser este último el ingrediente que más acerca al lector de a pie a tu obra?
Lo que nos diferencia a los seres humanos del resto de los animales que pueblan el planeta es el sentido del humor. La risa, recordaba Rabelais en los preliminares de su Gargantúa, es el proprium de la humanidad. Mi bisabuelo Carlos Luis de Cuenca cultivó en los periódicos de su época un tipo de poesía festiva que suscitaba adicción entre sus lectores. Ojalá pueda servirme de algo mi parentesco con él.

Yo creo que el gran acierto de la poesía luisalbertiana es instaurar el mito en el espacio más actual y cotidiano; tal vez el ejemplo que se me ocurre, así de repente, sea el poema, magnífico por otro lado, titulado “Nausícaa”. ¿Parafraseando alguno de tus títulos: es el mito siempre necesario?
Necesario y, por tanto, obligatorio. Los mitos están siempre vivos. Les pasa lo que a la materia de Newton: ni se crean ni se destruyen, tan sólo se transforman. Mi poema “Nausícaa” (en el que se habla de la hija de Alcínoo como si fuese contemporánea nuestra) y mi libro Necesidad del mito (Murcia, 2008) coinciden en esa apreciación.

(Después de leer toda la obra de Luis Alberto de Cuenca resulta evidente y natural ese logro extraordinario de reconstruir el mundo con los viejos moldes clásicos, de mezclar a Odiseo con los jóvenes de la noche capitalina, de buscar y conseguir los antiguos placeres para insistir en ese carpe diem necesario e inevitable. Pero, además, uno emerge de sus libros casi purificado, como se sale de un ritual de iniciación en los misterios de la vida.
Acabada la entrevista, me queda el privilegio de haber escuchado las palabras de un maestro, de compartir con él un pequeño resquicio de vida y ese enorme paisaje del deseo, al que unos pocos estamos entregados desde hace mucho y que tanto nos une. Lo llamamos literatura y constituye un pacto inquebrantable, casi secreto, de complicidad. Enhorabuena al poeta y mi eterna gratitud).

jueves, 23 de julio de 2009

El legado del hechicero


Ese es el título de la próxima novela de Pedro Camacho, segunda parte de Circulo de Bardos, que prologaré a petición del autor.

Por el momento, una de las ilustraciones de Mar del Valle para la novela, que editará Edimater.

miércoles, 22 de julio de 2009

Un pequeño sitio en Ciberanika

En poco tiempo se ha convertido en uno de los sitios de internet más activos, dedicado casi en exclusiva a la literatura, el Blog Ciberanica.com Anika entre Libros, Anika Cine, Vinilo y la Casa de Kruela, que así de largo es el título.

Os invito a conocerlo, si no lo habéis hecho ya, y visitar en el enlace de más abajo, mis aportaciones.

Pinchad AQUÍ.

martes, 21 de julio de 2009

Encuentro con Carmen Sabater Rex


La presentación de El ocaso de las siete colinas en Valencia sirvió para un encuentro entre escritores y escritoras, y un auténtico placer conocer en persona a Carmen Sabater Rex, una molinense residente en Valencia, y autora de la novela que acabo de terminar de leer, La casa del canónigo, que comentaré en breve.

sábado, 18 de julio de 2009

viernes, 17 de julio de 2009

Hablando de libros con José María Merino


Una entrevista de María Ángeles Moranes Chazarra, cortesía de Ágora digital.

José María Merino es un incondicional defensor de la literatura de calidad, avezado lector e infatigable escritor de novelas y cuentos, ¿has encontrado en estas fórmulas narrativas la expresión de tu mundo?
Bueno, yo pienso que la literatura se encuentra en muchas formas, lo que ocurre es que el cuento fue el primer género, antes de que existieran la palabra y la escritura el cuento ya estaba ahí y para mí sigue siendo el vehículo perfecto para formar el gusto literario.

Siempre prosa, ¿y la poesía? ¿Estás enfadado con ella?
No, la poesía se enfadó conmigo y me abandonó, pero antes me permitió algo que valoro mucho, aquilatar las palabras. Es un claro taller de precisión, concisión, de elegir la palabra justa, la imagen adecuada, y este sentido le estoy agradecido a la poesía.

Siempre se ha dicho que la literatura tiene algo de terapéutica, ¿en qué te ayuda a ti la literatura?
A entender mucha cosas, como lector y como escritor. Como lector he aprendido a conocer tanto el aparente desorden de lo que nos rodea como a mí mismo, y como escritor forma parte de la técnica de desentrañar aquello que no entiendo, lo confuso.

Para los lectores y mirando desde el punto de vista de un escritor veterano como tú, ¿qué es lo que debe procurar un autor para captar lectores?
Hay muchas clases de lectores. Hay unos que prefieren solo el puro argumento. Yo soy un lector que agradece mucho el lenguaje y la composición de un libro, también valoro la trama, personajes y que el libro me dé una representación de la realidad ayudándome a entenderla.

Has conseguido varios premios, el de la Crítica con el título Cuentos del reino secreto, el Miguel Delibes con Las visiones de Lucrecia, el Nacional de literatura juvenil con Los trenes del verano, y algunos más, ¿en qué han condicionado tu escritura posterior estos premios?
En nada, salvo dos premios a los que me he presentado con la primera y la última novela porque tenía el nombre de Gonzalo Torrente Ballester y me apetecía, los demás me los han dado, han sido un regalo. Son estimulantes los premios, te hacen pensar que tu obra es reconocida pero nunca me han hecho cambiar mis proyectos. Yo escribo un libro aunque crea que no va a tener difusión.

¿Has usado alguna vez algún seudónimo?
No, nunca, porque siempre me pareció que mi nombre literario era mi nombre natural.

¿Y cuándo te has presentado a algún premio?
En esos casos, bajo plica, sí. Pero he puesto un seudónimo muy neutro, algo así como cinco de marzo. En cambio, he trabajado en colaboración con otros dos escritores, Luis Mateo Díez y Juan Pedro Aparicio para descubrir un personaje llamado Sabino Ordaz que ha escrito un libro titulado Las cenizas del fénix, una colección de artículos. En este caso sí hemos creado un seudónimo.

Es difícil potenciar la lectura entre las nuevas generaciones, ¿qué hacer en colegios e instituos de secundaria? No me digas que el profesorado debe leer en clase como fomento de la lectura porque es un argumento que no tiene respuesta por parte de esos supuestos lectores.
Quien tiene que tomar conciencia de esto son los políticos porque la sociedad no puede descansar todos sus problemas en el sistema educativo, este no tiene por qué enseñar valores- educación vial, antitabaquismo, etc,- es la sociedad, a través de la familia, la responsable de estas instrucciones y también de la lectura.
La escuela tiene que tener un papel formativo en la cultura. Y lo peor de todo es que hay familias con buen nivel económico que piensan que la obligación de dar cultura estética y literaria a los chicos es de la escuela y los institutos, pero la misión de estos es completarla. Hay una responsabilidad política y pública que no tiene por qué transferirse a la escuela, que ésta resuelva lo que no resuelva la sociedad.

¿Y el futuro literario más próximo pasa por...?
La publicación de La sima, una novela que se sale de mis novelas tradicionales. Trata de esa cultura de confrontaciones, de propensión a lo violento que tenemos los españoles. Posee un fondo ambiental de la guerra carlista sobre la que el personajes es incapaz de redactar su tesis doctoral y se dedica a escribir otros hechos.

miércoles, 15 de julio de 2009

AFANEAR: fantasy spagnola




Nuevamente mis viajes por los interminables mares de internet me llevan a un nuevo puerto, en este caso llamado AFANEAR, donde se habla de fantasía española (fantasy spagnola) y entre los comentarios, debo agradecer a Massimo sus palabras: "e Francisco Javier Illán Vivas (scrittore e poeta che ha creato un tipo di mondo ispirato a quello di Conan ma ambientato nel Mediterraneo)".



Podéis ver las dos imágenes que he capturado del sitio, y podéis leer el original AQUI.

martes, 14 de julio de 2009

Cultura de Paraguay


Encuentro en este lugar una referencia a mi persona, tomada de la Wikipedia, que agradezco a sus administradores.


Si queréis ver el enlace original, pinchad AQUÍ.

lunes, 13 de julio de 2009

Una semana de eventos literarios

Ni el enorme calor de estos días, ni las tormentas pasadas y parece que próximas, interrumpen el desarrollo de los eventos literarios de esta primera quincena de julio. Y la presentación de libros nos llevará de Murcia a Valencia, pasando por Alicante.

En efecto, estas son las presentaciones en las que intervengo, directamente, o en espíritu:

* Jueves, 16 de julio, el día de las cármenes, estaré en la FNAC de Nueva Condomina presentando Caballero del dragón, la última novela de Pedro Camacho Camacho. Será a partir de las 19,30 horas.

* Jueves, 16 de julio, Patrick Ericson estará en Alicante, en la Casa del libro, presentando El ocaso de las siete colinas. Será a partir de las 19,30 horas.

* Viernes, 17 de julio, estaré en la Casa del libro de Valencia, Paseo de Ruzafa 11, presentando El ocaso de las siete colinas, del citado Patrick Ericson. Será a partir de las 19,30 horas.

Ojala los amigos de Murcia, Alicante y Valencia puedan acompañarnos.

sábado, 11 de julio de 2009

Presentado El ocaso de las siete colinas, de Patrick Ericson

Ayer fue el día, en la librería Picasso, de Almería, dentro de la gira que Patrick Ericson está llevando por casi toda España, ya que la próxima semana estará en Alicante, Valencia, después en Cartagena, tiene previsto Madrid, Barcelona...

Estuvimos acompañados de un buen número de amigos y amigas, sobre todo de foreras y foreros de ¡¡Ábrete Libro!!, siempre dispuestos a apoyar a sus compañeros de "foro", con los que Patrick departió amigablemente.



Tras el acto, quedaron a tomar algunas cosas y después cenarían juntos. No pude quedarme a ese evento, y bien que lo sentí, pero mis obligaciones profesionales me hacían estar esta mañana, temprano temprano, en el lugar de trabajo.





El reportaje fotográfico es de Toñy Riquelme. Por favor, si cogéis alguna foto, citar a su autora.

viernes, 10 de julio de 2009

Hablando de libros con Isabel del Río Sanz



Isabel del Río Sanz, Barcelona, 1983. Licenciada en filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona; colabora en diversos medios literarios de la red, ha sido finalista en varios concursos y algunas de sus obras han sido publicadas en compilaciones y antologías.

Trabaja como escritora, redactora, articulista… y como librera en Barcelona.

Amante de los misterios de la naturaleza y de las palabras en igual medida, su vocación y su imaginación siempre han estado ligadas a las historias fantásticas y al mundo onírico, deseando hacer viajar a todos aquellos que se dejen atrapar por sus relatos.

Casa de títeres es su primera obra publicada, y pronto podremos leer su próxima novela.

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Pregunta.- Su biografía dice que es usted amante de los misterios y de las palabras en igual medida. ¿Es natural esa relación entre misterio y palabra?
Respuesta.- Desde la antigüedad, el hombre ha intentado explicar aquello que no puede ver del todo o comprender, aquello que las palabras no pueden alcanzar, y ese es el misterio que algún día me gustaría capturar en las paginas, lo que nos mantiene en duermevela.
La naturaleza y las palabras van ligadas en el hombre, aunque algo que también va ligado a ambas y en cambio parece estar desarraigado a nuestro mundo es la magia, y eso es lo que intento recuperar: la magia.


P.- Casa de títeres puede confundir al lector. El inicio recuerda a la literatura infantil, el desenlace es intenso, trágico, y contiene momentos que rondan el terror.
R.- Cuando empiezo a escribir tengo una trama en la cabeza, unos personajes, una idea. Pero no sé exactamente a dónde me van a llevar. Muchas veces digo que mis personajes me llevan por donde quieren y así es, y cuando Anna iba creciendo, me fue llevando por donde creyó conveniente.
Además, no suelo pensar a quién va dirigida una historia cuando empiezo a escribirla. No pienso si va a leerla un niño o un adulto, sólo pienso en la historia, ese es un trabajo que dejo para más adelante. Casa de Títeres quedó como una mezcla de mundos, un sueño-pesadilla en que todo era posible.


P.-Los amigos imaginarios son importantes en esta novela. Hasta ahora los creía posible crear por quien quiere relacionarse con ellos, pero usted nos presenta toda una familia creada, digámoslo así, a “distancia” por la tía de Anna, la protagonista.
R.- Como explico en la novela (aviso, esto es un spoiler, no leáis si no queréis estropear la historia) estos seres son egregoros, entes creados por el poder de la palabra, por la magia de la cabala. Pueden crearse con personalidad y pensamiento propio o como simples títeres a control del titiritero, de ahí el título de la historia.


P.- Su libro presenta, a mi entender, muchas interrogantes, por ese continuo juego entre lo que es real y lo que es imaginario.
R.- Hay algunas partes que tuve que simplificar para que fueran más sencillas de asimilar. Ya el hecho de las tres protagonistas puede llegar a descolocar al lector si no sigue la historia. Mucha gente me ha dicho que es un libro para leer de una sentada, y sinceramente creo que ese es el truco.
Aunque la verdad es que soy un poco mala y hay algunos guiños que sólo pueden verse con una segunda lectura.


P.- Para que los lectores no se confundan, les diremos que estamos hablando de un libro de apenas 79 páginas. Supongo que esa circunstancia supuso una dificultad añadida a la hora de encontrar editorial. ¿Cómo llega a Maikalili? Por cierto
, que no terminó bien con esa editorial.
R.- Buff…, historia larga. En un principio yo no pensaba enviar esta historia a editoriales. Como bien dices es muy corta. Pero mi yaya, en el hospital, me rogó que hiciera algo con ella y la mandé a todas las editoriales que pude. En aquella época estaba en un Curso de Postgrado de Escritura Creativa y mi profesor me dijo que probara con editoriales pequeñas, así que me lancé también a por ellas. Ella murió sin que yo hubiera recibido respuesta. Al cabo de un mes Maikalili me contestó.
El libro tuvo muy buena acogida, incluso sacó una segunda edición. Muchas gracias a todos los que lo han apoyado.


P.- A pesar de esas dificultades, ya se encuentra en la segunda edición, sé que con mucho trabajo de su parte. ¿Le ha sorprendido la positiva respuesta de los lectores y lectoras?
R.- Lo cierto es que no me esperaba esta acogida. Tratándose de mi primer libro y, además, de un relato, no pensaba que pudiera llegar a desatar tanto interés, y estoy realmente muy agradecida a todas las personas de Cataluña, Castilla y León, La Rioja, Sevilla, Chile… que me han estado enviando mails para animarme a seguir adelante.


P.- ¿Tendrá continuación Casa de títeres? En
Sedice.com leí que existía esa posibilidad.
R.- Muchos lectores han reclamado una segunda parte, y la verdad es que Casa de Títeres fue ideada como una trilogía, donde este primer libro sería la historia de uno de los personajes centrales: Anna.
Es muy posible que continúe la historia, pero ahora mismo es un libro único y creo que es una historia que también es válida como autoconclusiva aunque deje un final abierto para el lector.


P.- Desvéleme una duda: su libro, ¿es una novela o un relato?
R.- Digamos que esta narrado en forma de novela, pero que por su longitud podría decirse que es un relato, jejeje. Esta es una discusión que tuve con profesores de universidad y con compañeros de escritura y ninguno llegamos a una conclusión.


P.- Casa de títeres contiene ocho ilustraciones, ¿todas de Iván López?
R.- Bueno, en realidad 4 y 4. La mitad de las ilustraciones, contando con el portón de la dedicatoria, son de Ivan López, las otras cuatro (fácilmente distinguibles porque no se pueden comparar ni de lejos y porque salen mujeres en ellas) son mías.
Ivan es un gran dibujante, de toda la vida, de puede decir que nació con un lápiz en la mano y todo aquel que le conoce puede asegurar que es un artista de la ilustración. Aunque también es muy modesto y es difícil encontrar obras suyas expuestas, más que en algún libro de texto o algún cuento, pero normalmente ni siquiera están firmadas.


P.- En su bitácora usted va colgando noticias, relatos… y la ha titulado “
La odisea del cuentista”. ¿Es una odisea querer vivir del cuento?
R.- Jajaja… Es una Odisea querer vivir un Cuento. Eso sí. Este mundillo, como bien sabrás, es muy duro. Alguien que quiere vivir de la escritura tiene que hacerse un hueco y, antes de poder ganarse el pan de la letra, debe currar y sudar tinta literalmente, porque no sólo ha de trabajar sus 8h en el curro que le toque, sino que ha de currar sus 8h cuando llega a casa en su otro curro: la escritura.
Ahora mismo trabajo en una librería, pero además trabajo como escritora, redactora, documentalista, articulista, lectora… Y todo aquello que pueda. Mi sueño es poder vivir de la escritura, no sólo de lo que yo escriba, sino de las letras. Pero lo que más deseo es poder hacer soñar a los demás, ayudar a la gente de la calle a que les crezcan alas.


P.- ¿Qué ocupa ahora su tiempo creativo?
R.- Cuando me queda un huequito entre el trabajo, la casa, la familia, mi pareja, mis dos gatos locos y los amigos (intento no olvidar a nadie en mi búsqueda), me ausento en mi propio mundo y escribo. Ahora mismo tengo varios proyectos abiertos a la vez; 3 para ser exactos. Pero uno en concreto me tiene obsesionada. Aunque también acabo de terminar la traducción de una novela que estaba editando y acabo de presentar a concurso. Deseadme suerte.


P.: Esta veterana sección de mi bitácora y de vegamediapress.com se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve la licenciada en filosofía?
R.- El futuro. Muchos lo ven muy claro, la tecnología parece desbancar el papel por medios de soporte digital que cambiaran por completo nuestra forma de comprender la lectura. Quizá ahora mismo ya leamos mucho por Internet y la pantalla sea nuestra gran amiga y aliada, pero la mayoría seguimos aferrándonos al papel y a los lomos de los libros como si fueran amantes cómplices. Hace poco escuche la noticia de una máquina que revolucionará las librerías, pudiendo imprimir un libro en pocos minutos al deseo del consumidor por el mismo coste que un libro normal.
Yo sigo enamorada de los libros a la vieja usanza, quizá soy una romántica y es cierto que deberíamos ceder terreno a las nuevas tecnologías, sobretodo pensando en los bosques, pero también hay muchas otras cosas que tener en cuenta, puntos de inflexión. Puede que cada vez utilicemos más la pantalla, pero el libro de papel no debería extinguirse, no deberíamos quemar las bibliotecas porque tengamos algo nuevo.

Hablando de lectura, creo que podemos remontar. Trabajando en una librería veo a los niños, y veo sus caras cuando sale una novedad que realmente les entusiasma. Es cierto que quizá no se sienten atraídos por temas altamente educativos, pero les gusta leer y eso es lo que debería importarnos a esas edades.
La gente lee. Ahora sólo es necesario que tengan más información a mano para saber qué les gustaría leer.


Muchas gracias por enseñarnos que todos podemos ser, o no, títeres.

jueves, 9 de julio de 2009

Mañana estaré en Almería con Patrick Ericson

Los habituales de este diário sabéis que los viernes es día reservado para la sección Hablando de libros, por eso, como mañana no colgaré la noticia, os reitero (y mira que soy persistente en esto) que el Viernes estaré con Patrick Ericson en Almería.

Será en la Librería Picasso, sita en Reyes Católicos, 10, donde tendré la oportunidad de presentar la última novela de Patrick Ericson, El ocaso de las siete colinas, novela de misterio, catalogada como thriller por la editorial, y de la que fui autor del prólogo.

El evento está organizado a partir de las 19,30 horas. Espero que vengáis todos a este encuentro con el autor.

miércoles, 8 de julio de 2009

Caballero de dragón, se presentará el 16 de julio en FNAC


En efecto, el próximo jueves 16 de julio, en la FNAC de Nueva Condomina, tendré el enorme placer de presentar la más reciente novela de Pedro Camacho: Caballero de dragón, publicada por Edimater.

Podéis leer AQUÍ la reseña de la novela.

AQUÍ la entrevista que mantuve con él a propósito de esta novela.

martes, 7 de julio de 2009

Caballero del honor, relato incluído en AuroraBitzine de Julio


La revista AuroraBitzine del mes de Julio, correspondiente al nº 84, publica, entre otros, mi relato "Caballero del honor", al que podéis acceder pinchando AQUÍ.

Se trata de un relato que ya tiene su tiempo, pero que he revisado, corregido y actualizado para esta ocasión, ya que tenía mucho interés en volver a colaborar con una revista digital que lleva 13 años en la red. Todo un logro.

lunes, 6 de julio de 2009

El próximo viernes se presenta El ocaso de las siete colinas, en Almería

Será en la Librería Picasso, sita en Reyes Católicos, 10, de Almería, donde tendré la oportunidad de presentar la última novela de Patrick Ericson, El ocaso de las siete colinas, novela de misterio, catalogada como thriller por la editorial, y de la que fui autor del prólogo.

El evento está organizado a partir de las 19,30 horas. Hemos recibido noticias de que se desplazarán amigos y amigas del foro de anika entre libros y de ¡¡ábretelibro!!, tanto desde otras provincias andaluzas como desde Madrid, para asistir al evento y ¿a la fiesta posterior?.

Os esperamos.

sábado, 4 de julio de 2009

I Foro internacional de Sagas


Este foro, se celebró en la Universidad de Extremadura, los pasados 6 y 7 de mayo, y agradezco a la organización que entre las sagas que aparecían en sus datos, estuviese La cólera de Nébulos.

Aquí tenéis el
ENLACE.




Gracias también al Comité Científico.

viernes, 3 de julio de 2009

Hablando de libros con Pedro Camacho Camacho

Pedro Camacho Camacho, Jabalquinto, 1977, es ya un habitual de Acantilados de Papel. Diplomado en Magistratura de inglés por la Universidad de Jaén, descubrió, tras terminar la presente novela (Caballero de dragón), que su vocación era escribir. Colabora habitualmente con portales literarios y sus relatos han aparecido publicados en varias antologías, pero se dio a conocer con su novela “La elegida de los dioses”, primer volumen de la saga Cuentos del Círculo de Bardos, que retomará en breve.

El próximo día 16 de julio, a partir de las 19,30 horas, presentará Caballero de dragón en la FNAC de Nueva Condomina, Murcia.
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Pregunta.- Su primer libro publicado fue La elegida de los dioses (2005, 2007), pero según puede leerse en su biografía, es a partir de terminar Caballero de dragón (2009) cuando descubre que su vocación es escribir.
Respuesta.- Bueno, en realidad, me refería a mi primera novela. Iba a comentar el error en la pregunta, pero pensándolo mejor, he de decir que la afirmación es cierta. Caballero de Dragón fue… diferente. Tardé mucho en plantearla, llevaba mucho tiempo dándole vueltas, pero una vez preparado fue todo muy rápido.
Sí, puedo afirmar que Caballero de Dragón ha abierto mi “Caja de Pandora”.


P.- En esa vocación, ¿qué destaca más?, ¿dónde se siente mejor, en la narrativa fantástica o en la literatura infantil-juvenil?
R.- En realidad, para mí van las dos de la mano. Verá, yo no escribo literatura juvenil; escribo literatura fantástica. Luego, resulta que por mis gustos, mi estilo, mi forma de ser y de pensar, el producto final es juvenil.
El caso es diferente si hablamos de literatura infantil, en ese caso, sí que tengo que adaptar mi lenguaje y vocabulario.
Pero puedo concluir que soy escritor de Literatura Fantástica que, sin darse cuenta, escribe para un público joven.


P.-Centrándonos en Caballero de dragón, usted nos lleva desde el momento actual a la España inmediatamente anterior al descubrimiento de América.
R.- Bueno… sí, aunque resultó ser una consecuencia de la investigación. Una rama de la leyenda —una rama no oficial— me instaba a cruzar el Atlántico: lo tuve claro. Podía aprovechar la oportunidad para introducir a los jóvenes lectores en un mundo —el descubrimiento de América— que siempre les toca ver en arduas y a veces aburridas clases de historia.
Si uno se detiene un momento a pensar en aquella época, en aquella travesía y en los lugares que descubrieron, se da cuenta de que es algo muy interesante y nada aburrido.


P.- Y en momentos en los que vivimos, que Eduardo Segura definió como tiempos iletrados, de analfabetismo falaz, necio y orgulloso, usted se atreve en una novela infantil-juvenil a destacar parte de nuestra cultura a los más jóvenes.
R.- La clave está en contarlo como si fuera fantasía. Quien no conozca nada de la historia del descubrimiento —me consta que muchos de los niños que leen el libro no lo conocen—, se enfrentan a esos capítulos del libro como al resto; es decir: pura fantasía; y los disfrutan. Por eso, es también una ventaja leer Caballero de Dragón en los colegios e institutos, porque el Maestro/profesor puede sacar partida del libro para explicar algunas cosas de la Historia.


P.- En el
comentario de este libro, ya destaqué que usted no olvida que en la España del siglo XV la religión, con sus claros y con sus oscuros, era un factor importante en las vidas de la gentes, lo que además tendrá repercusiones en el desenlace final.
R.- Bueno, en realidad no buscaba nada por el estilo, pero al retratar la realidad de una sociedad y una época, en un momento tan particular como los albores de la Reconquista, imagino que no me quedaba más remedio.
Además, el tema de las Religiones, sus relaciones y la búsqueda de la verdad siempre me han fascinado. Imagino que aún sin ser consciente de ello era normal que acabara destilándose de la historia.


P.- El viaje de Ángel, el personaje de Caballero de dragón, desde Jaén al puerto de Palos, me trajo agradables recuerdos de la obra de Lord Dunsany. Usted siempre ha reconocido que casi todo cuanto sabe de escritura lo ha aprendido en portales como sedice.com, tierras de acero, etc. Pero, ¿qué autores o autoras le han influido?
R.- Bueno, aquí hay que hacer distinciones. Me explico: soy un ferviente lector de fantasía, por tanto tengo que hablar de Tolkien, David Eddings, Weiss y Hitman en cuanto al mundo anglosajón y Negrete, Tobías Grumm y J. Vilches en cuanto a los españoles —entre otros muchos—. Pero al final uno acaba leyendo de todo, desde ciencia ficción hasta libros de historia.
También he de reconocer que estoy muy influido por los mundos del Rol y por juegos de ordenador de la misma temática; qué le vamos a hacer, soy todavía un niño.


P.- Regresando a la novela, ¿qué es el lagarto de Jaén?
R.- El Lagarto de Jaén es un “monstruo” legendario que a partir del siglo XV aproximadamente fue un verdadero problema para los pastores de Jaén (el barrio de la Magdalena), puesto que se comía el ganado y daba más de un susto.
Se supone que tenía su morada en un nacimiento de agua de dicho barrio, donde ahora tiene una escultura que lo recuerda.
Ese es el punto de partida que yo utilizo para escribir la novela, aunque mi lagarto es un pelín más grande.
A partir de él se ha creado una cultura casi; con la expresión más conocida de Jaén que ha traspasado fronteras: “Así revientes como el lagarto de Jaén”. Sobran las explicaciones


P.- Una leyenda que entiendo no es inventada por Pedro Camacho.
R.- Como he comentado antes, la leyenda es antigua. Por eso tomo prestadas alguna ideas y luego tejo la historia a su alrededor.
Investigando acerca de lo poco cierto que hay sobre esta leyenda, se abrió una posibilidad: el lagarto era un cocodrilo traído de América por un carpintero de Jaén. Se trataba de una frase perdida en una web de internet, nada oficial, por supuesto, pero para mí fue la idea que daba comienzo a la novela.
Dentro de ella se explican las tres versiones más conocidas y cual es la que parece más cierta. Pero como comprobará el lector, el párrafo que ocupa la leyenda casi nada tiene que ver como mi lagarto.


P.- ¿Cómo surge la idea de escribir Caballero de dragón?

R.- La leyenda del lagarto es algo que siempre me ha fascinado. Por eso, cuando terminé la Elegida, comencé a investigar. Quería hacer algo divertido e interesante con cosas nuestras. ¿Por qué puede J.K. Rowling escribir sobre sus cosas (mitología inglesa) y no vamos a poder nosotros escribir sobre las nuestras? (Leyenda popular de Jaén).
Luego de conseguir toda la documentación necesaria a través de internet también, pero principalmente con viejos libros que guardaba en mi biblioteca lo tuve claro.


P.- Un libro de ciento doce páginas puede dar la impresión de que se escribe en una sentada. ¿Qué hay tras de él? ¿Cuánto tiempo le llevó escribirlo?
R.- Pues, efectivamente se escribe de una sentada. En concreto a un capítulo por día. Es decir, quince días. Sin embargo, al tratarse de un libros histórico en gran parte, el proceso de investigación me llevo meses, por lo que… juzguen ustedes mismos.


P.- Ya hemos destacado que usted escribe novela y relatos o cuentos. Supongo que en la temática de estos últimos estará presente la ciencia ficción. ¿Sabe por qué se lo digo? En la página treinta y cinco de Caballero de dragón, aparece la expresión “la nave nodriza”, que personalmente me trae recuerdos de la serie “V”.
R.- Bueno, ciertamente es un término que se ha utilizado hasta la saciedad en la ciencia ficción, pero creo, que es una de las palabras que mejor se encuadran en el tiempo de la novela. Los marineros llamaban a los barcos, aún hoy, pero especialmente en la época, naves. Nodriza es una palabra antigua que se refiere a la mujer que amamanta a los niños —que no son suyos—. Por tanto una nave nodriza es la nave que está al cargo de otras más pequeñas y que les suministra lo necesario para continuar la travesía.
En fin, que creo que es la expresión más adecuada.


P.: Ya que hablamos de novela y cuento. El japonés Haruki Murakami dijo que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. ¿Cómo lo ve Pedro Camacho?
R.- Pues yo creo que todo depende de si uno sabe lo que va a escribir o no. Para mí, escribir un cuento es un martirio y escribir una novela un placer. Tal vez sea porque mis novelas son tan extensas como los cuentos de otros.


P.- Al principio de la entrevista citábamos La elegida de los dioses, la primera entrega de Cuentos del Círculo de Bardos. ¿Cuándo regresarán Venus, D´horin, Gharin, Srider y demás personajes?
R.- Ya está terminado El Legado —la segunda parte— esperemos que al final del verano podamos leerlo.


P.- Usted aún se considera un autor novel, así lo he leído en su
página personal. Me gustaría que contase a otros jóvenes autores y autoras cómo iniciarse en el mundo editorial y, más aún, cómo encontrar editorial.
R.- Lo primero, es tener algo escrito. Luego, dárselo a alguien que realmente tenga costumbre con esto de escribir. Luego, después de asegurarnos que el manuscrito está bien escrito —estilísticamente hablando— moverlo por todas las editoriales que casen con el estilo del texto. Mientras esperamos, seguir escribiendo: relatos, cuentos, otras novelas para ir haciendo currículo… y por último tener un poco de paciencia y suerte.
Y lo más importante, tener claro que no vamos a vivir de esto. Tal vez en veinte años… pero no ahora.


P.- Una pregunta que me asalta en este momento, ¿tiene agente editorial?
R.- No. Y te voy a decir por qué no.
Para tener agente editorial, hay que tener novelas, y yo no tengo novelas. Voy terminando y, gracias a Dios, conforme termino mi editorial actual va publicándome. Mientras no me sobren las novelas es una tontería tener agente: ¿Qué le llevaría?



P.: Nuestra
anterior entrevista fue en enero de 2008, por eso me gustaría saber si su opinión sobre el futuro de los libros ha cambiado.
R.- No. Sigo creyendo que no desaparecerá el libro. Lo que si es cierto, es que el libro electrónico va cobrando adeptos y se presenta como una alternativa de futuro. Pero primero fue el papiro y luego el papel…


Ha sido un enorme placer volver a charlar con usted.
El placer ha sido mío. Muchas gracias.