El próximo martes, 30 de junio, se presenta Crimen en el paraíso salado en Molina de Segura, a partir de las 20 horas.
En las dunas
del Parque Regional de Las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar aparece
el cadáver de un joven vinculado familiarmente al entonces presidente catalán.
El hallazgo, en pleno clima previo al referéndum del 1 de octubre, convierte un
crimen local en una amenaza política de alcance nacional.
El inspector
Isco Vivas asume la investigación. A su lado, el inspector Puche y un equipo
que pronto comprobará que el caso no es un simple homicidio. El veneno
utilizado revela planificación, conocimiento y una voluntad clara de
humillación pública.
Las
sospechas se centran en varias mujeres del entorno de Isco: Marta Inclán, manipuladora, obsesiva, capaz de suplantar identidades y de
llevar al inspector a una noche que cambiará su vida.
Carmen Delegido, antigua pareja de Isco, a quien él detuvo erróneamente
creyéndola autora de los crímenes. Su odio es profundo y legítimo. Luana, joven brasileña que representa una posible nueva etapa sentimental. E Inés, aparentemente invisible, figura doméstica sin relevancia aparente.
La
investigación avanza entre errores, engaños y una cadena de intoxicaciones que
rozan la tragedia. Marta intenta asesinar a Vanesa; Carmen confiesa otro crimen
distinto; pero ninguna de ellas envenenó a la primera víctima.
Cuando Isco
comprende que el asesino es alguien en quien nadie reparó dos veces, ya es
tarde para evitar una nueva muerte.
El clímax
desemboca en una doble ejecución moral: la del culpable y la del propio Isco,
que traspasa la frontera de la ley. Liberado de antiguos fantasmas pero marcado
por una decisión irreversible, el inspector abandona temporalmente el escenario
del crimen.
El epílogo,
en un paisaje lejano y frío, deja abierta la puerta a una continuación: el mal
no siempre muere donde creemos.