sábado, 25 de octubre de 2008

Hablando de libros con Agustín Calvo Galán

Agustín Calvo Galán, Barcelona, 1968, licenciado en Geografía e Historia, especialidad de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología. Es escritor, redactor, pintor y diseñador gráfico, pero ante todo es poeta multidisciplinar.
Ha publicado los libros de poemas: Vendimia de versos (2003), Letras transformistas (2005), el libro-objeto Otra ciudad (2006) y Poemas para el entreacto (2007). Y, desde el colectivo Labcrom di Sol, ha promovido la publicación de homenajes a poetas experimentales contemporáneos.
Su obra como poeta visual ha sido recogida en diferentes antologías especializadas como Poesía experimental española (1963-2004) Ed. Marenostrum (2004), Breviario de poesía experimental y mail-art. Ed. Corona del Sur (2006). Poesía visual española (antología incompleta) Ed. Calambur (2007), Fragmentos de entusiasmo, poesía visual española (1964-2006) Ayuntamiento de Guadalajara (2007), etc.
Por otro lado, ha participado en numerosas exposiciones colectivas con sus poemas visuales; además, ha realizado exposiciones en solitario: “Letras transformistas”, poemas visuales y collages (2003), Centre Cívic Drassanes (Barcelona); “Fotopoemas” (2006), La Vaquería (Tarragona); y “Proyecto Desvelos” (2008), Sala Valentina (Barcelona).
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P.- La primera pregunta es casi obligada. ¿Qué hace un arqueólogo en un sitio como éste?
El estudio de la Historia Antigua no es más que el estudio de nosotros mismos. Siento una gran desolación cuando veo que los planes de estudio de secundaria han olvidado por completo el latín y el griego clásico. Creo sinceramente que es una catástrofe cultural de magnitudes aún difíciles de calibrar. Estamos renunciando a nuestras raíces de una forma totalmente falaz y vergonzosa. ¿A cambio de qué renunciamos? ¿Qué nos quedará? ¿Micky Mouse? El estudio de la antigüedad greco-latina-mediterránea es una base sobre la que sostener conocimientos y entender el mundo y entendernos a nosotros mismos. ¿Sin esa base, qué poesía nos quedará? Ahora el mundo anglosajón es el eje sobre el que giramos, pero es un eje que nos mantiene alejados de su centro y, lo que es mucho peor, nos aleja de nosotros mismo. Tal vez tendríamos que preguntarnos ahora si, en un futuro no muy lejano, tendrá sentido escribir en español: ya que nos entregamos a una forma de vida diferente y a una cultura nueva, basada exclusivamente en las ganancias y la competitividad ¿no tendríamos que renunciar definitivamente a todo lo antiguo y económicamente inservible? Y si se me permite un apunte político: en mi opinión, las elites (de derechas o de izquierdas) en nuestro país ya han renunciado a nuestro “idioma común” o a nuestros “idiomas comunes”, mientras algunos incautos se creen que los están defendiendo, ellos ya han adoptado hace tiempo “el idioma común del dinero”.


P.- Escritor, redactor, pintor, performer, diseñador gráfico y poeta multidisciplinar. ¿En qué faceta de su creación artística encuentra más luz?
Sin duda, dispersarse es diluirse en la nada, y tocar muchas teclas a la vez suele producir sonoridades poco armoniosas… pero eso lo sé ahora, después de haberlas tocado. Recientemente quiero concentrarme en algunos aspectos creativos, especialmente en la escritura. Después de haber visitado muchos campos, vuelvo al de la escritura que es desde donde partí.


P.- Edith Checa, que de esto de poesía sabe mucho, asegura en el prólogo de tu libro “Poemas para el entreacto”, que nos envuelves con palabras e imágenes, como en una especie de jeroglífico, pero que, cuando lo comprendemos, encontramos esa luz.
No me gusta esa idea de jeroglífico, nunca busco la complicación, ni mucho menos el acertijo. Si alguien que lea estos poemas míos concluye que está resolviendo jeroglíficos, entonces he fracaso completamente en mi empeño y, por tanto, como poeta. Espero y deseo que mis poemas busquen la comprensión de lo que soy, poco más, aunque sí desde un punto de vista confuso y paradójico, como no podría ser de otra manera, en convivencia con el entorno y la naturaleza artificiosa de la literatura.


P.- Me ha sorprendido, gratamente, la multitud de versiones que nos presentas sobre la figura del autor. ¿Fabula en otro lo impropio de uno mismo?
Efectivamente, la principal fabulación o hilo conductor que contiene este libro de poemas es la confusión entre autor y actor, incluso a nivel semántico. Poemas para el entreacto teatraliza el hecho poético, pero no para que los poemas sean o formen una obra de teatro, sino para teatralizar o convertir en una representación la idea misma de la escritura. De esta manera, la “autoridad” del autor ante lo que escribe no vendría tanto por la autoría intelectual sino por el acto en sí de escribirlo.


P.- Al igual que tiene múltiples facetas creativas, que es multidisciplinar en su poesía, ¿en qué idioma, de los múltiples que conoce, escribe?
Suelo decir que la poesía visual o poesía experimental es la ampliación del campo de acción de la poesía textual o tradicional. Joan Brossa siempre quiso que le definieran como poeta, nunca como artista, y como poeta actúo, escribió, ideó, imaginó y creó en tantos ámbitos diferentes. Joan Brossa es un referente no sólo creativo, también ético. Sigo su estela, reconociendo plenamente su influencia y sintiendo la escritura como fuente y manifestación que mejor me define.


P.- Me gustaría conocer el proceso creativo de Agustín Calvo Galán.
Me temo que cualquier cosa que diga sobre mi manera de crear o de escribir va a ser una verdad a medias o un intento de adornar o de intelectualizar algo que forma parte de mi cotidianeidad. A veces siento que crear es innecesario: podría vivir sin escribir, es más, estoy convencido de que sin escribir sería incluso más feliz; y lo digo muy seriamente, no como una boutade, porque soy un eterno insatisfecho y dudo constantemente de cada palabra que tecleo y, por otro lado, porque no creo en la escritura como terapia: uno se hace daño a sí mismo al rebuscar en sus entrañas las llagas para limarlas y que reluzcan bellamente y sin rima, pero dolorosamente expuestas, esperando interesar a alguien con miserias demasiado comunes para que puedan ser excepcionales. Por el contrario, debo reconocer que sin la poesía tendría menos oportunidades de relacionarme con el resto de seres humanos.


P.: No sólo de poesía vive el hombre. Además, usted dirige un lugar de visita obligada,
Las afinidades selectivas, por donde han pasado ya unos quinientos poetas, en menos de dos años.
Sí, si me hubieran dicho cuando comencé este blog, o bola de nieve de nombres, que iba a crecer de tal forma no lo hubiera creído. Y el blog sigue creciendo; yo soy sólo el mecanismo que lo hace funcionar. Es por ello que siempre digo que la importancia de este proyecto se la da cada uno de sus participantes. Además, me gustaría destacar que el blog que gestiono es la rama española de una comunidad de blogs internacionales, cuya epifanía tuvo lugar en Argentina, y de la mano del poeta Alejandro Méndez, y que ya cuenta con blogs de las mismas características en numerosos países iberoamericanos, además de Italia.


P. Tengo la sensación de que el poeta, la poesía, actual desea estar más en concordancia con el poder, ya sea local, autonómico o nacional, que comprometido con la sociedad que le ha tocado vivir.
No seré yo quien tire la primera piedra ¿Hay alguien libre de culpa? Creo que los poetas juegan un papel muy residual en la sociedad actual; escribir poesía es ya de por sí una acto de resistencia y un camino cuesta arriba ¿debemos, además, exigirles estar comprometidos? Yo lo único que les pediría es que escribieran buena poesía, sea o no comprometida o que, al menos, lo intenten con algo coherencia. Por contra, la responsabilidad que debemos exigirles a los políticos o al Poder es otra; pero, en cambio, parece ser que criticar a los poetas que se “arriman” a cambio de migajas o de ves a saber qué, es más fácil o cunde más que exigirles a los gestores del dinero público que hagan políticas honestas con la cultura y ¿por qué no? socialmente comprometidas.


P. Por su labor en Las afinidades selectivas, ¿no le han preguntado alguna vez por qué no está este o aquel poeta? ¿Le ha llegado a crear desafinidades afectivas?
Más que preguntarme si falta algún poeta, en algunas ocasiones me han dicho que sobraban, no por el exceso de poetas sino más bien por la falta de espíritu crítico o de selección. Acepto todas las críticas, pero el blog nació con unos criterios muy determinados; discutibles, por supuesto, pero difícilmente modificables cuando ya todo el mundo ha participado bajo esos criterios. Efectivamente, la razón de ser del blog es la afinidad entre poetas, es decir que cada poeta nombra en su entrada en el blog a otros poetas y, de esta manera, los invita a participar en él. Además, doy libertad y cada uno entiende a su manera lo que significa “afinidad”. Así que no hay ningún criterio de calidad ni de mérito y, obviamente, cada poeta mencionado es libre de aceptar la invitación a participar. Creo, además, que el blog evidencia que la poesía se mueve por amistad (me niego a usar la palabra amiguismo), por tanto tiene que ver más con las relaciones humanas que con la poesía en sí misma.


P. Esta pregunta la suelo plantear a casi todos los poetas que entrevisto. En el mundo de las prisas, de las PlayStation, del iPop, incluso del cambio climático, ¿qué sentido tiene la poesía?
No sé si tiene más o menos sentido escribir poesía hoy que hace cien años. Lo único que tengo claro es que la poesía está perdiendo a grandes zancadas su importancia dentro de la literatura y de la cultura en general. Sólo hay que ver como el suplemento cultural más importante de un periódico de tirada nacional hace tiempo dedicaba una página a la poesía actual, y ahora hay que buscarla con lupa y, con suerte, encuentras una reseña de cuatro líneas. Así que veo la poesía como un acto de resistencia personal y, por qué no, social o cultural. Lo que no me gusta es la queja continua ante editores o ante el público que no compra libros de poesía (teniendo en cuenta que tampoco compramos libros de poesía los que nos llamamos poetas, pues siempre esperamos a que nos los regalen). Asumamos la situación y trabajemos honestamente por la poesía. Internet ha llegado para ayudarnos a ello.

P.- ¿Se puede vivir de la poesía?
A los 15 años gané el concurso de poesía que por Sant Jordi suelen hacer los institutos de secundaria en Cataluña. Cuando se lo expliqué a mi madre no se puso contenta, como yo habría previsto, sino que con semblante preocupado me dijo: el poeta se muere de hambre. Mucho tiempo después entendí que la poesía o es una actividad para clases acomodadas (con ingresos asegurados) o es un lujo plausible para obreros con veleidades intelectuales. En cualquier caso, una vez tienes un trabajo más o menos seguro, los padres se tranquilizan y ya puedes dedicarte a escribir sin sentimiento de culpa.


P.- Esta sección se llama Hablando de libros, y me gustaría saber cómo ve ese futuro el especialista en historia antigua y arqueología?.
Creo que el futuro del libro no está en duda: tal vez se encamine hacía algún tipo de transformación tecnológica, como, por otra parte, ha ocurrido tantas veces a lo largo de la Historia. Yo sólo espero que las buenas librerías nunca desaparezcan, son uno de los pocos refugios que nos quedan.


Gracias.
Gracias a ti.

3 comentarios:

Estel_Julià dijo...

Hola Francisco Javier,

Estoy colaborando en un diario local en Valencia, MV7 INFORMA y utilicé algunaS de las informaciones de esta entrevista que le hiciste a Agustín Calvo Galán en la reseña que le hice.

Espero que no te importe, puedes consultar su contenido en el siguiente enlace:

vhttp://www.scribd.com/doc/8062768/paginas-Cultura-Mv7-Informa-de-Noviembre-08


Recibe un saludo,



Estel J.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Hola, Estel.

Sólo puedo decirte que para eso se hacen las entrevistas o se comentan libros o películas o ... para que alcancen la máxima difusión.

Gracias y gracias por citar este sitio.

Saludos.

Luisa Arellano dijo...

Por casualidad he tropezado con esta entrevista a Agustín Calvo Galán y aunque se le hizo hace ya tiempo, no quiero dejar en el tintero mi felicitación para quien la realizó y para este magnífico poeta y mejor persona.

Tengo la suerte de conocerlo personalmente y sé que cada palabra que hay en sus respuestas es él, sin tapujos, sin ansias de figurar o de darse importancia.

Agustín es un poeta en constante lucha con el medio, tan adverso en cuestiones poéticas, que dice mucho y que merece mucho más reconocimiento del que hasta ahora tiene.

Yo le aplaudo y le mando un abrazo.