miércoles, 9 de abril de 2014

Acantilados de papel nº 1: más de 10.000 lectores la contemplan

No es fácil alcanzar las cifras que nuestro primer número está consiguiendo, y que nos sorprende cada nuevo día. Yo, como director, sólo lo viví anteriormente en uno de los números de Ágora que dirigí, durante unos años, junto a mi amigo Fulgencio Martínez, y sólo fue posible gracias a la publicidad que generosamente pagó de su bolsillo nuestra redactora Irisfree.

Acantilados de papel nº 1, una revista que elaboramos casi a marchas forzadas para dar respuesta a tantas colaboraciones que teníamos pendientes, superó, ayer lunes 7 de abril, los 10.000 lectores/ descargas en la plataforma Calaméo.

Muchas gracias a todos los que lo habéis hecho posible, lectores, amigos, colaboradores. Y nuestra felicitación a los que escribieron en este primer número, ya histórico:

Mª José Villarroya Durá, que elaboró la portada.

Alberto Caride, Lola Estal y Josefina Pérez Amorós, que nos esperaron en el hall de la revista, bajo el epígrafe de Quince años no son nada.

Ulises Varsovia, Beatriz Villacañas, Teresa Iturriaga Osa, Luis Miguel Rubio Domingo, Adal Márquez Hernández, Alfonso Vila Francés, José Martínez Giménez, Gema Bocardo Clavijo, Jesús Coronado, Javier Gaitán Gaitán, Mariángeles Ibernón, María José Bernal e Isabel Ascensión Martínez Miralles, que nos regalaron sus poemas para la sección La luna de Ítaca.

Guillaume Decourt fue el primer colaborador de La Bohéme.

Rosy Paláu, José Jiménez Fernández, Cara Maeztu Redín, Alexander Copperwhite, Fuensanta Vidal, Ramón Zarragoitia, Pedro Pujante, Rudy Spillman, Juan Felipe Galindo Márquez y René de la Barra Saralegui llenaron con sus cuentos la sección Literaturas posibles.

La balsa de Ulises la fabricaron Alejandro Jacobo Egea, Irelfaustina Bermejo y Fernando López Guisado.

Y los primeros Libros en el Acantilado fueron comentados por Fernando López Guisado, Lola Estal y Francisco Javier Illán Vivas... además, tuvimos dos fragmentos de las novelas Maleficium, de Patrick Ericson (José María Fernández-Luna) y de El país de los ciegos, de Claudio Cerdán.

A todos y a todas, una vez más, GRACIAS.