viernes, 25 de noviembre de 2011

La soga


La soga, la soga.
Sí, no puedo dejar de pensar en ella
la misma del campanario
la misma en que me balanceé
cientos de domingos
y sábados, y vísperas
y fiestas de guardar.
La misma soga me persigue
y anida, sacrílega, en mis sueños
tornándolos pesadillas
donde me balanceo
sin tocar el suelo.


Francisco Javier Illán Vivas
República Poética
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