viernes, 28 de mayo de 2010

Hablando de libros con José Guadalajara


José Guadalajara es Doctor en Filología Hispánica. Como escritor de novelas históricas ha publicado Signum (2004), Testamentvm (2005), La reina de las tres muertes (2009) y La maldición del Rey Sabio (2009). Además, ha dedicado varios libros y artículos al mito del Anticristo: Las profecías del Anticristo en la Edad Media (1996), y El Anticristo en la España medieval (2004).


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Pregunta.- Nuestra primera entrevista fue hace un par de años, en los que todo parece que pasa demasiado deprisa. Has publicado, desde entonces, un par de títulos.
Respuesta.- Así es. Dos nuevas novelas históricas ambientadas en los siglos XIX y XIII.


P.- Pero es con éste, La maldición del Rey Sabio, cuando hemos tenido el placer de tenerte por Murcia.
R.- Mi viaje y estancia en Murcia para presentar esta última novela es un recuerdo que permanecerá siempre en mi memoria. Me he sentido muy satisfecho con la acogida que se me ha brindado; además, venir hasta aquí en compañía del rey Sabio ha sido también un aspecto muy emotivo.


P.- Y, aunque no lo habías buscado, la presentación de tu libro tuvo una enorme repercusión entre los grupos que- por aquel entonces- defendían que los restos arqueológicos de San Esteban fueran protegidos. ¿Alfonso X lo hubiese querido así?
R.-Alfonso X amaba el saber, lo que implica preservar el pasado. Los restos de San Esteban pertenecen a ese pasado, son parte de un barrio que se hallaba en pie en los tiempos de este rey. Me siento muy complacido e identificado con todos aquellos que desean conservarlo. Durante la presentación de mi novela estuve acompañado por miembros de la Plataforma Ciudadana del Yacimiento de San Esteban y manifesté mi solidaridad con su causa. Me duelen muchísimo las pérdidas históricas.


P.- Tu novela ofrece tres tramas simultáneas: la sublevación de Sancho contra Alfonso X, el robo de unos libros en el scriptorium sevillano y el amor o amores prohibidos o imposibles.
R.-La intriga puramente histórica, centrada en la usurpación del poder por parte de Sancho, es el eje de la novela. Todo sucede entre los años 1282 y 1284. Alfonso X pronunció entonces una maldición contra su hijo. En las otras dos tramas me adentro en una intriga de tipo detectivesco que gira en torno a la desaparición de un viejo libro de ajedrez, y en dos historias de amor de signo completamente diferente.


P.- El lector, en tu novela, va a encontrar intriga. Tú procurarás sorprenderle al final, pero también va a encontrar un documentado trabajo de investigación que subyace tras aquella.
R.-Todas mis novelas están concienzudamente documentadas. Procuro trasladar al lector a la época que recreo para que sienta que convive con los personajes de la Edad Media como si los tuviera a su lado, para que pasee por las calles de entonces y hasta perciba sus olores y sonidos. En cuanto a los finales de mis novelas siempre procuro que dejen en el lector un cierto poso nostálgico.


P.- La maldición del Rey Sabio tiene, a mi entender, y hablo con respecto a tus obras anteriores, una agilidad narrativa que demuestra que el autor va evolucionando, aprendiendo las tablas, con cada nuevo título.
R.-Creo que cada vez me he ido manejando con mayor soltura como escritor, aunque también ha sido cuestión de elección. Quiero decir con esto que, en cada una de mis novelas, he utilizado estructuras y modos de conducir la intriga diferentes. Pero es cierto que en La maldición del rey Sabio se ofrece una conjunción muy dinámica entre el fondo histórico y la ficción.


P.- Se habla de la existencia de una profecía relacionada con el futuro del rey. ¿Qué hay de cierto en esto?
R.-Hay bastante de cierto. Realidad o leyenda, se le atribuye a Alfonso X la blasfemia de haberse sentido superior a Dios, ya que, según parece, habría afirmado que, si él hubiera estado presente en el momento de la Creación, ésta hubiera sido más perfecta. Este episodio dio lugar a una profecía que yo he recogido en las primeras páginas de mi novela. Un personaje que ha tenido una visión viene a comunicársela al rey cuando éste se encuentra en Burgos. Como escritor, he vuelto a dar vida a este hecho que transmiten las crónicas.


P.- ¿Y la herida en el rostro del monarca?
R.-Alfonso X se encontraba muy enfermo en el año 1282. Padecía un cáncer mandibular que le fue deformando el lado izquierdo del rostro y que, incluso, le sacaba el globo ocular de la órbita. Perdió los dientes y las uñas de los pies y de las manos. Ciertamente, su rostro no ofrecía un aspecto demasiado atractivo. Su propio hijo Sancho se atrevió a decir de su padre que era un loco y un leproso.


P.- He leído, y no recuerdo ahora dónde, que la historia de Alfonso X fue una historia de batallas, alianzas, traiciones y fracasos políticos. ¿De dónde sacaba tiempo para la cultura?
R.-El saber ocupó siempre un lugar central en la vida del rey. No es necesario que recuerde todos los logros culturales de su reinado. Quien ama el conocimiento siempre encuentra tiempo para rodearse de libros. Así le sucedió a Alfonso X, a quien la fama le asignó el nombre de Sabio y Astrólogo.


P.- También fue una historia de aspiración al trono del Sacro Imperio Romano.
R.-Desde el año 1256 hasta 1275 esta posibilidad, a falta de la aprobación del Papa, ocupó la mente del rey. Gastó considerables cantidades de dinero para conseguirlo, pero, al final, se quedó sin el título de Emperador. Esta aspiración a la corona imperial le provocó muchos sinsabores y enfrentamientos con la nobleza.


P.- En efecto, todo para, finalmente, ser depuesto en Valladolid.
R.- La conjura nobiliaria, eclesiástica y ciudadana, promovida por su hijo y su entorno, lo depuso en una asamblea celebrada en Valladolid el 20 de abril de 1282. Sobrevino entonces una guerra civil en la que Alfonso X, en un principio, sólo fue ayudado por ciudades como Murcia, Sevilla y Badajoz. Esta dimensión histórica es la que recreo, junto a las otras tramas referidas, en esta novela.


P.- Ya hemos hablado que, desde nuestra última entrevista, has publicado La reina de las tres muertes y La maldición del Rey sabio. ¿En qué trabaja ahora tu inquieta pluma?
R.-Pues mi inquieta pluma acaba de concluir otra novela, que me ha tenido absorbido durante unos cuantos meses. Espero que tenga la buena acogida que ha cosechado La maldición del rey Sabio. Anticipo que mi nueva novela aborda un asunto un tanto desconocido referente a un rey de Castilla.


P.- Me vas a permitir ahora unas preguntas más generales, para que nuestros lectores conozcan mejor a José Guadalajara. ¿Cuándo sabes si un texto es bueno o malo?
R.-Son muchos factores y variopintos los pareceres, ya que, como escribe el autor del Lazarillo de Tormes, “los gustos no son todos uno, mas lo que uno no come, otro se pierde por ello”. Para mí, desde el punto de vista del escritor, una buena novela histórica ha de reunir cinco condiciones: rigurosa documentación, estilo cuidado, estructura original, trama envolvente y verosímil y contenido sugerente que, además, aborde aspectos humanos.


P.- ¿Usas mucho la papelera?
R.-Poquísimo. Desecho muy pocas líneas, pues trabajo con rigor y prácticamente lo que escribo se queda ya como definitivo. Después, cuando he terminado la novela, vienen las correcciones, pero sólo para perfilar, resaltar o completar detalles. Suelo leerla unas dos veces.


P.- Ante esta reflexión de Anuradha Roy, la escritora hindú: escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión, ¿qué piensas?
R.-Que me he visto muchas veces reflejado en esas circunstancias.


P.- ¿Dónde podemos encontrarte en la red? ¿Le dedicas mucho tiempo?
R.-En internet tengo una Página propia sobre mi obra en la que también tienen cabida diversas colaboraciones sobre Literatura e Historia. Quien lo desee se puede asomar a ella abriendo sus “postigos”:
www.joseguadalajara.com. La renuevo cada dos meses y su puesta a punto me suele ocupar unas cuantas horas.


P.- Aconséjanos una película.
R.-Big Fish.


P.- Una obra de teatro.
R.-La casa de Bernarda Alba.


P.- Y una canción.
R.-Nella Fantasia.


P.- ¿Un libro?
R.-Pecar en la Edad Media.


P.: Y como ya sabes, esta sección se llama Hablando de Libros. ¿Ha cambiado desde aquel lejano 2008 tu opinión al respecto sobre su futuro?
R.-Ante todo deseo la convivencia armónica entre los modelos tradicionales de libro y los nuevos formatos electrónicos, cuyo empuje considero imparable. Y abogo también por una justa relación comercial entre escritores, editores y lectores sobre este último tipo de libro.


Ha sido un placer tenerte por Murcia, acompañado de tan buenos amigos y amigas.
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