jueves 31 de diciembre de 2009

VegamediaPRESS Ediciones presentará dos nuevos títulos

Una novela y un ensayo de los periodistas José Antequera y José Juan Cano Vera.

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Ana Retamales.
VMPress Ediciones, sello editorial de Vega Media Press, lanza estos días dos nuevos libros, tras la publicación anterior del poemario Crepúsculo, y la novela fantástica El Rey de las Esfinges, ambos textos de Francisco Javier Illán Vivas. Las nuevas publicaciones son “La extraña querella del señor Villa”, de José Antequera, una historia de ambiciones y corrupción que transcurre en la Comunidad Valenciana, y “Me duele Murcia”, un recopilatorio con los mejores artículos del maestro de periodistas y político José Juan Cano Vera.

En “La extraña querella del señor Villa”, Adrián Durante, un periodista del diario El Independiente en tratamiento psicológico por su fobia social, sus crisis de ansiedad y su adicción al tabaco, recibe del redactor jefe Luis Leal el encargo de investigar la querella por soborno que un conocido empresario de cosméticos de Valencia ha interpuesto contra Carlos Forteza, principal candidato a ganar las elecciones autonómicas que están a la vuelta de la esquina. Al mismo tiempo, Durante se debate entre mantener sus elevados principios morales o ayudar a su hermano, Rufo Durante, un nuevo rico acuciado por las deudas al que los inspectores de Hacienda siguen la pista por evasión de capitales. En su particular descenso a los infiernos valencianos de la corrupción, Adrián Durante se ve obligado a tratar con falsificadores, mafiosos, jueces y fiscales vendidos al poder, abogados sin escrúpulos, policías y detectives que no investigan nada y periodistas hipócritas y adocenados que ya no buscan la verdad.

La extraña querella del señor Villa es un lienzo de la sociedad actual, una instantánea que recoge la decadencia del periodismo y de los grupos mediáticos, el éxito a cualquier precio, el poder anestésico de las nuevas tecnologías, la búsqueda imposible del amor y el sexo, el dinero fácil, la corrupción y la deshumanización del hombre y del mundo. Cuenta con prólogo de los periodistas Chema Gil y Jesús Pons.

José Antequera
José Antequera, licenciado en Derecho y periodista, es desde 2003 redactor de la Sección de Local del diario Levante-Emv de Castellón, donde ha trabajado en asuntos de presunta corrupción como el caso Fabra. Durante 10 años ejerció el oficio en la sección de Sucesos y Tribunales de La Opinión de Murcia y fue enviado especial a conflictos armados como la guerra de Kosovo y la invasión de Afganistán, tras el 11-S. En su columna de los lunes Los años salvajes trata de dar una visión ácida y satírica de la realidad local, nacional e internacional. La querella de Villa es su primera novela.

José Juan Cano Vera
“Me duele Murcia… Me duele España”… es una obra crítica sobre los últimos años de la vida política, cultural, social y económica del viejo Reino de Murcia, ahora llamado Comunidad Autónoma, olvidando sus raíces, su historia y la tradición del pueblo murciano, bajo mínimos y sacudido por una crisis como jamás se había conocido. JOSÉ JUAN CANO VERA, autor de este libro, ha sido redactor, redactor jefe, enviado especial y corresponsal, así como director de varios diarios españoles, entre ellos el periódico murciano LÍNEA. Ha escrito unos cuatro mil artículos periodísticos, y ha trabajado en la vida política regional como diputado, concejal y secretario general regional del Partido Popular, que abandonó en 1996 junto a varios dirigentes de dicha formación.

Ha escrito varios libros y está en posesión de diversas condecoraciones nacionales. Actualmente forma parte del equipo editorial de VEGA MEDIA PRESS, que cuenta con más de 30.000 visitas diarias en la red, y 20.000 los fines de semana.

El trabajo de José Juan Cano Vera es una obra crítica, irónica y sincera de un hombre honrado y consecuente con sus ideas. Un trabajo periodístico que invita a la reflexión.

miércoles 30 de diciembre de 2009

Ágora, papeles de arte gramático, nº 17, el día 1 en la red



Ya casi tenemos a punto el nuevo número de Ágora, papeles de arte gramático, que llevará el número 17, boletín nº 2, y cuya portada ha sido realizada por Fulgencio Martínez.

Incluye colaboraciones de Luis Alberto de Cuenca, Max Kahl, David Botía, Juan Tomás Frutos, Rosa Campos Gómez, Raquel Lanseros, Fulgencio Martínez, Alfonso García Villalba, Francisco Javier Illán Vivas, Yose Álvarez-Mesa, Mariam Raméntol...

El día 1 de enero estará en red para que podáis bajarla gratuitamente.

martes 29 de diciembre de 2009

Una noticia que ha traído muchos comentarios en vegamediapress.com

¿Realidad, inocentada o ciencia ficción?

Para ver los comentarios, entra en Vegamediapress.com AQUÍ.


ZAPATERO PROHIBE CUADROS CON CRUCES, CRUCIFIJOS, CRUCIFIXIONES O CRUCIFICADOS EN EL MUSEO DEL PRADO Imprimir E-mail
28/12/2009

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(La crucifixión de El Greco, uno de los cuadros prohibidos)
Francisco Javier Illán Vivas.

El presidente Rodríguez Zapatero ha ordenado retirar del Museo del Prado todos los cuadros que lleven cruces, crucifijos, crucifixiones o crucificados, acogiéndose a la Sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Así lo decidió al finalizar su visita al Museo Nacional del Prado, la que, para la gran mayoría de los expertos mundiales, es la mejor pinacoteca del mundo, singularmente rica en cuadros de los maestros europeos de los siglos XVI al XIX, ocurrida ayer y que respondía a la invitación del Patronato del Museo ante la apertura de nuevas salas, la colección Holandeses en el Prado y las oferta excepcional de Noches de Navidad.

Acompañado por la ministra de Cultura, González Sinde, fuentes del museo manifestaron que el Presidente no perdió la sonrisa en ningún momento del recorrido, a pesar de haber visitado las salas donde se encuentran las obras de El Greco, Goya y Velázquez, entre otros. A lo largo de la visita conversó animadamente con los vigilantes y público que se encontraba en las diferentes salas, así como con los representantes del Patronato. No obstante, ante determinados cuadros se le veía conversar al oído de la ministra de Cultura, que llevaba una pequeña libreta donde tomaba breves notas. Sólo fue al final de la visita cuando Rodríguez Zapatero exclamó que aquello atentaba contra la laicidad, la libertad y era parte de la instrumentalidad de adoctrinamiento y proseliticidad de la Iglesia Católica, donde visitantes de otras religiones y creencias se sentirían intimidados y ofendidos en la libertad de culto que la Constitución Española consagra.

Nadie del departamento ministerial de cultura ha querido comentar la noticia, pero sí manifiestan que el Presidente cree que la Sentencia del Tribunal de los Derechos Humanos de Estrasburgo, incluso la petición de la Comisión de Educación del Congreso al Gobierno para retirar las cruces de los centros escolares, le autorizan a adoptar esta medida urgente, que se tramitará como Decreto-Ley a la mayor brevedad posible, y será una norma que avance en la laicidad que la Constitución otorga al Estado español. Los cuadros que serán retirados antes de final de año, están situados ahora mismo en diferentes salas, y los más relevantes y conocidos son:

* Cristo crucificado, de Goya
* Cristo en la Cruz y Cristo Crucificado, ambos de Velázquez.
* Cristo crucificado con donante, de Zurbarán; de quien también se retirará San Lucas como pintor ante Cristo en la cruz.
* Cristo crucificado, de Murillo.
* Cristo en la cruz, de Barocci.
* El descendimiento ,de Wayden.
* El descendimiento de la cruz, de Correa de Vivar.
* El descendimiento de la cruz, de Machuca.
* Cristo en la cruz con la Virgen y San Juan, de Passerotti
* La crucifixión, Cristo abrazado a la cruz y El Salvador, los tres de El Greco, a quien posteriormente se le retirarán otros cuadros, casi todos los de la 1ª planta.
* Jesús con la cruz a cuestas, de Piombo.
* Cristo con la cruz a cuestas, de Masip.
* Cristo con la cruz a cuestas, de Tiziano.
* Cristo con la cruz a cuestas, de Giordano.

Se sabe que Rodríguez Zapatero le ha pedido a la ministra González Sinde que cree una comisión del Congreso, al frente de la cual se pretende esté la diputada Uxue Barkos, y formada por diputados de Ezquerra Republicana de Cataluña y de Izquierda Unida, lo que garantizará su independencidad y objetividad.

En lo que sí han coincidido los diferentes miembros del departamento ministerial preguntados es que esos cuadros, y los que finalmente decida la comisión de expertos, se trasladarán a unos subterráneos-catacumbas existentes en el Museo del Prado, a fin de que sólo bajen quienes estén interesados realmente en verlos, y no sean sorprendidos, a la vuelta de cualquier sala del museo, por esas cruces y crucifixiones que atentan contra la laicidad del estado español.

lunes 28 de diciembre de 2009

En el sitio de Rosa Cáceres: Con el corazón en la mano


La escritora Rosa Cáceres está subiendo a su sitio fotografías de lectores y lectoras de sus libros. Yo he querido participar en esta iniciativa y le envié un par de fotos leyendo su novela Buceadores, que comenté en Acantilados de Papel hace ya un tiempo.

Arriba tenéis una imagen, podéis ver la entrada original pinchando AQUÍ.

domingo 27 de diciembre de 2009

Y al séptimo día descansó

Si la Navidad es verdadera, todo cambia.

Menos para estos:
Emilio Jaramillo, en Colombia.
Tres más en Mosul.

Y otros para quienes la Navidad es temor de ataques.
Indonesia.
Congo.
India.

sábado 26 de diciembre de 2009

Hablando de libros con Rubén Castillo



Rubén Castillo, Murcia, 1966. Profesor de literatura y crítico literario. Los ocho que ha publicado hasta la fecha cubren géneros tan diversos como el cuento, la novela, el artículo periodístico o el ensayo.

Ha obtenido media docena de premios por sus relatos, así como dos galardones por sus novelas cortas: el premio Gabriel Sijé (Reina María) y el Ateneo de Valladolid (La mujer de la mecedora).

Vive en Molina de Segura y tiene dos hijos.

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Pregunta.- Te defines como profesor de literatura, crítico literario, escritor, padre de dos niños y bebedor compulsivo de café. No sé si el orden es el correcto, pero creo que falta lector pertinaz.
Respuesta.- El orden no es correcto, por cuestiones sentimentales. Lo primero que soy es padre de dos hijos... y luego todo lo demás. En ese bloque secundario el orden depende de los días. Hay jornadas en las que uno se levanta con ganas de escribir, con ganas de dar clase, con ganas de comentar libros ajenos. El impulso es variable. Y lo de lector pertinaz te lo acepto con agrado. Ten en cuenta que yo me he criado prácticamente en una biblioteca. Mi infancia transcurrió en compañía de mi tía Esperanza, que era bibliotecaria en Blanca. Yo hacía los deberes del colegio en las mesas de la biblioteca, y me aficioné a leer también allí. Agatha Christie, Enid Blyton, lo típico. Luego llegaron Saint-Exupéry con su Principito y Juan Ramón Jiménez con su Platero. Y de ahí en adelante ya no paré. Es raro el año que leo menos de cien o ciento veinte libros.


P.- Aún sin haberlas visto, estoy enamorado de dos bibliotecas: la de Antonio de los Reyes y la de Luis Alberto de Cuenca- y con ello no quiero olvidarme de la de mi amigo Jesús Maeso, que más que libros contiene un obstinado trabajo de recopilación-, tal vez debería añadir la de Rubén Castillo a mis amores platónicos.
R.- Pues a tu disposición está, lo sabes de sobra. Por suerte, la casa que tengo en Molina dispone de un garaje inmenso, que estoy habilitando como biblioteca. Por mi trabajo como crítico literario, las editoriales tienen la amabilidad de irme enviando obras y más obras; y las que me regalan los amigos que van publicando; y las que yo compro... Es un río amazónico y constante de entradas en casa. Debo tener unos siete mil volúmenes, pero dentro de diez años serán posiblemente el doble. Estoy dispuesto a tirar el sofá, las cuberterías y hasta la mesa del comedor, pero los libros caben todos. Parafraseando la conocida sentencia de Jesús, podría decir: “Dejad que los libros se acerquen a mí”.


P.- ¿Es el lector una especie en vías de extinción?
R.- No, no lo creo. De ninguna manera. Hace unos días conversaba con Francisco Giménez Gracia, amigo entrañable y Director General del Libro, Archivos y Bibliotecas, de este asunto, y ambos nos mostrábamos convencidos del aura de prestigio que rodea al “objeto libro” (llamémosle así). Ni los soportes electrónicos, ni nada que pueda venir, alcanzará a eliminar la mística indescifrable de las hojas impresas. De hecho, los socios de las bibliotecas aumentan año tras año, y las cifras de venta de libros no disminuyen. Al contrario, crecen. La gente tiene muy claro que puedes leer dos, tres, diez veces un poemario de Pascual García o una novela de Luis Leante, pero que si intenta hacer lo mismo con un partido de fútbol se aburrirá mucho antes. El lector es alguien cuyo espíritu se aquilata con las obras que va leyendo. El lector se hace espiritualmente fuerte con la lectura; y ya explicó Charles Darwin que los individuos más fuertes son los que sobreviven al final.


P.- Supongo que mientras existan colegios, institutos y demás instituciones enseñantes, y en ellas profesores como el profesor de tu novela Las grietas del infierno- y siga publicando ediciones críticas de Juan Ramón Jiménez- los lectores estaremos salvados y no nos veremos obligados a leer las etiquetas de los champús o utensilios de limpieza del aseo.
R.- El libro es inmortal. Su magia no puede ser explicada en una pizarra (como tampoco puede ser explicada la magia del amor o la de la muerte), y eso lo rodea de hechizo. Los libros nos ayudan a muscular nuestra imaginación y a agrandar nuestra fantasía. Y no conviene que olvidemos que, sin la imaginación y la fantasía, seguiríamos desollando ciervos en el interior de las cavernas. Son la imaginación y la fantasía las que, aunándose, han generado la curiosidad. Y la curiosidad es el carburante del espíritu humano. Los libros alimentan la curiosidad, nos regalan mundos nuevos en cada obra, nos muestran las palabras y los rostros de seres que alguien ha inventado para que nosotros los conozcamos, y eso es increíblemente hermoso. A un viejo fracasado, manco y pobre, se le ocurrió modelar con su fantasía a un tipo llamado Alonso Quijano, y desde entonces el mundo es diferente. No conviene que olvidemos ese detalle.


P.- Tu novela, con detalles de humor muy fino, es desgarradora. Decía en el comentario que sobre ella escribí que no sabía cuánto hay de realidad y cuanto de ficción. No sé si el autor nos lo puede aclarar.
R.- Los hechos que cuento no son autobiográficos, pero sí son reales, o al menos verosímiles. Es decir, podrían ocurrir en cualquier momento, o ya han sucedido. Yo traté de imaginar qué podría ocurrir si a un profesor se le acusara de haber intentado seducir a una alumna. Fui, lentamente, imaginando las reacciones de sus compañeros, de sus alumnos, de su esposa, de sus amigos... Y esa exploración me llevó a terrenos que me dieron miedo. Comprendí que no hace falta que ciertos rumores sean verdad para que resulten devastadores. Una insidia, un comentario malicioso o una verdad enunciada a medias (también un silencio) pueden causar más daño del que podemos imaginar. Y esto es así porque no sabemos nada de los demás. No podemos leer sus mentes. Son enigmas para nosotros. Nos cruzamos con ellos en las aceras, en las cafeterías, en los ascensores o en el trabajo, e ignoramos lo que están pensando, lo que están sintiendo, lo que están tramando. Cuando el vecino de un criminal muestra su estupor ante las cámaras diciendo que no se esperaba algo así de él, porque parecía un hombre pacífico, amable y educado, está poniendo sobre la mesa la gran cuestión: ¿quiénes son los demás? Y la respuesta es terrible: no tenemos ni la más remota idea. Ésa es la angustia. Ésa es la zozobra. Y en ese pánico se basa Las grietas del infierno.


P.- Siempre supuse que era cierto, pero ha sido a partir de leerlo en tu novela, que me he confirmado en ello. Me refiero a “la chica con senos de película y estereofónicas piernas de top-model es perfectamente consciente del poder de sus armas”. Y pueden llegar a ser armas de destrucción, si no masiva, sí individual.
R.- Son armas tremendas. Y ellas lo saben. Las adolescentes actuales son bombas hormonales con pantalones vaqueros. Por eso el protagonista de mi novela se encuentra tan desarmado: porque cualquiera que se fije con un poco de cuidado en ellas acariciará la posibilidad de admitir que, viéndolas, no es raro que este hombre... He querido jugar con esa baza psicológica.


P.- Cito textualmente, “cualquier rumor puede ser propalado si uno se empeña en eso”, dime, ¿crees que la palabra puede matar?
R.- Gabriel Celaya, que era un idealista tremebundo (recordemos que abandonó su trabajo como ingeniero para dedicarse al cultivo de la poesía), decía que la poesía es un arma cargada de futuro. Pero no quiso admitir algo que, desde Goebbels, todos sabemos: que la palabra también puede ser un instrumento para matar. Lo dicho, lo no dicho, lo dicho a medias: todo puede adquirir condición asesina. Ernesto Sábato, en uno de sus ensayos magistrales, advirtió hace unas décadas sobre el peligro que puede suponer la comunicación audiovisual, puesta en manos de los demagogos. Pero yo creo que no hace falta ni siquiera un soporte de ese calibre: para calcinar la vida de un hombre basta otro hombre. Es así de fácil y de terrible.


P.- A lo largo de la narración muchos de los implicados en este caso de denuncia por acoso sexual toman la palabra, pero, como nos dices en la contraportada, tendrá que ser el lector quien emita su veredicto. En ese sentido, Las grietas del infierno es un rompecabezas que puede terminar completándose o no. ¿Todo lector encontrará las piezas?
R.- Quiero pensar que sí, porque de lo contrario habría hecho mal mi trabajo. Las piezas están ahí. Lo que ocurre es que he preferido que sean más un caleidoscopio que un rompecabezas: pueden ser armadas de distintas formas. La novela es sencilla de leer (o eso pretendí lograr), pero los niveles de reflexión sobre “lo que realmente ha ocurrido” tendrá que decidirlos el lector. Todos los lectores de la obra se transforman así en co-autores, y esa participación a mí me encanta.


P.- Sonia, Pablo, el padre, los amigos, el novio, el camarero, el director del colegio privado, el del público, los haces tan cercanos que en muchos momentos casi podemos decir que les conocemos.
R.- Un novelista tiene que ser un escultor de figuras de humo. Pero un escultor hábil, riguroso y serio. No puedes construir fantoches, ni marionetas, ni trampantojos. Tienes que elaborar sus cuerpos y sus corazones con la misma intensidad. Recordemos cualquier gran novela y veremos que, en su interior, hay grandes personajes. Es imposible que sea de otro modo. A mí me gusta mimar muchísimo a mis personajes, conocerlos, tratarlos como personas. Sólo así podré intentar que el lector participe de esa sensación. Si yo no los veo como entidades sólidas, será imposible que transmita esa imagen holográfica y espiritual a los lectores.


P.- Tu novela utiliza un amplio y rico vocabulario, un placer para el lector habitual, ¿no crees que puede ser un obstáculo para muchos lectores actuales?
R.- Sí, creo que sí es un obstáculo, pero el pundonor de los lectores está para salvar ese cúmulo de dificultades. Yo he manejado diccionarios leyendo a muchos autores. Y no se me han caído los anillos por eso. Cierta pedagogía mezquina y desnortada (a la que no fueron ajenos ni Neruda ni Benedetti, curiosamente) le ha hecho mucho daño a la cultura, haciendo creer que la misión del creador consiste en construir obras que estén al nivel de todo el mundo. Pues mire usted, no. Las obras de Elliot, Pound, Blake o Góngora plantean más dificultades formales, lingüísticas y de todo tipo que las de Azorín. Y si quiero leer a esos autores soy yo quien tiene que esforzarse. Nadie me obliga a hacerlo. Lo que resulta absurdo es pedirle a James Joyce que escriba para que lo entienda el lechero. Es el lechero quien se tiene que esforzar. Y a eso se le llama cultura. Democratizar la cultura se ha confundido demasiado con achatar la cultura. Y así nos va.


P.- Durante la narración citas varias obras, entre ellas Arde el mar, de Gimferrer y Juegos de la edad tardía, de Luis Landero. Yo, por mi parte, ya que es algo que me resulta curioso, casi siempre le pregunto al autor, ¿por qué esas y no otras?
R.- Me parecen dos obras fascinantes de la poesía y la novela. Son dos obras que me gustaría que mis alumnos leyeran. Podría haber cambiado a Gimferrer por Kavafis, o a Landero por Muñoz Molina, y tampoco hubiera pasado nada. En literatura, soy fervorosamente politeísta.


P.- Como dices en la página 74, ¿es la literatura un organismo vivo?

R.- Siempre. Por necesidad. De lo contrario, ingresaríamos en la filatelia. El libro tiene que estar constantemente diciéndonos cosas, cosas auténticas, cosas palpitantes. Y para que pueda hacerlo tiene que tener respiración, hálito, sangre hirviendo, nervio, entrañas. La Odisea tiene la energía de un adolescente, y por eso nos fascina aún en el siglo XXI.


P.- Cómo sabes cuando un texto que estás escribiendo es bueno o malo.

R.- Sólo un imbécil puede decir que un texto que está escribiendo es bueno. Eso no se le ocurre a nadie con sentido común. Mientras el texto se esta gestando en tu cabeza o en los folios, no sabes si es bonito o feo; y cuando lo lanzas al mundo, siempre le encuentras fallos, constantemente. El escritor inteligente siempre es autocrítico, siempre se cuestiona sus posibilidades y presuntos logros. En ese sentido, la literatura es una especie de anti-embarazo. Las madres siempre creen que su hijo es hermoso; y el escritor sensato procede al revés. Escribe una novela, la publica, luego lee a Muñoz Molina y se dice: “¿Cómo he tenido el valor de publicar lo mío?”.


P.: ¿La buena literatura está hecha por gente desobediente?
R.- La buena literatura es un misterio. Elige para manifestarse a las personas más diferentes del mundo. Recuerdo una frase de cine en la que un aspirante a escritor se queja de que no consigue escribir una obra maestra, y lo argumenta de un modo sorprendente: soy calvo, soy homosexual, tengo mil traumas... ¡soy un prototipo! Bien, pues lo que pasa es que no funciona así. No hay prototipos. Resulta que eres funcionario de tercera categoría del ayuntamiento de Granada, tienes un nombre tan anodino como “Antonio Muñoz Molina”, y de pronto pegas el zambombazo de llegar a la cúspide de la novela en español con tus dos o tres primeras obras. “El arte sucede”, decía el crítico Whistler. Y para suceder elige a sus propios muñidores. Es enojoso, pero es cierto.


P.- A casi todos mis entrevistados, al menos el los últimos tiempos, suelo plantearle un par de preguntas relacionadas con las palabras de Anuradha Roy, referentes a que escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión; o de Francisco Gijón, en el sentido de que nadie que es feliz escribe. Pero, tras nuestra conversación, estoy convencido de que Rubén Castillo es un hombre feliz, y sin embargo, escribe.
R.- Sí, soy feliz. Tengo a Marta, que es la mujer más perfecta del mundo; tengo dos hijos que son dos regalos de la Vida; tengo una salud hasta ahora envidiable... ¿Por qué no habría de ser feliz? Me despierto cada mañana sabiendo que soy un privilegiado, porque tengo trabajo, y una casa, y comida en la mesa, y unos pequeños ahorros. Y trato de ser agradecido con ese privilegio de la mejor manera que sé: tratando de saborear esas pequeñas y enormes alegrías. No tengo casa en la playa, pero tampoco la necesito; no tengo yate, pero tampoco es una primera necesidad para mí. Atesoro la felicidad de quienes sabemos vivir dichosos con lo que tienen, sin dejar que las tontunas del mundo exterior los idioticen. No tengo un descapotable, no tengo un millón de euros, no soy famoso, no salgo en la tele... pero soy feliz, muy feliz. Y escribo. Es así de fácil.


P.: Como escribes tanto relato como novela, sí voy a pedirte que me des tu opinión de estas palabras del japonés Haruki Murakami, quien comentó en una entrevista que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín.
R.- Totalmente conforme. La novela plantea el reto de tener que construir un mundo verosímil, completo, cuajado de detalles, perfectamente arquitectado. El cuento participa mucho más de la pincelada, de la acuarela, de la sugerencia. De todas formas, el rigor estilístico, psicológico y hasta argumental que puede encontrarse en los cuentos de Pascual García o de Antonio Parra Sanz no se encuentra en demasiadas novelas. Se afronte el género que se afronte, hay que hacerlo siempre con la voluntad de la excelencia.


P.: Cristina Fernández Cubas definió el cuento como “algo misterioso y titánico, que va siempre más allá de la extensión que tiene”. ¿Cómo se soluciona el enigma?
R.- De ninguna manera. Y está bien que sea así. Las cosas más densas del mundo son las que siguen empapadas de enigma: el amor, la muerte, la religión, la maternidad, la literatura, el arte. No les podemos quitar el velo. Y por eso continúan atrayéndonos con energía.


P.- No sólo de letras vive el hombre. ¿Dónde podemos encontrar a Rubén Castillo en Internet? ¿Le dedica mucho tiempo a la red?
R.- Tengo un blog donde comento algunos de los libros que voy leyendo (
www.rubencastillo.blogspot.com), y aparezco con cierta frecuencia en otros blogs, de donde me piden colaboraciones culturales. ¿El tiempo que le dedico? Pues en general no demasiado, pero es raro el día en que no visito la página de algunos amigos, buscando qué nuevas cosas comentan o dicen. La red es una especie de aleph borgiano, donde está todo. Conviene ir con tiento, para que no te absorba, pero es demencial renunciar a ella. Ofrece demasiadas cosas enriquecedoras como para permitirse el lujo de ignorarlas.


P.: Aunque ya has hablado de este tema, debo preguntarte, porque esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve el bebedor compulsivo de café?
R.- Lo veo brillante y lleno de pujanza. Podrá cambiar de contenidos, podrán mutar su envoltorio (los organismos vivos varían constantemente), pero no morirán. Nadie podrá matarlos. No pudo McLuhan, así que figúrate. Los libros aprenderán a convivir con Internet, fomentarán simbiosis, se transformarán, pactarán alianzas con el ciberespacio. Como decía John Malkovich en una de sus películas: “Yo soy un superviviente”. Los libros también lo son. Enterrarán a sus enterradores.


Ha sido un auténtico placer.

miércoles 23 de diciembre de 2009

Prologuaré "El diario inconcluso de Belén", de José María López Conesa

Ayer terminé el prólogo para la próxima novela de José María López Conesa, que llevará por título "El diario inconcluso de Belén", que aparecerá publicada en 2010.

martes 22 de diciembre de 2009

Unas imágenes de la charla de Carmen Sabater Rex




Corresponden a la charla que Carmen Sabater Rex impartió sobre la Torre de los Moros, en Alguazas, invitada por la asociación amigos de La Torre.

lunes 21 de diciembre de 2009

Entrevista en Solo en la Oscuridad


Hace ya unas fechas que apareció esta entrevista, pero por diferentes motivos no he podido subirla hasta hoy.


Juan de Dios Garduño Cuenca me entrevista, tras hacerlo con otro amigo común, para su bitácora, una entrevista muy apropiada para ponerla antes de irnos de vacaciones.


Os invito a leerla y, si os apetece, a comentarla. Pinchad AQUÍ.

domingo 20 de diciembre de 2009

Y al séptimo día descansó

«¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi mujer es de edad avanzada.»

El sí estuvo seguro:
Alvino Broering, en Brasil.
y, aunque vivo,
Shlemon Warduni, en Bagdad.

viernes 18 de diciembre de 2009

Hablando de libros con Pilar López Bernués


Pilar López Bernués, Barcelona 1957. Casada, con un hijo. Trabajó como programadora informática durante diez años, hasta que la empresa cerró. A partir de ese momento decide dedicarse de lleno a escribir, algo que no fue un camino de rosas, sino más bien de espinas. En 2002 cambia su suerte y publica en la Editorial Bruño, una novela que se ha convertido en la primera de una saga (El secreto del caserón abandonado) y que encabeza la serie "Aventureros en Acción" de la que hay cuatro obras publicadas y otra a punto de salir.

En 2003 publica una obra de alpinismo titulada En aquella pared norte, en la Ed. Barrabés, que es especialista en montaña, y en este momento está en contactos con dos editoriales para escribir obras destinadas a un público adulto.

Hace reseñas y entrevistas a autores para Anika entre libros y otras webs e imparte libros-forum por IES de diversas provincias llevada por Editorial Bruño, donde sus libros adolescentes son libro-de-lectura-trimestral en algunos de ellos.

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Pregunta.- Si alguien lee tu biobibliografía escrita más arriba, puede pensar que comenzaste a escribir hace relativamente poco, aunque sé que escribes desde hace muchos años, la afición a la literatura se despertó muy pronto en ti.
Respuesta.- En efecto, Francisco. A los nueve años escribí un cuento, lo encuaderné y se lo regalé a mi hermano, que entonces tenía 6 años. Siempre me ha gustado escribir, para mí es una forma de vivir con la imaginación y visitar infinitos lugares.

Recuerdo que sobre los 10-11 años cayó en mis manos Viaje al centro de la Tierra, de Julio Verne, y aunque al principio me costó un poco arrancar a causa de las extraordinarias descripciones científicas (muy interesantes, pero algo densas a esa edad) me captó tanto la historia que al finalizar la lectura la volví a leer, y luego otra vez y otra… ¡No sé cuantas veces repetí ese proceso, pero no menos de quince o veinte! ¿Por qué? Pues porque yo “vivía” con los personajes, era uno de ellos y viajaba con ellos a un lugar tan extraordinario como el interior de la Tierra.

Durante ese tiempo comencé a escribir mis propias novelas, a empezarlas, mejor dicho, porque todas eran una especie de copia de la de Verne (salvando las distancias, por supuestísimo) y acababa rompiendo los folios.

A los catorce años, por fin, inicié la primera obra que sí terminé y que era totalmente invención mía. La acabé a los veinte (entonces no había ordenadores y había que chupar tecla) y ahí la dejé, incapaz de entrar en una editorial porque creía que sin “padrinos” no había nada que hacer. Se titula Destino misterioso, no está publicada todavía pero a mi juicio es de las mejores que he escrito, que deben ser como unas veinte… Comencé entonces mi segunda novela En aquella pared norte y me pasé veinte años rehaciendo y actualizando las dos obras mientras probaba (con todo el terror del mundo) en editoriales, concursos etc. Perdí varias copias y… Bueno, una experiencia muy extrañ
a y muy desagradable con un supuesto agente literario que no lo era me obligó a ponerme las pilas, a decidir que debía confiar en mí misma y abrirme camino, perdí el miedo al fracaso y comencé a escribir como una descosida. Un año después ya había actualizado esas dos obras (una vez más) y escrito otras diez. A veces los “trompazos” son positivos, ya ves, porque entre esas novelas escritas a destajo estaba la que interesó a Bruño e iba a ser mi primer libro publicado… (Ni te cuento la emoción cuando recibí los ejemplares que envían las editoriales al autor, ese momento no lo olvidaré nunca).


P.- Te sueles sumergir en la trama y dices que vives con los protagonistas. Esa es la razón de crear relatos de intriga, misterio y acción con algo de suspense, pero no olvidas el respeto por la naturaleza y el valor de la amistad.
R.- Cuando escribo, aunque sea para un público juvenil (mejor dicho, especialmente por ese motivo) intento que la lectura sea distraída pero que aporte algo al lector, que le haga reflexionar… Los adolescentes son bastante influenciables por muy liberales que se crean; están aprendiendo a ir por la vida, a perfilar sus convicciones, sus gustos… Si se identifican con un personaje, consciente o inconscientemente tienden a imitarlo, y si ese personaje es un chico maduro, con principios sólidos, amigo de sus amigos y muy comprometido con el respeto hacia la naturaleza, creo que el resultado final puede ser positivo. De todas formas, me gusta que mis libros no solo distraigan, tanto los de adultos como los juveniles, porque a mí, como lectora, me interesa pasar un rato
ameno pero recibir al final alguna aportación que me enriquezca culturalmente o me haga reflexionar. Hay libros de un contenido extraordinario pero que resultan “tochos” y otros con una trama que engancha pero que uno olvida al terminar la lectura porque simplemente ha pasado un rato distraído y punto. Mi modelo de novela (no hablo de otros géneros, como el ensayo, libros de viajes etc.) es aquel que atrapa al lector pero que le deja algo “por ahí” para que vaya meditando.


P.- Ni tu gran pasión: el alpinismo. En la novela que nos ocupa, Un descubrimiento diabólico, hay de todo lo anterior, sí. Y una escalada.
R.- El alpinismo es mi gran pasión frustrada y sí, sale por ahí, poco o mucho. Al final, las historias las inventa el autor y acaban siendo un reflejo de lo que guarda en su interior. La novela de escalada En aquella pared norte la empecé cuando acepté que practicar alpinismo en la medida que yo deseaba, y que iba más allá de alguna escaladilla de domingo, no estaba a mi alcance; y la escribí por la misma razón que Verne escribía sus obras: para vivir con la imaginación.

Luego (no podía ser de otro modo, ja, ja…) a algunos protagonistas de la saga juvenil les gusta escalar y eso hacen de vez en cuando… (o hacemos, que yo me voy con ellos).


P.- Al respecto de los siete personajes de Aventureros en Acción, serie de la cual esta novela es la cuarta entrega, ¿con cuál se identifica más la aut
ora?
R.- Con Rafa, sin duda alguna. Creo que solo nos diferenciamos en el sexo y en que él, a diferencia de mí, sí puede llevar a cabo sus escaladas. Pero… ¡seré honesta! Rafa me supera como persona, es más positivo que yo, más comprometido, tiene ideas claras y no se aparta de sus principios… Bueno, que me gustaría parecerme a él “pelín” más, caramba; en cierto sentido, es para mí un referente como ser humano, aunque sólo exista en mi imaginación y ahora también en la de algunos lectores.


P.- Me pregunto por qué no hay un perro en las aventuras, conocido tu cariño por estos animales, en especial tu propio pastor alemán.
R.- ¡Lo hay! Ana tiene un pastor alemán, pero… La cuarta novela publicada es la octava en realidad, sin embargo, en Bruño la pasaron por delante de otras cuatro porque les gustó más. Me han destrozado un poco el hilo de la saga, francamente. De esas cuatro novelas dos no les gustan (entre ellas la que incluye al perro) y es posible que se acaben publicando las otras dos. Pero, una vez más, la que va a salir próximamente es la más nueva… ¡Si es que este mundo de la Literatura es para tirar la toalla en muchas ocasiones!


P.- ¿De verdad hay jóvenes que hablan como Víctor y alguno de sus colegas, es decir, en clave ASCII?
R.- Ja, ja… Supongo que no, Francisco. Lo que ocurre es que a los chavales les s
uelen gustar los códigos secretos, los lenguajes especiales que sólo entienden sus amigos… Lo que sí es cierto es que en algunos I.E.S. a los que fui a dar libro-forum, algunos habían apuntado en lenguaje ASCII su nombre en la portada del libro que me pasaron para firmar. Les llevé además una “chuleta” del código ASCII y muchos se hicieron fotocopias… ¿? También más de uno se lo había bajado de Internet y lo llevaba impreso en el bolsillo.


P.- Al hilo de lo anterior, tengo la impresión que para las nuevas generaciones es más fácil entablar amistad a través del MSN, del tuenti, del facebook, twitter, MySpace y otros semejantes que en una relación personal.
R.- Por supuesto que sí, y cada vez de forma más evidente. Pero creo que al final un amigo de carne y hueso es más importante que uno virtual (que puede ser o no lo que parece) y que vivir aventuras de verdad es más gratificante que pasarse un juego de consola.

Las relaciones a través de la Red pueden poner en contacto a personas que de otro modo jamás se conocerían, permiten llegar a un entendimiento y complicidad extraordinarios entre dos seres humanos, pero si esa amistad llega a ser intensa e importante, pienso que al final lo que uno desea es “tocar” al amigo virtual, verlo, ir a tomar un café con él… Yo lo veo así, no sé…


P.- Tu novela se desarrolla en un paisaje, en una geografía, en unas calles que pueden ser perfectamente identificadas por cualquier lector. Y para establecer el misterio no es necesario buscar mundos fantásticos, sino cosas corrientes que ocurren todos los días.
R.- Bueno, me gusta crear historias que puedan resultar más o menos creíbles, es lo que “me sale” en el momento de escribir aunque luego, como lectora, lea un poco de todo y me gusten géneros muy dispares.
Y, efectivamente, en el día a día de cada ciudad ya hay mucho misterio y mucha intriga (desgraciadamente), no hace falta gastar neuronas imaginando tramas retorcidas, basta con leer los periódicos o tener la tele puesta.


P.- Si paseamos por el Barrio Gótico de Barcelona, ¿encontraremos la Galería de arte del anciano de los cabellos blancos?
R.- Esa en concreto, no. De hecho, ni yo misma sabría decir dónde está porque la situé en un callejón imaginario. Pero en el Barrio Gótico sí hay Galerías de Arte, algunas en calles perdidas y estrechas; la mayoría se pueden visitar libremente y en varias se organizan subastas.


P.- ¿Has tenido que documentarte sobre el mundo del arte, los pasantes, las galerías y los mecenas para escribir esta aventura? Sobre todo por esa técnica, para mí desconocida, de pintar encima de otra pintura y después recuperar la original.
R.- Reconozco que no me documenté apenas. En realidad todo lo que sé de ese mundillo lo extraí de la lectura de libros (novelas). Esa técnica que mencionas, la de pintar un cuadro sobre otro, la leí en la novela El ladrón de arte de Noah Charney. Lo reseñé para la web “Anika entre libros”, y aprendí mucho con esa lectura porque el autor (entre otras muchas cosas) es Máster en Historia del Arte, experto en delitos contra el Arte, y asesor de varios e importantes museos, además de asesor también de algunos cuerpos policiales como el FBI, Scotland Yard y los Carabinieri.


P.- Siempre que encuentro la cita de un libro en otro libro me pregunto por qué el autor o la autora se ha decantado por él. Quiero detenerme en este
caso en La jugada maestra, de Morris West, un autor del que he leído casi toda su obra.
R.- El mundo del Arte siempre me ha llamado la atención, especialmente por esos chanchullos que se dan, (robos, fraudes…) Ese libro me gustó mucho y me abrió los ojos, me permitió entender y conocer un poco ese torbellino de verdades y mentiras, dinero, intereses, valoraciones, copias… Y como su título indica, el protagonista, conocedor de lo que “se cuece”, logra una jugada maestra que lo convierte en millonario. Un detalle que aparece en Un descubrimiento diabólico , el de la firma propia y prácticamente invisible, lo leí en esa novela.


P.- Al final del libro, el lector, sobre todo el lector infantil y juvenil, se encontrará con un Taller de Lectura, preparado por Begoña Lozano. Supongo que Editorial Bruño introduce este libro en colegios e institutos.
R.- Efectivamente. Bruño, a través de su equipo de promotores, muestra en los IES libros aptos para la lectura-trimestral-obligatoria. Por ese motivo, todas las novelas de la saga llevan ese taller. Pero ahí “ni corto ni pincho” lo p
one la editorial por su cuenta y según su propio criterio.
Algunas novelas de ese tipo (no sólo las mías) llevan aparte un cuaderno de “comprensión-lectora”, diseñado por otra persona; no puedo explicarte en qué consiste porque no he visto ninguno. Me enteré de su existencia a través de los promotores cuando me llevaron a los coles.


P.- Las ilustraciones son de Ximena Maier.
R.- Sí, y ahí de nuevo “ni corto ni pincho”. Mejor dicho, te voy a contar una anécdota: Cuando se iba a editar el primer libro de la saga (El secreto del caserón abandonado) la directora de la colección me pasó dos muestras de ilustraciones para que yo eligiera… ¡Y elegí la otra! Me llamó, me dijo que todos pensaban que me decantaría por los dibujos de Ximena Maier, que el otro ilustrador era difícil de localizar y bla, bla, bla… Total, que pienso que quisieron ser corteses conmigo haciéndome creer que mi opinión contaba porque esperaban que me decantase por lo que ya habían decidido… Y no digo que no me gusten las ilustraciones, todo lo contrario, pero ya ves… Lo que sí vi es que uno de los chicos (David) se parece al actor Tom Cruise (eso sale en cada novela) y lo van dibujando rubio platino… ¿? Pero, bueno, no es un dato muy relevante y los dibujos, en general, pienso que están logrados, con trazos simples pero bastante acertados para captar un momento determinado.



P.- Rafa, Ana, Nuria, Álex, David, Víctor y Jordi ya tienen nueva aventura. Será la quinta. ¿Puedes adelantarnos el título? ¿Para cuándo se prevé que estará en las librerías?
R.- La quinta que, como te decía más arriba, es la novena en realidad, se titula Misterios desde el parapente (de momento). A la novela anterior le cambiaron el título cuatro veces, yo la había etiquetado “El misterio del cuadro escondido” y acabó como “Un descubrimiento diabólico” así que ya ves qué cambio.

Está previsto que salga en 2010, sobre marzo.


P.- No sólo en las letras impresas podemos encontrar a Pilar López Bernués. ¿Dónde podemos encontrarte en la red? ¿Le dedicas mucho tiempo?
R.- Bueno, Fco. Javier, tengo una web:
http://www.plbernues.es.tl/ dos blogs, aunque apenas uso el segundo: http://plbernues.spaces.live.com/ y http://plbernues.blogspot.com/

También tengo por ahí un foro literario propio, como ya sabes, y al que me gustaría invitar a los lectores que deseen compartir opiniones, colgar reseñas…
http://literatura.superforos.com/
Y estoy en Facebook (¡cómo no!)

Colaboro con algunas webs literarias:

Enigma 900
http://enigma900.blogspot.com/
Gotas de tinta http://www.gotasdetinta.es/

Y muy especialmente con Anika entre libros (
http://www.ciberanika.com/ ) Allí entrevisto a autores, hago reseñas de obras, opino sobre otras, envío algún artículo, participo en proyectos como “Comenta-cuentos” (participé, porque comenta-cuentos ya acabó) etc.

Y eso del tiempo… Reconozco que desde que me quedé en paro escribo más y me conecto más a Internet, y por escribir me refiero a temas que cuelgo en el foro o el blog además de novelas, pero soy una inconstante crónica… Soy capaz de escribir como si me persiguieran los diablos estando a tope de trabajo, y no teclear ni una línea teniendo todo el tiempo del mundo. Depende del momento, supongo, de la inspiración, del deseo de comentar un tema que me haya tocado la fibra…


P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ves?
R.- No sé qué decirte… Parece que las nuevas tecnologías van a imponerse y se habla mucho del libro digital, pero a mí (y me consta que a mucha gente (quizá los que ya somos algo carrocillas)) me gusta tocar el papel, pasar las páginas, oler la tinta, buscar el separador cuando voy a dormir y decido leer un rato tapada hasta la nariz… Pero supongo que todo es cuestión de tiempo que la literatura se informatice, al menos en una buena parte, y es posible que sólo obras muy puntuales se editen en papel… No sé… He consultado mi “bola mágica” pero tampoco lo tiene claro, ja, ja…

Lo que sí me parece increíble es que España sea uno de los países que más libros edita… Yo no sé qué hacemos con ellos porque se supone que leemos poco… ¿? ¡Qué misterio!


Ha sido un placer y espero seguir leyendo las aventuras de Aventureros en Acción.
El placer ha sido mío, Francisco Javier. Te agradezco mucho la entrevista y las preguntas tan bien pensadas, cosa que me ha permitido expresar muchas cosas.
Yo también espero que “Aventureros en Acción” continúe, pero no es probable que la editorial publique más de un libro al año (presupuesto, me dijeron) así que ya ves... “Con el tiempo y una caña…” Por suerte, parece que voy a empezar a publicar novelas para adultos y así la espera no me resultará tan larga.
Muchísimas gracias, Francisco Javier, y un cordial saludo.

miércoles 16 de diciembre de 2009

El próximo viernes se presenta República Poética


Presentación del libro:

REPÚBLICA POÉTICA

Viernes 18 diciembre 2009

20 horas
Salón Actos Museo Arqueológico MAM Avda. Alfonso X . Murcia
Los autores, recitarán sus poemas , con acompañamiento musical
República Poética es una antología de varios autores, que siendo de tendencias o estilos diversos, tienen en común la búsqueda de nuevas formas de expresión dentro de la literatura, donde la inspiración individual de cada uno surja sin ningún tipo de condicionamiento; político, religioso, social...
Para ello, se reúnen los lunes, quincenalmente, en el Café del Museo Arqueológico, formando una tertulia literaria, libre y abierta a cualquier persona que quiera acercarse a ella.
Carmelo Martínez Marín, Carmen Isabel, Cristián Mínguez, David Botía Ordaz, Encarna García, Francisco Javier Illán Vivas, Francisco Javier Asturiano, Hipólito Romero Hidalgo, Irel Faustina Bermejo , Jesús Pablo Guillamón Enríquez, Josefina González Espuche, Julia Pilar Fernández Conejero, Manuela Villar.

El libro tiene ilustraciones cedidas por el pintor José Antonio Molina Sánchez

martes 15 de diciembre de 2009

Hoy hace cinco años que se presentó La Maldición


Fue en Molina de Segura, y tuve a mi lado a la concejal de cultura Mariola Martínez, y a mi amigo Manuel Leal, entonces concejal en la oposición de San Javier, autor del prólogo de la 1ª edición, hoy en el equipo de gobierno de su localidad. Aquel 15 de diciembre era miércoles.

Me acompañaron muchos amigos y amigas.


Un día después, se presentó en San Javier, en el Museo de la Ciudad, donde me acompañó la concejal de cultura en aquel momento y, nuevamente, Manuel Leal.

(Hubo una primera presentación, el 2 de diciembre, en el Museo de la Ciudad de Murcia, pero jamás conseguí imágenes de ese evento. El fotógrafo oficial supongo que se le olvidó entregarlas, y los más de cuarenta amigos y amigas que me acompañaron, NADIE, llevaba máquina de fotos).

Hoy, de esta primera entrega de La cólera de Nébulos sólo queda un ejemplar, en la tienda Cyberdark, pues está más que agotada la tercera edición.

lunes 14 de diciembre de 2009

Reseña de Arde en tus manos en Myrtos


Antonio J. Sánchez Hernández comenta la antología "Arde en tus manos" en el sitio Sobre literatura, de la Asociaciól Cultural Myrtos Gramma al Manar.

Destaca, entre otras cosas:

En los todos los versos de Francisco J. Illán late un lamento dolorido por lo que se fue, estableciendo un contraste entre un pasado luminoso y un presente roto y cuajado de ausencias. No obstante, ese lamento no se expresa desde el desgarro, sino con un idioma limpio y cuidado.

Podéis leer la reseña completa AQUÍ.

sábado 12 de diciembre de 2009

Crepusculario cumple dos añitos


Hoy se cumplen dos años de la presentación (o lo que es lo mismo, del nacimiento) de Crepusculario. Dio a luz en la Universidad de Murcia, y tuvo como padrinos a Jesús Pons y a Javier Illán.

Y si pincháis AQUÍ, podréis conocer todo lo que le ha acontecido hasta el día de hoy.

viernes 11 de diciembre de 2009

Hablando de libros con Pascal Buniet


Pascal Buniet, nacido en Saint-Pol-sur-mer, al norte de Francia, en 1952. Licenciado en filología inglesa por la Universidad de Lille, Francia. Vivió dos años en Irlanda, trabajó un año en el departamento de francés de la Universidad de Calway. En 1979 se traslada a Tenerife donde reside desde entonces, casado con una canaria de Lanzarote y tiene tres hijos.

Ha regentado tiendas de deportes durante 25 años en la zona turística de Playa de las Américas, hasta el 2008. Ahora lo hace en una tasca de su propiedad.

Lágrimas en el mar es su primera novela.


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Pregunta.- En el título de la entrevista digo que Pascal Buniet es empresario, escritor y deportista. No sé si el orden se corresponde con tu realidad personal, pero algo de ello hay, ¿no te parece?
Respuesta.- Si, son tres actividades que ocupan gran parte de mi tiempo y que yo clasificaría en dos categorías: obligación y afición. Soy deportista y escritor amateur que busca en ello placer y una satisfacción personal. En las competiciones deportivas a las que he participado, suelo mirar mi clasificación mirando la lista desde el final, es más rápido para encontrar mi nombre. Mi objetivo es pasar la línea de meta, con eso me conformo. En la escritura mi primera meta fue llegar a terminar la novela, después vino otra, conseguir publicarla, y ahora darla a conocer. Actualmente meta es traducir Lagrimas en el mar a mi idioma materno, el francés.


P.- Me comentabas en una carta que perteneces a un equipo de triatlón. Que cuando uno corre o pedalea, cansa el cuerpo y la mente se suelta, hay tiempo para pensar en lo que se está escribiendo.
R.- Cuando uno corre o pedalea, no esta permanentemente concentrado en el terreno que va a pisar, en la forma de mover las piernas o respirar. Mientras el cuerpo esta en movimiento la mente trabaja, vuela de un pensamiento a otro según las inquietudes de cada uno. Algunos se acuerdan de la letra que tienen que pagar, otros piensan en la novia, en el trabajo, mientras que en mi caso lo que estoy escribiendo vuelve a pasar por mi cabeza, el cuerpo se cansa y la mente se suelta, las ideas surgen, se aclara la forma de empezar un capitulo, o aparecen algunos rasgos que añadir a un personaje, sin presión, desde una perspectiva diferente a la que se tiene sentado concentrado frente al ordenador.


P.- Y de hecho, el inicio de tu novela, Lágrimas en el mar, relata una situación que te ocurrió cuando ibas corriendo por un lugar desierto de la costa sur de Tenerife. ¿Quieres contárnoslo?
R.- Tengo la suerte de vivir en el sur de Tenerife al lado de una zona natural protegida llamada “Malpais de Rasca”, donde suelo ir a entrenar siguiendo un sendero que bordea la costa hasta el faro de Rasca situado en la punta sur de la isla.
La noche del ocho al nueve de enero 2004 llego una patera a esta costa, inhóspita para las embarcaciones, como certifica el artículo de un periódico local que menciono en el libro. Todo lo que describe John, el protagonista, en las quince primeras páginas de la novela, lo he vivido personalmente. Me encontré con los restos del desembarque de inmigrantes en este lugar, es decir ropa, enseres, zapatos abandonados por la prisa y nocturnidad. La ficción empieza cuando John descubre un joven africano herido al que decide ayudar.
Recientemente descubrí con sorpresa que la realidad había sobrepasado mi ficción. Cuando la novela estaba ya publicada, un conocido de la zona me pregunto de que iba el libro. Le hice recordar la patera que había llegado por ahí unos años atrás. Su respuesta me dejo asombrado:”Claro que me acuerdo, si nosotros escondimos a tres.” Descubrí entonces que unos jóvenes españoles habían escondido durante tres días en su casa a tres inmigrantes que después entraron en contacto con compatriotas suyos y lograron pasar a la península.


P.- Tu novela nos presenta una serie de personajes muy diferentes, incluso de diferente origen geográfico, que tienen como elemento común ser o haber sido inmigrantes en un determinado momento de sus vidas
R.-Casi todos los personajes de la novela son gente que por algunas razones se han desplazado a vivir a otros países. Pero la novela pone el acento en lo que llamaría “la emigración dolorosa” que consiste en arrancarse a su tierra como única forma de escapar a la miseria. Esta representada por Suleyman, el inmigrante “en activo”, que sufre en su piel dejar atrás a sus raíces y se lanza al abismo de lo desconocido, y por Carlos que ha llevado por dentro toda su vida la herida del sufrimiento de su juventud en Venezuela . Por otra parte, John que no pertenece al grupo de la “emigración dolorosa” pero es muy sensible a ella por los relatos de su abuelo que la sufrió en el pasado, representa la memoria de estos tiempos. Generalmente una generación de inmigrante genera después otra mas desahogada económicamente.
Cuando yo llegué a Tenerife hace unos treinta años, regresaban canarios que habían emigrado a Venezuela y cuyo dinero ganado con sufrimiento, reincorporado en la isla, ha dejado a hijos y nietos en situaciones económicas muy buenas. Es importante que estos jóvenes se acuerden de donde viene su bienestar y no traten con desprecio a los que a su vez llegan en busca de lo mismo.


P.- ¿Se deja de ser inmigrante alguna vez, o esa sensación de ser “diferente” siempre se conserva o, desde otra perspectiva, siempre la conservan quienes rodean al inmigrante?
R.- La integración del inmigrante es muy importante para evitar ser “diferente”. Eso es un camino doble en el sentido de que tanto el que llega a esta tierra nueva como el habitante de ese país deben hacer un paso hacia el otro. Si se margina o arrincona al inmigrante, es muy difícil que se integre.
Con el tiempo uno se olvida que de su condición “diferente”, pero hay algunos factores como el color de la piel, unos rasgos, o un acento que recuerdan el origen.
Por ejemplo, yo estoy perfectamente integrado y me olvido que no he nacido aquí , pero de vez en cuando alguien me pregunta sin razón aparente “ ¿de donde eres?” y me doy cuenta que mi acento me delata.
De todas formas hay que distinguir integración de asimilación. El extranjero debe integrarse en la nueva sociedad donde vive pero no debería por ello perder sus raíces. Una frase de la novela lo describe así:”El hombre se comporta igual que estas plantas rastreras que corren por el campo y vuelven a echar raíces aquí y allí, a medida que se alejan de su punto inicial. Tienen raíces firmes en un sitio determinado, pero van creciendo buscando zonas fértiles y húmedas, florecen lejos del lugar que las vio nacer, pero nunca se independizan de sus raíces, las necesitan.”


P.- El espíritu que mueve a John a ayudar a Suleyman no puede ser más humanitario, más acorde con la Ley Natural: “si lo único que hago es llevar comida y agua a alguien que lo necesita”.
R.- Si, pero a pesar que se trata de una actitud natural de generosidad, pronuncia esa frase atormentado, dudando si actúa correctamente. Su duda no es moral sino legal. Quien ayuda a alguien fuera de la ley se convierte en su cómplice.
Mucha gente avisa a la policía cuando detecta una patera o un cayuco. Por miedo a lo desconocido o a la invasión de los inmigrantes. En la novela cuando la relación entre John y Suleyman es más estrecha dice:”Suleyman no era un inmigrante mas, era Suleyman”. Con esas palabras destaca que cuando tratas a la persona y la conoces, conoces sus problemas y su historia personal, entonces la separas del grupo “Inmigrantes” y la conviertes en “persona”. Por eso la integración, debe ser el fruto de una relación entre dos, el inmigrante por una parte y la población el país receptor por otra. La marginación es el mayor obstáculo a la integración. Acercarse al inmigrante y a su cultura es enriquecerse.


P.- Tu novela desarrolla dos historias paralelas, alternando capítulos en Tenerife y en Irlanda, presente y recuerdos. ¿Era la mejor forma de adentrarse en ese mundo de la inmigración?
R.- Los capítulos que se desarrollan en irlanda no tienen realmente que ver con la inmigración, relatan la vida de John, sus amores, ilusiones, sus frustraciones que forman su “background”, es decir el equipaje emocional que tiene el día que se encuentra con Suleyman. En ese momento vuelven a aflorar elementos del pasado que influyen en su comportamiento.
Son dos historias que parecen no tener razones para unirse si no fuera porque John es protagonista de ambas.


P.- Dos historias, y dos ritmos narrativos, pero que tampoco pretenda el lector encontrar un tratado sobre la inmigración.
R.- .- Efectivamente, no se trata de un libro sobre la inmigración como puede serlo por ejemplo el libro de José Naranjo Cayucos con análisis y testimonios reales. Se trata de una novela de ficción.
He pretendido contar la historia de unos personajes que la casualidad de la vida ha reunido pero que por sus orígenes geográficos, sociales y culturales no tenían que haberse encontrado nunca, pero cuando lo hacen, conectan por un hilo común, el de la inmigración.
Mi primera intención era dedicar un capitulo al relato del viaje en patera de Suleyman y otro al de Carlos. Pero rechacé estas ideas porque era narrar algo que ha sido contado muchas veces, era repetir lo que se encuentra en el periódico cada día. Esos viajes aparecen finalmente en la novela a través de sensaciones, emociones, recuerdos dolorosos de esos personajes que quería retratar como “personas” como dije antes, no como “inmigrantes”.
Utilice dos lugares distintos, Irlanda y Tenerife, con dos ritmos narrativos distintos con un espacio de tiempo de unas pocas semanas en canarias, mientras que la parte irlandesa se extiende sobre unos diez años. Cada capitulo se queda en suspenso, y el lector pasa de una historia a otra hasta que la unión de los dos relatos cierra el circulo y aclara porque John actuó como lo hizo.


P.- No puedo evitar preguntarte cuánto hay de Pascal en John.
R.- .-Algunos aspectos tenemos en común. John estudio filología hispánica, yo estudie filología inglesa. El tenía el mismo interés por la península ibérica que yo tenía por Inglaterra y finalmente los dos elegimos vivir en Tenerife, un poco por casualidad.
No creo que haya más. El vive situaciones dramáticas que afortunadamente nunca he padecido. Los que me conocen bien encontraron rasgos míos en varios puntos de la historia, de la misma forma que se puede encontrar el autor en cualquier escrito


P.- Esta es una de las reflexiones de tu novela: “el inmigrante no es un delincuente, es un hombre sin esperanzas que va en busca de ellas”.
R.- Es una frase que pertenece, en la historia, al abuelo Irlandés de John y que este recuerda en varios ocasiones, como un refrán que se repite para resaltar un principio básico que no se debe olvidar.
En este periodo de crisis en que vivimos, cuando se tambalea nuestro estado de bienestar, estamos quizás en una posición mejor para entender lo que es ser un emigrante. Es ser un valiente que se lanza al vació de lo desconocido, para llegar a un país nuevo, con un idioma desconocido con la esperanza de encontrar trabajo.
¿Podemos descartar que algún día nuestros hijos o nietos se pudieran encontrar en esta situación? ¿Se imaginaban los inmigrantes europeos, españoles o italianos, que se fueron a Argentina en busca de una vida mejor que sus nietos iban a volver a recuperar la nacionalidad de sus abuelos para poder encontrar trabajo aquí?
Todos podemos un día ser inmigrantes, y eso no nos transformara en delincuentes.


P.- Hay momentos, sobre todo los capítulos de la relación de John con Vanesa donde la esperanza, la alegría, surge de cada palabra escrita.
R.- Vanessa es para John un pozo de positivismo, de optimismo en el cual el se sumerge. La contradicción es que mientras el ha crecido rodeado del cariño de una familia, dentro de una cierta estabilidad, ella ha sido bastante castigada por la vida. Pero su abuela la ha dotada de una filosofía que le permite saborear los momentos felices como un regalo que le toca.
John se deja llevar, entra en este bonito mundo sin exigencias, y decide caminar con ella en “el lado soleado de la vida” Si se mira a la vida con unas gafas negras el paisaje será oscuro, si se mira con cristales claro llegara a los ojos un abanico de colores luminosas.


P.- Otro par de reflexiones que he subrayado mientras leía tu novela: “la vida era bella porque sabía disfrutar de lo que tenía y no se amargaba por lo que le faltaba”, y “las necesidades de John eran mínimas, como sus sueños. Tenía ese negocio para cubrir sus gastos diarios, sin lujos, sólo las necesidades básicas”. ¿Consiste en eso la felicidad?
R.- Si se tiene la visión de la vida que tiene el personaje de Vanessa , la felicidad esta al alcance de todos. No va en busca de LA felicidad pero se para a disfrutar los numerosos instantes felices que aparecen aquí y ahí en su vida, pequeñas cosas que toman valor porque ella las atribuye valor.
Una visión apartada del mundo materialista en el que vivimos, en el cual los valores que no cotizan en bolsa no interesan


P.- “La inmigración es una herida en la piel de un país. Mientras sangra, provoca dolor, sufrimiento e infelicidad”, ¿crees que dejará de sangrar alguna vez?
R.- La herida de la inmigración dejara de sangrar cuando el mundo será equitativo cuando no habrá países ricos y piases pobre, cuando no existirá lugares donde la gente se muere de hambre y otros donde se sufre para hacer una dieta.
Esta claro que seguirá sangrando por mucho tiempo. Además, antes en los países subdesarrollados llegaban rumores, comentarios sobre los lugares del mundo donde se vivía mejor, hoy en día, lo ven, la televisión es un escaparate perfecto, y nadie deja morir sus hijos frente a un escaparate lleno de comida..


P.- Cambiemos de tercio. Me gustaría conocer tu hábito de escritura. ¿Cuándo escribes y cuánto tiempo dedicas a ello?
R.-No creo que se pueda aplicar la palabra hábito a la forma que tengo de escribir. Escribo cuando puedo y me gustaría poder dedicar le mas tiempo Por gusto prefiero escribir por la noche.
En este momento alterno la traducción de Lagrimas en el mar con la escritura de otra novela que he empezado, según la gana del momento.


P.- Coriolano González Montañez comentaba en un artículo publicado en Ágora, papeles de arte gramático, que desamparo, soledad, aislamiento o cosmopolitismo son rasgos comunes en los poetas canarios. ¿Ocurre lo mismo con el escritor?
R.- Un artículo muy interesante por cierto, en el cual en un primer tiempo hace un repaso a los poetas antiguos a quien aplica esta reflexión. El aislamiento les hacia enfocar sus emociones hacia su entorno, es decir a la belleza y naturaleza peculiar de la Isla, resultando de ello obras que no se podía haber escrito en ningún otro lugar.
Dudo si se puede todavía aplicar “desamparo, soledad, y aislamiento” al escritor de hoy, pero es cierto que la lejanía frena los intercambios.


P.: ¿Crees que es cierto eso de que nadie que es feliz escribe, como tampoco nace el arte de ningún ser pleno?
R.-La escritura es comunicación, expresión, exteriorización de pensamientos, de sentimientos, de ideas. Corresponde a una necesidad de transmitir.
Existirá sin duda personas cuya única forma de realizarse sea a través de la escritura, mientras que hay otros canalizan su “plenitud desbordante” hacia la escritura o el arte. Escribir o expresarse a través del arte no tiene porque reflejar “una falta de…” puede ser “un exceso de…”


P.- No sólo de letras vive el hombre. ¿Dónde podemos encontrar a Pascal Buniet en la red? ¿Le dedicas mucho tiempo a ella?
R.- Cuando salio publicada la novela decidí crear un blog para anunciar las presentaciones y comentarios así como cualquier evento relacionado con ella. Aunque es muy básico, requiere tiempo y siempre me falta. Sin duda la red es un buen lugar para dar a conocer una obra. Hoy en día hay que estar ahi.
Si volvería Descartes, quizás cambiaria su famosa frase:”je pense donc je suis” (cogito ergo sum), “pienso luego éxito” por: “Tengo blog, luego existo”. (Me perdonaras por no dar la traducción en latín de “tengo blog”)


P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve el triatleta?
R.- El libro seguirá el mismo camino que la escritura. El escritor escribía a mano, después a maquina y ahora por ordenador. Algunos se han resistido pero la técnica es arrolladora. Los soportes digitales pasaran por todas las fases habituales, supongo, hasta llegar a ser prácticos, mas que el libro de papel, y económicos. La nostalgia al pasado y a lo tradicional no lo va a parar. La importancia no esta en el soporte sino en la lectura.
Por otra parte los bosques agradecerán este ahorro de papel


Muchas gracias.
Gracias a ti.

jueves 10 de diciembre de 2009

Hasta el 15 de diciembre se recibirán colaboraciones

En efecto, hasta el próximo día 15 está abierto el plazo para recibir colaboraciones para el próximo número de Ágora, papeles de arte gramático, en su versión digital.

Ya lo sabéis, apresuraros. No es posible garantizar que todas sean publicadas en el próximo número, pero si reúnen las condiciones de calidad que solicitan los miembros del consejo editorial, aparecerán publicadas en Ágora.

miércoles 9 de diciembre de 2009

Ágora digital supera las 1.000 descargas, en un mes y un día


No sé si llamar a este hecho un éxito, pero debe serlo. que el primer número de la versión digital de "Ágora, papeles de arte gramático" haya superado las mil descargas en un mes y un día, a lo que siempre debemos añadir las 221 revistas en formato pdf que se repartieron, adjuntas al correo electrónico que se envió en los días 3, 4 y 5 de noviembre. (Lo que representaría, hoy, nueve de diciembre, a las 8 de la mañana, una "tirada" de 1.283 ejemplares)

Por los comentarios que hemos recibido, sabemos que se han descargado, además de en España, en Chile, El Perú, Argentina, México, Estados Unidos (Florida, Nueva York,...), Canadá, Australia, Italia, Portugal... destinos y lugares a los que era prácticamente imposible llegar con la revista en formato de papel, a la que no renunciamos y que esperamos poner editar en breve.

Pero posiblemente aún queden muchos amigos y amigas que podrían recibir un ejemplar de Ágora digital. Os invitamos a regalarlo.

Regala SIN NINGÚN COSTE un ejemplar de ÁGORA. Será un gran regalo para tus amigos y para EL TALLER DE ARTE GRAMÁTICO.
La fuerza de ÁGORA está en sus lectores. Y cuantos más lectores, más impacto de los autores y autoras que en ella publican.
Ayúdanos a dar a conocer aún más ÁGORA DIGITAL y a aumentar el número de sus lectores.

¡Regala ÁGORA DIGITAL ahora! ¡Envía el enlace a tus contactos de correo electrónico y amigos y amigas en las redes sociales!:

http://www.mediafire.com/?fdjal3wgjn2

martes 8 de diciembre de 2009

Andar, Andar, poema en Poetas de hoy.


Un nuevo poema publicado en el sitio Poetas de hoy. Se titula Andar, andar, y se incluía en Dulce amargor.

Podéis leerlo pinchando AQUÍ.

lunes 7 de diciembre de 2009

Entrevista en La Torre de Papel, Onda Regional





Onda Regional de Murcia está poniendo en marcha "A la carta", y en ella van subiendo los archivos sonoros, lo cual me parece un acierto. Entre los que se han subido, y debo darle las gracias al director del programa, José Cantabella, está la entrevista que mantuvimos en noviembre del 2008, recién presentada la novela "El rey de las esfinges", y que os invito a escuchar siguiendo los pasos marcados arriba o pinchando este ENLACE.

domingo 6 de diciembre de 2009

Y al séptimo día descansó


La cruz tiene un doble sentido: religioso y cultural. Como signo religioso es la raíz del cristianismo; la cruz, que fue siempre un instrumento de tormento y de horror, por la muerte de Jesucristo se ha convertido en un instrumento de perdón y de amor a todos, a los amigos y a los enemigos. La cruz es fuente de vida.

viernes 4 de diciembre de 2009

Hablando de libros con Teobaldo Mercado Pomar


Teobaldo Mercado Pomar, Santiago de Chile, 19 de noviembre de 1965. Desde los ocho años ha mezclado en sus aficiones la literatura y la ciencia ficción. Su tiempo libre lo emplea en la animación 3D, la edición digital de audio y vídeo, la escritura y los foros de Internet, así como el excursionismo y el ciclismo.

Ha publicado Bajo un sol negro, Hijos de las estrellas, Fragmentos del infinito, Sonrisas estelares y Hacia otros universos, además de variada colaboración en revistas digitales y ciberlibros. Su relato Lamentos apareció en la antología Años Luz, mapa estelar de la ciencia ficción en Chile, recopilado por Marcelo Novoa en 2005.

Le entrevistamos por Hacia otros universos.
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Pregunta.- Cuando me hablaste por primera vez de tu novela, la describiste como una space ópera. Recuerdo que te confesé mi ignorancia en determinados temas que afectan a la ciencia ficción. ¿Qué es una space ópera?
Respuesta.- Es un subgénero de la ciencia-ficción que trata de aventuras espaciales condimentadas con batallas, extraterrestres e imperios galácticos. Es la típica historia en donde encontramos los clásicos héroes y villanos, luchas de alcances estelares y acción por montones. El término lo inventó en 1941 el escritor Wilson Tucker y hoy en día algunos lo usan peyorativamente, tanto así que alguien me preguntó una vez para qué escribía de eso. Creo que siempre es bueno abrir una válvula de escape a las complicaciones cotidianas con entretenciones fáciles. Por eso es que publiqué esta novela, escrita entre 1985 y 1990, con el fin de echar a volar la imaginación y divertirse.


P.- Esta novela está dedicada a la memoria de Robert Anson Heinlein, Arthur Charles Clarke e Isaac Asimov, a los que les agradeces las inolvidables horas de lectura que nos brindaron.
R.- Sí, ellos (los denominados Tres Grandes de la c-f) me dieron horas inolvidables de lecturas cuando adolescente; gracias a sus escritos descubrí este género y me interesé por los otros como la fantasía y el terror. Realmente fueron una gran inspiración y me acompañaron en aquellas tardes de ocio en las que no me interesaba ver televisión. A los tres se les hacen reparos en su carrera literaria, yo mismo los critico en las últimas cosas que publicaron, sin embargo, son una suerte de ícono en el género y les reconozco eso.

P.- Pero no olvidas al maestro Lovecraft, al que los personajes citan cuando hablan del miedo (pág 107).
R.- Sí, por supuesto, el solitario de Providence también fue un grato descubrimiento dentro de la literatura fantástica, un creador de aquel horror cósmico que nos hace sentir insignificantes frente a los Dioses que narra en sus escritos. Tenía que homenajearlo de alguna manera.


P.- Una de las claves de la historia que nos cuenta en Hacia otros universos es el hecho de que los tres jóvenes excursionistas toman una nave que, después, descubren era un vehículo temporal, que los lleva hasta el año tres mil setenta y ocho. Pero, además, en un mundo paralelo.
R.- Los univeros paralelos siempre me han atraído, los considero un concepto fascinante al cual se le puede sacar mucho partido. Desde ese punto de vista es probable que la evolución haya tomado caminos diferentes al nuestro y en tiempoe igualmente diferentes. Así, es posible que en el mundo de al lado todavía estén en la Edad Media y, en el de más allá, hayan colonizado las estrellas. Las variaciones son prácticamente infinitas, se puede jugar con toda clase de combinaciones, incluyendo universos en donde —por ejemplo— el éter existe y es un líquido cristalino que llena todo el espacio entre los planetas (y que es la premisa de una historia que escribí titulada Navegantes del éter, publicada en NGC3660).


P.- Si existieran esos mundos paralelos, ¿nos encontraríamos también con todos los problemas del nuestro? Veo que en esa Tierra paralela hablas de Estados Unidos, de la URSS... incluso de algo que me ha resultado curioso: poca o nula vegetación.
R.- Como dije antes, las variaciones son prácticamente infinitas, puede que haya problemas como los nuestros u otros totalmente desconocidos. Lo de la vegetación es algo muy simple: no me gustan las descripciones eternas acerca de detalles intrascendentes para la narración, considero una pérdida de tiempo derrochar páginas de bla-bla acerca de todo lo que rodea a los protagonistas.


P.- Nuestros protagonistas encuentran en esa Tierra paralela, perros y palomas. Y entiendo que se han extendido por toda la superfie. ¿Por qué perros y palomas?
R.- Por lo mismo de lo anterior: narré lo que consideré más inmediato a los protagonistas. Podría haber hablado de las ratas en las alcantarillas, las águilas en las cumbres, las serpientes en los bosques y un largo etcétera, no obstante, la historia no requería de ellas. Si alguien está interesado en el tema, le recomiendo ver el gran documental La Tierra sin el hombre, que exhibieron por el cable.


P.- En ese mundo futuro se habla de un Gobierno Universal, ¿ves posible algo semejante en tus sueños?
R.- Uf, en realidad es algo casi utópico en nuestro mundo tan fragmentado y lleno de intereses contrapuestos. Sería genial un gobierno mundial que se preocupase del bienestar y la prosperidad del ser humano, mas dudo que lo vea.


P.- Y en ese futuro que nos aguarda como raza humana, ¿habrá solución para el cambio climático?
R.- No lo sé, quiero creer que sí, si bien también considero que hay mucho de mito al respecto. Se ha hablado de la intervención del ser humano en el clima, lo cual me parece real, pero en términos demasiado alarmistas. Somos parte de la solución, a no dudarlo, así como también somos parte del problema. ¿En qué medida exactamente? No lo sé, aunque considero un deber el intentar hacer algo. Aporto mi grano de arena utilizando paneles solares para recargar las baterías de mis juguetes electrónicos (MP3, celular, GPS, Pocket PC, linternas, etcétera) y usando la bicicleta en vez de un contaminante automóvil (que además me sirve de ejercicio).


P.- Por cierto, en él no tienen cabida los dioses. Los personajes llegan a decir que estaba demostrado científicamente que no existían.
R.- Repito nuevamente: las variaciones son prácticamente infinitas. ¿Qué pasa si en el universo de al lado no existen dioses ni demonios? ¿Qué pasa si, por el contrario, todos son dioses o demonios? ¿Qué pasa si el mundo entero es una conciencia colectiva sin cabida para las ideas individuales? ¿Qué pasa si a nadie le interesan ni la religión ni la ciencia y sólo se dedican a vivir el día a día? Yo situé mi historia en un universo en donde no existen los dioses, algo que para algunos es casi sacrílego, pero es mí decisión. Tenía en mente un par de ideas más radicales aún, si bien preferí no narrarlas para no armar polémica.


P.- En la contraportada nos dices que ésta es la primera parte de una gran aventura espacial.
R.- Así es. Se trata de una historia en dos partes y entremedio de ellas irá un libro de relatos que ya está escrito. Quizás haga otro libro de relatos, pero eso será más adelante. El segundo libro es el final, no me agradan la enealogías interminables sólo por el gusto de ganar dinero o estirar las tramas. Y en esta continuación se cierra todo el argumento, ahí se acaba y punto. Luego de esto pretendo seguir con algunas de las otras docenas de ideas que tengo en mente.


P.- ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Le dedicas muchas horas a la escritura?
R.- Eso es relativo, hay días en los que no escribo nada y hay otros en los que redacto diez páginas. Me pongo a escribir cuando me dan ganas y eso puede ser en cualquier momento. Podría escribir el cuádruple de lo que hago ahora; pero no tengo ninguna prisa por hacerlo, total, sé que cuando muera lo haré con muchas ideas en la cabeza que nunca verán la luz. Las ideas acuden solas a mi mente, no preciso de un ambiente especial para desarrollarlas, y siempre las redacto primero en mis pensamientos antes de coger el teclado.


P.- Sueles colaborar en revistas de género.
R.- No, sólo en algunas publicaciones electrónicas. Años atrás colaboré en la revista Quantor de la Sociedad Chilena de Fantasía y Ciencia-Ficción (SOCHIF), pero ahora no lo hago. Tampoco hay medios dedicados al género en los que pudiera participar en Chile, no existen.


P.- ¿Y en España? ¿Cuándo veremos publicadas obras de Teobaldo Mercado?
R.- Según el contrato que firmé, quedan unos diez meses de plazo para que un libro mío vea la luz en la Madre Patria, aunque prefiero no dar nada por hecho hasta que suceda, ya tuve una mala experiencia hace un par de años. Pero soy optimista y creo que esta vez sí ocurrirá lo que desdeo desde hace tanto tiempo, esta editorial viene recomendada por alguien de confianza.


P.- Permíteme un par de cuestiones que planteo a mis entrevistados. El historiador Francisco Gijón pone en boca de uno de los personajes de su última novela: nadie que es feliz escribe, como tampoco nace el arte de ningún ser pleno.
R.- Eso lo encuentro absurdo, casi ridiculo. Se ha arraigado demasiado la imagen del artista como alguien infeliz o loco, en circunstancias que se trata de seres humanos como todos los demás. Ahora bien, el problema es que vivimos en una sociedad en la que hay muchas personas —demasiadas diría yo— que tienen problemas psicológicos. El estrés, la bipolaridad, la depresión son el pan de cada día y por ello no es de extrañarse que quienes escriban estén abrumados por eso. También hay algunos en los que son notorias sus obsesiones, las que permean todos sus escritos, como Arthur Clarke y su falta de fe en el amor. Pero no se puede generalizar, no todos somos iguales. Por último, dudo que exista alguien 100% feliz y pleno.

P.: Haruki Murakami dijo una vez que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. Has cultivado ambos géneros, ¿cómo lo ves?
R.- Para mí ambos géneros son placenteros, si bien reconozco que me siento mejor dentro de una novela porque me permite expresar con mayor profundidad la idea que tengo en mente. De igual forma, prefiero leer novelas antes que cuentos. En realidad, todo depende del interés, el empeño, que cada escritor ponga en lo que hace. Si escribe con el alma, entonces le darán igual cinco páginas que cincuenta. Yo tengo un par de novelas cortas que empezaron como una idea pequeña, un cuento, y que casi sin darme cuenta se extendieron más de lo esperado. Tardé cinco años en escribir Hacia otros universos y no me sentí ni abrumado ni urgido durante todo el proceso.

P.- No sólo de letras vive el hombre. ¿Dónde podemos encontrar a Teobaldo Mercado en la red? ¿Le dedicas mucho tiempo a ella?
R.- Le dedico al menos una hora al día, ya sea participando en foros como lector, escritor o traductor aficionado de subtítulos de series de TV, revisando mi correspondencia electrónica o simplemente mirando las novedades que me interesen. Sedice y NGC3660 están entre mis sitios favoritos, al igual que las bitácoras de algunos amigos.


P.: Para terminar no puedo dejar de preguntarte cómo ves el futuro de los libros.
R.- No lo veo tan complicado como algunos predicen, si no más bien como un elemento de nuestra cultura que permanecerá con nosotros. Se habla mucho del temor del libro electrónico y los textos en internet, sin embargo, los libros seguirán estando ahí, independiente del formato que adopten. La capacidad de crear y las ansias por leer no morirán y creo que eso es lo importante. A mí me da igual si leo un libro en papel o la pantalla de mi netbook, sólo me interesa el contenido, no el envase.

Un placer haber viajado contigo hacia otros universos.