sábado 31 de octubre de 2009

Mis poemas en Radio Sentidos, Argentina

¡NOVENO AÑO EN EL AIRE¡

PROGRAMAS: 1161 y 1162

Carlos Fernandez y Adriana Valor

los invitan:

SABADOS : 21 A 24 (hora de Bs.As.)


"UNA NOCHE INOLVIDABLE"

en vivo escuchalo por:

www.radiosentidos.com.ar

RADIO SENTIDOS: TEL. (0054) 11.5256.4310

LOS POETAS ECLECTICOS DEL MUNDO…LA MUSICA DE TODOS LOS TIEMPOS...

poetas convocados- 31.10.2009

argentina: julio cortazar - raul gonzalez tuñon - alicia

borgogno - carlos lopez boeres - graciela brasca - roberto

leydett - marta pimentel alvarez - agustin jijena sanchez -

alba estrella gutierrez -


alemania: johann w. von goethe -

chile : vicente huidobro - rosamel del valle -
españa: manuel machado - francisco javier illán vivas -
orion de panthoseas -
china: lao tse -
rumania: emil cioran -
cuba: eliseo diego - lazaro castro -
portugal: jorge humberto -
el salvador: eleazar rivera -
ecuador: euler granda -
venezuela: andres ely blanco -
nicaragua: gioconda belli -
e.e.u.u.: teresinka pereira
uruguay: horacio ferrer - ana choviat -
brasil: rinaldo cacamo -

mexico: mariana bernardez - zaira espinosa -
gina escobar -

colombia: lauren mendinueta -
giovanny gomez -
- Ocultar texto citado -

LOS 12 POETAS INDICADOS EN ESTE COLOR, PARTICIPAN POR PRIMERA VEZ EN EL PROGRAMA.

viernes 30 de octubre de 2009

Hablando de libros con José María López Conesa


José María López Conesa nace en Molina de Segura en 1945. Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Murcia, ejerce de profesor en varios institutos de la provincia y es un estudioso del mundo clásico greco-romano y de la Edad de Oro de la literatura española.

Escritor costumbrista, investiga la conducta humana y expone con lenguaje sencillo y expresivo las penas y los gozos del alma humana.

Ha publicado, y se han comentado en Acantilados de Papel: Que se hunda el convento y otros relatos, 2004; Servidor de ustedes & amores bajo la Torre Eiffel, 2005; Atrapada, 2006; Lazos de sangre, 2007; y Preciada soledad, 2008.

Sus relatos han aparecido en diferentes revistas y en la antología Los martes de Luna Llena, 2009.

Turbulencias psíquicas es su última novela publicada.
--------------------------------------------------------------------------

Pregunta.- De la novela corta con la que se presentó, a la novela extensa; desde la costumbrista, a indagar en los secretos de la mente. Su bibliografía personal abarca ya muchas de las pautas de la conducta humana.
Respuesta.- Cuando elijo la idea eje de mis novelas, nunca sé hasta dónde puedo llegar. Tampoco me marco taxativamente el número de páginas que van a aparecer. El costumbrismo que empleo va desde la simple observación de las formas humanas de actuar hasta el análisis de la interioridad de los personajes. Para mí el ser humano es un binomio de soma y psique, aunque en ocasiones lo anímico ha sido devorado por la materia. Ahondar en los misterios de la razón del hombre es uno de mis propósitos como escritor. Me sirve de terapia personal y posiblemente ayude a los lectores a detener el ritmo estresante de esta sociedad que nos lleva a una vida anodina e inconsistente.


P.- Usted siempre puebla sus novelas con personajes que podemos encontrar en nuestras propias calles, muchas veces más cercanos de lo que nos gustaría reconocer, como es el caso de Marina.
R.- Es lo que veo. Nadie puede cerrar los ojos a la manifiesta situación por la que atravesamos. La gente se come sus problemas porque al individuo con el nos tropezamos le importa un bledo lo que llevas en tu alforja. No hay frase más necia, por insolidaria, que la que estamos hartos de oir: ese es tu problema. Nos hemos convertido en islas en el proceloso mar de este mundo demasiado ocupado en sacar a flote las penurias de cada uno. Es más, andamos recelosos, mirando de soslayo por si alguien nos quiere quitar lo poco o mucho que poseemos. Es cada día más rao ver gestos de altruísmo. La palabra gratis ha desaparecido. Nos movemos por el “do ut des”. Si no hay nada a cambio no hay trato. Egoísmo puro y duro


P.- Podemos leer en la contraportada de la novela: “... prisioneros de la celeridad imparable de la depresión, como consecuencia del engaño, la infidelidad, la falta de humanidad y el excesivo egoísmo personal. Es un análisis novelado de determinados comportamientos basados en la realidad.” ¿Cree realmente usted que tenemos solución? Me refiero a la Humanidad, ¿tiene solución o esos sentimientos irán en aumento?
R.-De momento, sólo se observan, aunque con lupa, personas que se dan a los demás. Son la excepción. Soy optimista de cara al futuro porque se está tocando techo y debe llegar el tiempo del cambio. Al final, si antes no llega la destrucción total, el hombre dejará de ser lobo para el hombre, como decía Rousseau. Pero para esto creo que pasará mucho tiempo. Para este cambio es necesaria la información y formación dentro del seno familiar y que cada uno, dejando de mirarse en la actuación de desdichados dirigentes sociales y embaucadores que miran sólo para su ombligo, reflexione y saque en consecuencia que el bienestar común debe primar sobre el propio bienestar.


P.- ¿Puede el amor curar los sentimientos negativos?
R.-Hoy día se toma la palabra amor de forma muy ambigua. Ahora bien, el buen amor, el auténtico mueve montañas, cambia actitudes, reafirma valores y, así entendido, sí es capaz de sanar las enfermedades del alma, como es el caso de Marina. Pero, repito, el amor hoy está muy manoseado y carece de los atributos que lo hacen grande. A base de hablar tanto del amor, su esencia se ha visto abocada a otros conceptos que se refieren a egoísmo y hedonismo. El amor bien entendido es el máximo resorte del que podemos echar mano para el cambio de una humanidad que transcurre vertiginosa a la confrontación y al desencanto.


P.- Siendo como es usted un amante del paisaje murciano, de la huerta, ¿por qué escogió Málaga como centro de operaciones para Turbulencias psíquicas?
R.- Málaga es una ciudad encantadora. Guardo de ella gratísimos recuerdos de mi juventud. En su serranía, durante los veranos que estuve haciendo CAOC, o sea, la mili universitaria me sentí abducido por sus paisajes, sus gentes, su clima. Y de eso hace mucho tiempo, pero no lo he olvidado. Como recompensa a tanta admiración situé en Mijas y la capital a mis personajes. Pienso volver a recorrer aquellos hermosos parajes e introducirme, de nuevo, en la frondosidad de sus arboledas, en la encrucijada de sus calles para renovar los compromisos de vida que, en tan maravillosa y preciada soledad, prometí cumplir.


P.- Me agrada el canto que Marina hace de sus recuerdos y de La Arboleja. Pero si hoy en día pasamos por esos lugares, veremos que queda poco verde y mucho cemento y asfalto.
R.-Cuando escribí la novela no quise visitar La Arboleja actual. Plasmé la antigua, como símbolo de la admirada huerta del Segura. Por desgracia, he podido comprobar que de aquel bello rincón no queda sino retazos que están condenados a desaparecer por culpa del cemento. Sólo me satisface el carácter de sus habitantes, la bondad de sus habitantes mayores que conservan la idiosincrasia de sus ancestros huertanos. La Arboleja que describo en la novela pasó a otra vida. Y he querido homenajear con nostalgia a la hermosa huerta murciana. Viene a ser como un nuevo canto del menosprecio de corte y alabanza de aldea.


P.- Al final de la novela hace usted un guiño a su personaje femenino, Marina; ¿o es al propio lector para dejarle en esa duda de que las cosas no son como parecen?
R.- La vida de hoy, la historia de mujeres y hombres actuales puede parecerse, tiene connotaciones con lo que le sucede a Marina. Marinas y Amaros inundan nuestra sociedad . Lo que ocurre es que nadie lleva en la frente, nadie enarbola el lábaro de la angustia. Todo es cuestión de preservar la angustia vital, el desconcierto y las estrecheces materiales y espirituales que nos inundan, ya que, exponerlas a la consideración de los demás sólo nos va a suponer más tragedia, más incomprensión. Hay mucho sufrimiento callado.
La mente trastrocada nos hace ver lo irreal como auténtico. Y cuando nos dedicamos a calibrar y meditar en el maremagnum confuso de nuestra mente atormentada, sólo conseguimos incrementar el dolor hasta la desesperación. Y así, somos capaces de buscar nuestra propia destrucción. ¿Para qué seguir luchando?


P.- Durante este año se ha atrevido usted con la poesía, y personalmente he tenido el placer de escuchar poemas suyos leídos en Radio Sentidos, Argentina.
R.- La vena poética llega a uno cuando se encuentra especialmente sentimental. En los momentos románticos, cuando uno se encuentra inmerso en la serenidad y en los momentos de regocijo o siente que el manantial del amor le llega con el ímpetu de las aguas salvajes no usa la prosa, prefiere el encanto de la poesía. Lo mismo sucede en el encontronazo que se puede sentir a la hora de rozar una tragedia. Yo en la poesía soy muy clásico y reconozco que la sumisión a la rima y la métrica puede obligarte a expresar el sentimiento con menos fuerza y rigor que si se utiliza la poesía moderna que va más al fondo que a la forma, al ropaje externo.


P.- ¿Cómo se siente ahora José María López Conesa? Me refiero ya casi en la jubilación. ¿Tiene más tiempo para escribir?
R.-La jubilación está a punto de llegar. Una inesperada intervención quirúrgica me ha apartado durante unos meses de mi labor profesional, la enseñanza, hasta que pronto me llegue la edad reglamentaria para asociarme a la amplia panda de los socios del dolce farniente. La jubilación, por otro lado, te puede confundir. Como se asume que el tiempo no cuenta, que no hay prisa para nada, se puede caer en la tentación del “mañana lo hago”. Las intenciones planificadas por muchos jubilados nunca se han llevado a cabo y, a poco que te descuides, entras en esa dinámica de inoperancia a la que te puedes acostumbrar siguiendo la tendencia de conducirse por la ley del mínimo esfuerzo. Espero que no sea ese mi camino. De hecho, intento aprovechar el tiempo y dar salida a las fiebres literarias que arden en mi mente. La inacción es mala compañera y yo no quiero ser un viejo jubilado, sólo un jubilado, pero activo.


P.- No tiene usted bitácora, ni página personal, no está en ninguna red social, no interviene en los foros digitales. ¿Cómo lo consigue?
R.- Yo soy un admirador de los espíritus inquietos, como sé que es tu caso. No me duelen prendas para repetir en público lo que te he dicho muchas veces de forma privada. Pero esa tarea, que debe ser ardua, estando siempre en el candelero informático, no la he sabido emplear, quizá, por mi falta de conocimientos o porque sigo fiel a las antiguas maneras del funcionario con manguitos. De verdad, soy un enamorado de la cultura severamente trasnochado. Igual me pongo en marcha y me instalo en la revolucionaria tarea informática. ¡Quién sabe!


P.- ¿En qué trabaja ahora la perseverante pluma de “Azote”?
R.-Tengo eb marcha varias cosas. Una novela, que guardo en el cajón para dentro de poco darle carpetazo. Algo de misterio encierra. Otra que estoy terminando es el “Diario de una joven de los ochenta”. Tierna y romántica. Además tengo que darle forma definitiva a la segunda parte de “Que se hunda el convento”, cuyo título en principio es “Ese tu amor” y que a lo mejor lo cambio. No pierdo el tiempo, como puedes ver, porque, además, sigo haciendo poesía en los momentos tiernos y escribiendo relatos cortos. Hay tarea por hacer. No tengo prisa por nada, no quiero atosigarme, ni marcarme una programación que me agobie, aunque pienso que tengo mucho que escribir, mucho que decir.


P.- Anuradha Roy, la escritora hindú, declaró que escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión. ¿Cómo lo ve usted?
R.- No participo de esa definición. Escribir, cuando destapas la olla, es una necesidad, un prurito que te proporciona cierta satisfacción y te mete en conflictos personales. Exige que abandones muchas cortapisas, muchos tabúes que han jalonado tu existencia. A las cosas hay que llamarlas por su nombre y hay que seguir los pasos que exige el guión. El día que no me encuentre a gusto manchando con rápida grafía los folios y plasmando las ideas que han configurado mi ética personal, lo dejaré todo y me dedicaré a otra cosa: hacer yoga, buscar el graznido del cuco o pasear por las aceras sin rumbo. Eso, si no me da por comprarme una cabra, la caña al hombro con el bolso lleno de mendrugos de pan y tirar para el monte. A veces siento la poderosa llamada de las alturas. Allí se puede gritar, respirar aire puro y triscar con la cabra al lado.


P. Como ha publicado poesía, permítame plantearle esta pregunta que hago a casi todos los poetas que entrevisto. En ese mundo de engaños, de infidelidad, de falta de humanidad y de excesivo egoísmo personal que usted describe en su novela, y al que le añado del cambio climático que amenaza nuestro futuro como especie, de la pandemia de H1N1, ¿qué sentido tiene la poesía?
R.-Es un consuelo. El poeta nunca muere, queda, aunque cambie de estadio, su voz que avisa, amonesta, alienta y anima. Yo, por ejemplo, siempre llevo a mi lado de ángel de la guarda a Quevedo. Lo llevo de la mano para que no se dé de bruces contra los picos de esquina. Me dice que soy buen lazarillo. Me habla con justeza, me recita diatribas contra todo lo que se mueve. Lo pasamos chipén.
La poesía es riqueza, primor, flor perenne que atrae, embelesa y sobrevivirá hasta el final de los tiempos. Me gustaría morir, cuando Dios lo quiera, recitándole a mis seres queridos una oda al amor.


P.: Ya sabe que esta sección se llama Hablando de Libros. ¿Cómo ve usted, o sigue viendo, el futuro de los mismos?
R.-A pesar de los avances, el libro seguirá teniendo perspectivas seguras. Nada relevará ni sustituirá al papel escrito encuadernado. Es una suerte que esto sea así.

Una vez más, ha sido un placer hablar de literatura con usted.

jueves 29 de octubre de 2009

El alma impresa se hace eco de la presentación de El secreto de Nicea


La bitácora de Deusvolt (Sergio González Ros), se hizo eco el pasado 19 de octubre de la presentación de El secreto de Nicea en la librería Escarabajal, de Cartagena.

Le agradezco las palabras que me dedica:

La presentación fue muy agradable. Francisco Javier Illán criminólogo de profesión, escritor, presentador y colaborador de revistas literarias, además de bloguer y un montón de cosas más que no recuerdo, resultó un tipo sencillo, campechano, y sin pelos en la lengua. Contó los avatares que le habían llevado a estar ese día allí, en el primer piso de Escarabajal presentando una novela, que, a priori, tocaba temas que se contraponían a sus propias creencias morales. Me resultó significativo que hoy en día, en el mundo de las letras, un hombre insertado en ellas plenamente, fuera capaz de reconocer sus tendencias sin maniqueísmos. Francisco Javier presentó con brillantez “El secreto de Nicea”. Pido disculpas por no colocar fotos del propio evento, pero el estrés diario me tenía noqueado aquel día.


Gracias, Deusvolt.

Podéis ver la entrada original AQUÍ.

miércoles 28 de octubre de 2009

Más de 1.000 amigos y amigas feisbuckianos


Exactamente en este momento, cuando escribo esta entrada, son 1.201 amigos y amigas, y el número 1.000 se alcanzó el pasado 23 de octubre.

Es de esos momentos en que uno sólo puede decir: gracias.

Para acceder al sitio. AQUÍ.

martes 27 de octubre de 2009

Presentación de El secreto de Nicea, de Francisco Gijón

Por fin he podido subir este amplio reportaje de la presentación de "El secreto de Nicea" en la librería Escarabajal de Cartagena, el pasado 16 de octubre.

Todas las fotografías son de libre disposición, aunque os agradecería citaseis a la autora: Toñy Riquelme.









lunes 26 de octubre de 2009

Muchacha de sal se hace eco de la reseña de Dulce amargor


La reseña que ya comenté hace unas fechas, realizada por Joseph B. MacGregor sobre el poemario "Dulce amargor", ha tenido su repercusión también en el sitio de Fátima Fernández Méndez, Muchacha de sal, que os invito a conocer pinchando AQUÍ.

domingo 25 de octubre de 2009

Y al séptimo día descansó

Pues yo prefiero la vida de los dos, pero si hay que elegir, la del ser humano.

(A propósito de la polémica de ayer sobre la foto de Zapatero y su "amor" por los simios)

sábado 24 de octubre de 2009

Una fotografía muy mediática

Portada de Público.es



Bueno, resulta que una de las fotos que tomé durante mi reciente viaje por Roma, ha resultado tener una acogida mediática que yo podía imaginar, pero no esperaba.

Se ha publicado en Vegamediapress (lo cual es lógico, ya que es la madre) pero ahora también aparece en el diario Público (por cierto, mía es la foto, no el póster, no el texto, que algunos/as se han equivocado en este extremo).

Podéis leerlo en Público.es (cuando subo esto, lleva más de 212 comentarios)

Y en Vegamediapress.com


viernes 23 de octubre de 2009

Hablando de libros con Alejandro Guardiola

Alex con José Miguel Vilar, otro buen amigo de Hablando de libros.


Alejandro Guardiola, Barcelona 1978, ha permanecido la mayor parte de su vida en Zamora. En la actualidad vive y trabaja en Salamanca. Licenciado en Filología inglesa y empresario.

Ha publicado relatos en diferentes sitios de Internet, en revistas digitales como AuroraBitzine y en los libros Tierra de Leyendas V y ¡Jodido lunes! Antología del Rechazo.

Sombras de una Vieja Raza resultó finalista en la tercera edición del Premio Minotauro (año 2006) de Ciencia Ficción y Literatura Fantástica.
-------------------------------------------------------------------------


Pregunta.- Su primera novela y finalista del premio Minotauro, en su tercera edición. ¿Cómo ocurre algo así?
Respuesta.- Sí, fue una auténtica sorpresa. Pues realmente no estoy muy seguro, me imagino que le gustó a quienes hicieron la selección previa de los manuscritos.


P.- Y sin embargo, el estar escogida entre las finalistas del Premio no le aseguró su publicación por la editorial que organiza el Premio. Aparte de mi opinión sobre los premios literarios, que no viene al caso, sí lo hace esa extraña política del grupo Planeta: publica sólo a los ganadores, en todo caso a los segundos, pero los finalistas lo tienen imposible en cualquier sello de su grupo.
R.- Supongo que eso se debe a políticas editoriales, pues al final de todo, publicar un libro es un negocio. Me imagino que a los responsables de Minotauro no les atraía la idea de publicar una novela de vampiros de un autor desconocido. Según me enteré más tarde por otras fuentes, al parecer, las publicaciones de los finalistas de ediciones anteriores del premio no habían alcanzado las ventas esperadas. También, pienso que se tenía que notar que se trataba de una novela de debut, con sus fallos y defectos, ante unas novelas de unos escritores consagrados en la literatura fantástica como Javier Negrete, que ganó el premio, Rafael Marín, que publicó, y Ángel Torres Quesada.


P.-¿Por qué Vieja Raza? ¿Es anterior a los Humanos?
R.-En realidad la Vieja Raza de la que hablo bastante en el libro, evolucionaría en paralelo con los humanos, desarrollándose de manera coetánea a la humanidad. Y Vieja Raza porque me encontraba un poco aburrido del término vampiro, que no se menciona en toda la novela más que en un par de citas. Esta idea la tomé prestada de El Ansia de Whitley Strieber y creo que funciona.


P.- ¿Quién es Meliot? Y con ello quiero también que respondas, ¿es descendiente del Conde?
R.-Meliot es un muchacho de pueblo, de un pequeño condado en cualquier zona de centroeuropa. Meliot, por otro lado, es un vampiro, que vive en una ciudad occidental que podría estar localizada en Europa. Como ves, cuento la historia de Meliot desde dos puntos de vista, uno cuando aún no es vampiro en el pasado, en la Edad Media, y otro, en la actualidad, cuando el personaje trata de sobrevivir a los peligros de la ciudad y de los suyos.
La respuesta a la segunda pregunta es que, Meliot, no es un descendiente ni familiar del Vlad Tepes histórico ni del Drácula literario de Bram Stoker, no tiene nada que ver.


P.- Un personaje con el que evolucionaremos, a lo largo de la novela, desde su inocencia, optimismo e inmadurez hasta verlo convertido en un hombre- perdón por la palabra- sensato, pero también cínico y terrorífico cuando es preciso.
R.- Sí, lo que más valoro como lector es que el autor de la novela que esté leyendo me muestre los puntos fuertes de los personajes, pero que también me enseñe sus miserias y sus defectos. Es decir, me gusta como amante de la lectura y escritor, que el personaje no sea la personificación del bien absoluto sin ninguna fisura en sus planteamientos. Al contrario, prefiero que mi personaje dude, que se interrogue si está haciendo lo correcto, que sufra, enseñar sus debilidades, al igual que en otros momentos vemos su inteligencia o su frialdad o su cinismo y también el porqué de estos, cómo ha llegado hasta ahí como persona. Me interesan los acontecimientos que han sucedido en su vida para labrar su personalidad actual, pues el Meliot vampiro, no tiene nada que ver con el Meliot inocente que sale de su pueblo en busca de fortuna. Meliot y otros de los protagonistas de la historia, tienen comportamientos que tacharíamos de reprochables o arbitrarios, y también loables y justos. En la misma personalidad de un hombre o de una mujer, cabe encontrar el mayor villano, al mismo tiempo que a la persona más bondadosa y esto, trasladado a la novela me parece fundamental en el desarrollo del carácter de Meliot.


P.- Meliot se define a sí mismo como un ser descastado por los suyos por no aceptar las rígidas normas de una sociedad invisible a la vista de los humanos, oculta, inamovible y olvidada. ¿Puedes contarnos, hasta donde sea posible, cómo se rige y funciona esa sociedad que nosotros desconocemos?
R.-La Vieja Raza es una sociedad compuesta por aristócratas y por los vampiros urbanos, que pueblan las ciudades. La nobleza, estaría formada por varias familias o casas, repartidas por todo el mundo. Funcionaría de manera similar al feudalismo, por medio de lazos de vasallaje y una monarquía electiva, los jefes de cada familia eligen al Jerarca Supremo que gobierna sobre todas las familias. En la práctica, se parece más una mafia internacional que regenta todo tipo de negocios. El conflicto viene cuando diferentes vampiros sin casta ni familia se dedican a establecerse en las ciudades, saciándose de víctimas, convirtiendo a otros, creciendo esta población de vampiros hasta niveles que preocupan a los dirigentes de la Jerarquía, pues escapan a su control. Uno de los conflictos de la novela se desarrolla cuando estos vampiros urbanos, más débiles en cuanto a poder, pero superiores en número se organizan para derrocar el orden establecido, se podría equiparar a la crisis del Antiguo Régimen.


P.- Una de las partes en litigio de los componentes de la Vieja Raza se consideran superiores a los humanos, se ven como depredadores, en la cima de la cadena alimenticia. Creen que pueden cazar cuanto deseen, sin recapacitar que, como los humanos hacen con otros seres de la creación, pueden llevarlos a la extinción.
R.- Sí, para mí, los vampiros son seres depredadores, que no pueden renunciar a su instinto de matar y beber sangre para vivir. No me van los vampiros posmodernos vegetarianos. Una de las contradicciones del protagonista es renunciar temporalmente a esto, tratar de superar la Sed que le angustia por otros medios como la ciencia, por ejemplo. Dejaremos a los lectores que averigüen si lo logra o no.


P.- ¿Y el amor, es imprescindible para una buena historia de vampiros?
R.- No es imprescindible, pero tampoco lo es en una novela policíaca, de aventuras, histórica o de fantasía y sin embargo, se encuentra presente en ese tipo de libros. Da igual el género o la clase de novela que escribamos, es un elemento que está ahí. En las narraciones de vampiros, es posible, que arrastremos cierta tradición de las historias de los autores románticos y victorianos en las que el romance aparece como algo muy común. Los vampiros, aman, en eso no son diferentes a nosotros, pero la cuestión es si ese amor es posible o no. En mi caso, planteo que la relación resulta imposible.


P.- El vampiro, ¿nace o se hace?
R.- Se hace. Según como yo lo veo, otro vampiro debe asesinar y vaciar de sangre al candidato a vampiro, para luego verter la suya en el cuerpo inerte, que le revivirá transcurrido un tiempo, desde horas, hasta días, despertando convertido en un ser por completo diferente.


P.- El mundo de los vampiros ha sido tratado, en poco tiempo, desde todos los posibles ángulos de vista, pero sobre todo tras esa nueva cultura de lo “políticamente correcto” que ha inundado occidente. Sombras de una Vieja Raza, siendo anterior a la explosión demográfica vampírica que inunda la literatura, la TV y el cine, ¿qué aporta al lector?
R.- Pues que no es políticamente correcta como expresas y está orientada a lectores adultos. Los personajes de mi libro son crueles, no se andan con miramientos, consumen sangre y asesinan para vivir. Quien aborde Sombras de una Vieja Raza pensando en vampiros edulcorados y adolescentes, se habrá equivocado de libro. No creo que sea la revolución del género ni que entre en las listas de más vendidos, pero con que a un solo lector le parezca que está bien escrita y que su lectura le resultó entretenida, me conformo.


P.- El narrador de esta historia, escribe al final: “ahora, es tiempo de soñar otra historia o de despertar un nuevo final. El principio no es más que el final de otro comienzo, que se superpone a él. Tan sólo depende del lugar del círculo en el que te encuentres”. ¿Qué otra historia está soñando Alejandro Guardiola, o este final no es más que un nuevo comienzo?
R.- Ese párrafo hace referencia a que el final de cualquier historia, sea cual sea, no es más que el principio de una nueva. Ya porque se trate de una continuación directa de la que acabamos de leer u otra nueva historia. Los personajes de esa línea que termina seguirán su vida dentro de la ficción, solo que el autor no nos la cuenta, nos deja saber solo lo que le interesa que sepamos.
Y la historia que estoy soñando ahora es una novela que no sé si definir como fantasía o ucronía, con un trasfondo histórico, política y unos personajes muy curiosos. Pero a veces la documentación me sobrepasa y otras me cuesta que la trama funcione, así que avanza bastante lenta. También hay varias ideas para diferentes cuentos...
Por el momento, no me planteo una segunda parte de Sombras y lo poco que tengo pensado sobre ella, en el caso de escribirla, es que Meliot no sería uno de los personajes principales. Cuando la terminé me planteé escribir algo diferente.


P.- Permíteme ahora formularte unas preguntas que hago a mis entrevistados. Anuradha Roy, la escritora hindú, declaró que escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión. ¿Cómo lo ves?
R.- Para mí es una actividad placentera, cuando consigo robar tiempo a mi trabajo para desarrollarla. Lo de la opresión quizás por el esfuerzo y el tiempo que hay que invertir para sacar adelante una novela. A mí me cuesta mucho, aunque luego resulta muy satisfactorio ver tu libro en las estanterías de las librerías.


P.: Haruki Murakami dijo una vez que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. Usted ha publicado cuentos y novela, ¿qué me dices a esa comparación del japonés?
R.- Relacionado de cierta forma con la anterior pregunta: un relato es menos exigente, tiene un planteamiento sencillo, pocos personajes, la acción no se va a desarrollar más que unas páginas y, en la mayoría de los casos, lo que se cuenta no guarda relación con otros escritos. En cambio, cuando escribes novela tienes que dedicarle tiempo todos los días, por pocas líneas que escribas, necesitas una trama, un esquema de argumento, hay que saber hacia donde vas, las motivaciones de los personajes...
Un relato es algo más fresco e inmediato, en el que se puede improvisar mucho más. A veces, con tener una idea general es suficiente para armar un buen cuento. En la novela todo tiene que estar premeditado, planeado, para que luego cobre sentido y encaje. Si no, el lector notará en determinados puntos que la narración flojea.


P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve el filólogo inglés?
R.- Creo que te refieres a los lectores de libros y a los libros digitales. En mi opinión hay dos factores que pueden acelerar o retrasar la implantación masiva de esta tecnología: una, que bajen los precios de los lectores de libros, que siguen siendo bastante caros; otra, que las grandes casas editoriales apuesten de forma abierta por la distribución de los libros en formato digital y determinar un precio para ello. De todas maneras, para mí, no son formatos excluyentes y me da la impresión de que el libro tradicional todavía convivirá muchos años con el digital. Como todos los cambios en los formatos, lo normal es que se implanten con más lentitud de lo que a las marcas que fabrican los aparatos les gustaría. La gente es conservadora cuando le cambias el vídeo por el DVD, por ejemplo. Y ahora que hay reproductores de DVD en casi todas las casas, tenemos el Blu Ray...
Personalmente, como aficionado a la lectura y comprador de libros, el formato digital es un hallazgo pues supone un ahorro de espacio a tener en cuenta. Aunque mis autores preferidos me los seguiría comprando en papel.


Sólo me queda agradecerte tu tiempo y el placer de haber charlado contigo.
Gracias a ti, Paco. El placer ha sido mío. Un saludo para los lectores de Hablando de Libros.

sábado 17 de octubre de 2009

Miguel Ángel de Rus me entrevista mañana en su programa "Sexto continente", de Radio Exterior

Mañana domingo 18, a partir de las 6 de la mañana, tengo una cita en "Sexto Continente", de Radio Exterior de España, que dirige Miguel Ángel de Rus, donde seré entrevistado- a tan temprana hora, para otros puede que sea tan tarde- sobre la aventura del blog, los míos propios, pero también espero que hablemos de Vegamediapress y de Ágora, papeles de arte gramático.

Os reproduzco la nota de prensa de Vegamediapress.com:

illanpren.jpg
(Illán, durante una de las presentaciones de VMPress en FNAC)
J.P.
El programa Sexto Continente, que dirige Miguel Ángel de Rus en Radio Exterior de España para todo el mundo, entrevista este domingo, a las seis de la mañana, a Francisco Javier Illán Vivas, subdirector de Vega Media Press. La entrevista recoge las impresiones de Illán sobre el mundo de los blogs, y hace referencia también a las secciones de VMPress Acantilados de Papel y Hablando de Libros, que coordina desde hace varios años. "En Sexto Continente tiene cabida toda la obra creada en español. El sexto contienente no tiene fronteras, nos une la lengua. Todo el mundo nos pertenece", afirma su director, Miguel Ángel Rus. También pueden escuchar el programa a través de internet.

http://www.rtve.es/radio/components/radiovivo/popup_radio.shtml


Y aquí la nota de prensa del propio programa:



El dramaturgo, director de cine y realizador de RTVE y RNE, Raúl Hernández Garrido ha sido el ganador del II Premio Irreverentes de novela. Hablamos con él. Y estaremos con un autor de novela fantástica que recoge las mitologías de España y América en su saga de Novelas La cólera de Nébulos; Francisco Javier Illán. Illán nos hablará de su trabajo literario en Internet. La última entrevista será con César Strawberry, el mítico líder del grupo de rock Def con Dos (pone la música del programa de hoy) quien tras el éxito de sus dos primeros libros, la novela “Besando la lona” y el libro de relatos “Destino Zoquete” quiere reconocer públicamente que es analfabeto. Y leeremos un poema de Mario Benedetti dedicado a los dueños de la tierra, a quienes se creen poderosos, en el que el poeta uruguayo les recuerda que no son inmortales.
Y recomendarán libros el parisino Johari Gautier, el mexicano Juan Patricio Lombera, la argentina Claudia Regina Martínez y la española Alicia Arés.

El uruguayo Jorge Majfud reconoce que no es un hombre religioso
El venezolano Juan Martins nos cuenta la realidad de la dramaturgia en Venezuela.
Y recuerde que hemos abierto el plazo de recepción de originales para el Premio Sexto Continente de Relato. Las bases están en
http://www.noticiasirreverentes.com/datos/PremioSextoContinente.htm

viernes 16 de octubre de 2009

Hablando de libros con Antonio J. Capel Riera


Antonio Capel Riera es murciano, aunque no niega la parte de sus raíces asturianas, ni su placer ante un buen caldo, posiblemente por ser nieto de bodeguero. Es especialista en Podología, pie diabético, cirugía y ortopedia del pie, diplomado en enfermería, fue presidente del Ilustre colegio oficial de Enfermería, momento al que mi memoria viaja para recordarle, cuando uno también se dedicaba a determinadas labores que le privaban de tiempo libre.

Le gusta el riesgo: los deportes aéreos: paracaidismo y piloto. Fue vicepresidente de la Federación Aérea de la Región de Murcia. Él nunca olvida sus raíces, en sus apellidos encontraréis a futbolistas conocidos, y puede que por ello su camino profesional le haya llevado hasta colaborar con el Real Murcia.

A raíz de ser finalista en el I concurso de Microrrelatos sobre abogados, convocado por el Consejo General de la Abogacía española, le llevó a escribir con más asiduidad. Fruto de ello, “A sus pies”, publicado por Diego Marín en 2008, su primer libro, con portada de MAN, donde nos presentaba 25 divertidas historias, calificadas como tan reales como la vida misma.

Charlamos con él tras la publicación de su nueva novela, "La rumba que llegó del frío", próxima a aparecer la segunda edición.

--------------------------------------------------------------------------


Pregunta.- La primera pregunta es casi obligada, ¿qué hace un podólogo como usted en un sitio como éste?
Respuesta.- Compatibilizar mi profesión con mi afición principal, que es la de escribir. Tal como lo hacen tantos otros profesionales, que independiente de su profesión se dedican a escribir cuentos, novelas, guiones de cine, etc.,…para escribir sólo hay que tener ganas, recuerdos o imaginación.


P.- Por que no me negará que de su actividad profesional y personal se podía esperar de todo, incluso la literatura, libros de ensayos, científicos. Pero posiblemente lo menos era un libro de relatos como A sus pies.
R.- Un amigo psiquiatra me dijo que el diván del psicoanalista y del podólogo tienen una cosa en común: la confidencia y la escucha. Grandes escritores son ‘escuchadores’ de sus pacientes, es el caso de Jorge Bucay y algunos más… En casi treinta años de profesión han transitado muchas historias por mi consulta, unas amargas, otras felices o divertidas y otras inconfesables…”A sus pies” relata precisamente parte de ellas.


P.- Si ya sorprendió con el anterior libro, ahora nos presenta una novela, picaresca y sensual: La rumba que llegó del frío.
R.-Bueno, es mi primera novela larga… algunos escritores consagrados jamás han escrito una novela; se han decantado por los relatos, cuentos, ensayos…yo me muevo entre los relatos y la novela; depende mucho el argumento. Valoro si la trama se acomoda a un relato o a una novela.


P.- ¿Cómo surge en la mente del autor una historia como la que nos narra en la presente novela?
R.- De la vida misma, de la misma manera que tengo en mente las próximas que verán la luz si Dios quiere, hay una treintena de historias esperando; sólo es cuestión de tirar del hilo, y que el ovillo se trasforme en un libro.


P.- Me gustaría saber cuánto hay de Antonio Capel en Antonio Ortíz del Castillo.
R.- Nada y mucho; porque Antonio Ortiz del Castillo es un ser humano como cualquiera de nosotros, con problemas, sueños, deseos, ganas de vivir y disfrutar. Por ello, el personaje en sí es una simbiosis de varios individuos.


P.- Supongo que todos esos lugares que cita en Cabo de Palos, Benidorm, etc. existen. A mi me gusta creer que cuando los escritores que tenemos más cercanos, cuando crean personajes como el chef Sebastián, como Juan Martínez, como Capullito de Huelva, están citando a personajes reales o a heterónimos de ellos.
R.- Este tipo de novela, para que seduzca, debe tener lugares y personajes reales; lo demás es pura coincidencia. El lector es quien puede o no identificarse con algún personaje o situación.


P.- Otra curiosidad. ¿Por qué el Hospital General? Normalmente cuando se piensa en médicos, en personal sanitario, viene a la cabeza el hoy llamado Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca, la siempre conocida como Ciudad Sanitaria. Y si no es ese, el Morales Meseguer.
R.- En este caso surgió así, pero la historia pudo tener otro escenario, como ser un Colegio Mayor, Centro Universitario, empresa, fábrica o en unos grandes almacenes; donde hay mucha gente trabajando, siempre hay historias rocambolescas, y en este caso fue en cualquier gran hospital.


P.- En esta novela hay un loa a la sangría: desarrolla la fantasía, acrecienta la alegría, hace lúcida la memoria y aleja la melancolía. (Pág. 22)
R.- En efecto, cuando el vino esta por medio aparece la alegría, desinhibición, la despreocupación, la imprevisión, la frescura, la pachorra…


P.- “Previene ataques cardiacos al estimular el sistema cardiovascular, favorece las defensas del organismo, se ha relacionado con el aumento de los anticuerpos, en especial la llamada inmunoglobulina A, lo que protege contra gripes y otras infecciones... Otra ventaja es que alivia los dolores, ya que se libera la hormona de la oxitocina y se elevan también los niveles de las endorfinas... "(Pág. 180). ¿Tan sano y saludable es y se receta tan poco?
R.- Dicen los sexólogos que en España están aumentando los síntomas de inapetencia o desinterés por el sexo y que lo peor es que los jóvenes no incluyen esa actitud entre sus problemas de pareja, porque no lo consideran como tal. Afirman que se sigue hablando mucho de sex, pero no se practica.
Las imágenes sexuales nos inundan: anuncios de televisión cada vez más eróticos, las modas, el cine, la música, la forma de vestirse... y a lo mejor es esa la causa de que la gente se haya acostumbrado a tenerlo tan fácil y a todas horas que no les llama la atención. Es lo que dice un prestigioso sexólogo.
Quizá, la situación tampoco ayude mucho. Son malos tiempos para la lírica, como dice la canción. Si la gente está preocupada porque ve peligrar su estabilidad, el sexo pasa a un segundo plano, se convierte en una vía de escape. Me pregunto cómo es el sexo en las situaciones extremas. ¿Se esfuma? ¿Se mantiene? ¿Se atenúa? ¿Se ausenta?



P.- Interesantes preguntas, motivo de otra extensa entrevista. Por cierto, como cita lo de determinadas gripes, ¿cree que podría proteger contra la H1N1?
R.- Mucha gente sabe que una manera de luchar contra los procesos gripales desde tiempos remotos, ha sido con la ingesta de mezclas calientes de bebidas alcohólicas con frutos y reposo en cama para sudar, en general con buenos resultados. Esta práctica ancestral ha llevado a refranes que reflejan la sabiduría popular: al catarro, con el jarro; el vino en jarro, cura el catarro; a catarro gallego, tajada de vino, o el más indicativo, probablemente oriundo de Entrena (La Rioja), "pal catarro, pluma y jarro". Estos refranes, reflejo de la observación y experiencia popular, están de acuerdo con los hallazgos científicos actuales del efecto beneficioso del consumo moderado de vino tinto contra las infecciones virales. Respecto a la pregunta anterior, ojala protegiese contra ella.


P.- En un mundo donde la hipocresía parece que se abre paso, aunque sea con el nombre de “políticamente correcto”, hay expresiones e ideas en su novela que son, desde luego, muy poco políticamente correctas. (Pág. 19, Pág. 101, y otras). ¿Cree que es posible escribir una novela picaresca, sensual, sin citar a las cosas por su nombre popular?
R.- Bueno, aquí me ciño a lo que dijo en su día Umberto Eco y Luis Sánchez de Movellán de la Riva: El escritor aborda las contradicciones en que se incurre al cambiar algunas palabras por otras políticamente correctas, cita algunos ejemplos grotescos y finaliza con más de un centenar de términos “bonachones para insultar al adversario”.
Lo políticamente correcto es un auténtico movimiento de ideas nacido en la universidad americana, de inspiración liberal y radical y, por lo tanto, de izquierdas, en pro del reconocimiento del multiculturalismo y para reducir algunos de los radicales vicios lingüísticos que establecían líneas de discriminación hacia las minorías. Por eso, se comenzó a decir “blaks” y, después, “afroamericanos”, en vez de “negros”, o “gay” en vez de los múltiples y conocidos apelativos despreciativos reservados a los homosexuales.
Naturalmente, esta campaña en pro de la purificación del lenguaje produjo su propio fundamentalismo, hasta desembocar en los casos más vistosos y ridículos. Como el de algunas feministas que propusieron no decir más “history”, porque, por medio del prefijo “his”, se hacía pensar que la historia fue sólo “de él”, sino “herstory”, historia de ella, ignorando, obviamente, la etimología greco-latina del término, que no implica referencia de género alguna.
Pero la tendencia de lo políticamente correcto asumió también aspectos neoconservadores o francamente reaccionarios. Si se decide llamar a las personas que van en silla de ruedas ya no minusválidos, sino discapaces o “capaces de otra forma”, pero después no se les construye rampas de acceso a los lugares públicos, evidentemente, se obvia hipócritamente la palabra, pero no el problema.
Y lo mismo vale para la sustitución del parado por “el que no hace nada a tiempo indefinido” o el de licenciado por “aquel que se encuentra en transición programada entre cambios de carrera”. ¿Por qué los banqueros, en cambio, no se avergüenzan de su definición y no insisten en ser llamados operadores del sector del ahorro? Si te cambian el nombre es para olvidar que algo no funciona. Sobre estos y otros problemas parecidos se detiene Edoardo Crisafulli en su libro Lo políticamente correcto y la libertad lingüística, donde pone al descubierto todas las contradicciones, los pros y los contras de esta tendencia. Y, a demás, es un libro muy divertido. (…) A fuer de contribuir también y a la suavización de lo políticamente incorrecto y tras haber consultado una serie de diccionarios incluso dialectales, me permito sugerir algunas expresiones a fin de cuentas bonachonas para insultar al adversario. (…)
Luis Sánchez de Movellan dice: Asistimos a un nuevo período de intolerancia. (…)
El origen de lo políticamente correcto coincide con el fracaso de las ideologías de izquierda a la hora de racionalizar la igualdad social. El mundo de la cultura fue su reducto y desde ahí diseñaron la corrección política como un intento e imponer la igualdad social a través de la imposición de un lenguaje no discriminatorio. Es decir, al no lograr cuajar una revolución ideológica – y mucho menos política – el izquierdismo progresista estadounidense inventó una revolución semántica.
La extensión hoy de lo políticamente correcto se ha convertido en una enfermiza ocultación de la realidad a través del lenguaje eufemístico. (…) Ejemplos: flexibilidad de plantillas, por despido barato; atender a un objetivo, bombardeo masivo; daños colaterales por víctimas civiles; interrupción voluntaria del embarazo por aborto… Esta psicología de la autocensura y de la configuración de grupos sociales negativizados corresponde a la cultura protestante. (...) La progresía estadounidense no ha podido desprenderse de una cultura forjada en el puritanismo más atroz capaz de buscar signos sociales de los predestinados a la salvación y los predestinados a la condenación. Los partidarios de la corrección política que se presentan como liberadores de los discriminados, acaban por imponer de forma intolerante su estilo vital e intentan legitimarlo democratizando sus vicios y errores intelectuales. Toda esta jerga de la corrección política es una manifestación, sutil y benigna, de lo que profetizó Tocqueville como modelos de tiranía democrática.
Y el ejemplo más reciente es hablar de “personas de la tercera edad” cuando nos referimos a los ancianos.


P.- ¿Quiénes son Los Pelayos?
R.- Pelayo, es una familia que desde principios de los 90 ganó varios cientos de millones de pesetas en ruletas de todo el mundo. Aplicaron un sencillo sistema de forma metódica, con miembros del equipo (casi todos familiares) que durante semanas tomaban números, mientras otros apostaban posteriormente. El Clan de los Pelayos ganó mucho dinero en el Casino de Madrid, en Barcelona, en Canarias... y en Amsterdam, en otras ciudades europeas y prácticamente en el resto del mundo, incluyendo Las Vegas y Australia. Las ganancias se elevaron a más de 250 millones de pesetas durante tres años a principios de los 90. Los casinos, obviamente, tomaron sus contramedidas cuando descubrieron a los sistemistas, cambiando las ruletas de sitio, de modelo o intercambiando piezas de unas a otras.


P.- Aún siendo una novela picaresca, como hemos citado anteriormente, relata usted una situación tan real como la vida misma: la conversación entre Antonio Ortíz y el director de la entidad de ahorro cercana a la Catedral de Murcia: y no nos queda otra que dar la patada a la banqueta. (Pág. 320)
R.- Así es; son las conversaciones diarias que se oyen en cualquier café. Existe mucha gente “ahorcada” de por vida por la crisis económica. Muchos ha perdido sus viviendas, incluso han desahuciado a los avaladores por no poder responder al que garantizó en su momento. Algunos son jubilados que los han echado a la calle por avalar al hijo…esa es la “patada a la banqueta”. La banca carece de sentimientos…vendiendo esa desgracia al mejor postor, que casi siempre es un inmisericorde ricachón…


P.- No puedo evitar preguntarle: ¿es posible modelar la incertidumbre?
R.- Esa es una pregunta para un erudito en Matemáticas; por lo que yo sé, sí que se puede, pero es una tarea muy compleja a base de fórmulas; pero en su día Einstein ya “modeló” con su Teoría de la Relatividad.


P.- Permítame ahora unas preguntas más generales. ¿Cuándo escribe usted? Se lo pregunto por que tengo entendido que su agenda profesional está comprometida con un par de meses, vamos, como si fuese ese chiringuito de la sierra de Antas.
R.- Gracias a Dios así es; tengo pacientes de tres generaciones. Atiendo mi agenda profesional en un horario determinado y el tiempo restante lo dedico a lo que me gusta, lo que me divierte, escribir, por ejemplo.


P.- ¿Usa mucho la papelera? Se lo pregunto por que en una anterior entrevista Blanca Andreu nos decía que publicar un libro al año a toda costa para estar en el candelero va en detrimento de la obra, que ella usa mucho la papelera: hay que pensárselo mucho para poner en el papel algo que merezca la pena ser leído.
R.- Yo no pretendo estar en el candelero a toda costa, y tampoco me preocupa en pensar mucho en lo que hay que poner en el papel. Yo escribo para mi, por placer y repito la frase de la escritora Patricia Haightsmith, que dice: “al escribir un libro, a la primera persona a la que deberías complacer es a ti mismo. Si eres capaz de divertirte durante el tiempo que te lleve escribir el libro, más adelante también divertirás a los editores y a los lectores”


P.- Anuradha Roy, la escritora hindú, declaró que escribir es al mismo tiempo un regalo y una opresión. ¿Cómo lo ve usted?
R.- Muy claro, tanto que me siento identificado con esa expresión… por la gran responsabilidad que encierra.


P.: Haruki Murakami dijo una vez que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. ¿Cómo lo ve Antonio J. Capel Riera?
R.- Puede que sea más trabajoso hacer una novela por lo extenso, pero si se tiene en la cabeza la idea clara, se convierte en un juego divertido; el cuento requiere más concentración, y también cuesta lo suyo.


P.: Y como esta sección se llama Hablando de Libros, el futuro de los mismos, ¿cómo lo ve el podólogo?
R.- Los medíos de comunicación dicen que se lee más por la crisis, y algo debe haber de cierto. Yo recuerdo que el gran tenor canario Kraus dijo que en la extinta Unión Soviética, la miseria la mitigaban con cultura; y yo lo comprobé al realizar un viaje a la fría Siberia; en las esquinas, en bares, recepcionistas, etc…estaban casi todo el día inclinados con las manos tapadas por el frio; y lo que estaban haciendo era leer viejos libros desgastados, que los cuidaban con mimo. Mitigaban su desconsuelo con la cultura.


Ha sido un placer charlar con usted sobre La rumba que llegó del frío. Muchas gracias.

jueves 15 de octubre de 2009

Presentación de "El secreto de Nicea", de Francisco Gijón


Mañana viernes, a las 19,30 horas, en la Librería Escarabajal de Cartagena, presentaré la novela "El secreto de Nicea", de Francisco Gijón, a quien le agradezco la confianza que ha depositado en mí para este evento. Y a Ana Escarabajal igualmente su invitación.

Esta novela fue comentada en Acantilados de papel el pasado 14 de agosto: PINCHA.

Y la charla que mantuve con el autor, en Hablando de libros el pasado 18 de septiembre: PINCHA.

miércoles 14 de octubre de 2009

Asamblea de palabras se hace eco de mi reseña de En busca del tesoro del rey Abú


El prestigioso, y completísimo, sitio de Francisco Cenamor, Asamblea de Palabras, se hizo eco el pasado 30 de septiembre, de mi reseña sobre la novela de Fátima Fernández Méndez, En busca del tesoro del rey Abú.

Asamblea de palabras es un lugar que debéis conocer. Pinchad AQUÍ.

martes 13 de octubre de 2009

II Jornadas de poesía sobre el Segura reseñada en Anika entre Libros


La reseña está a cargo de Joseph B Macgregor y, en ella, entre otras cosas, destaca:

Cada año, la Concejalía de Turismo del ayuntamiento de Cieza (Murcia), y coincidiendo siempre con el comienzo de la primavera, se emplea en la tarea de fomentar un proyecto de carácter cultural y turístico denominado La Floración en Cieza, en el que todas las actividades programadas giran en torno al fomento ecológico, turístico y cultural del paisaje de la Vega Alta del Segura. Se intenta con ello hacer reflexionar a los ciudadanos de la importancia que supone proteger el entorno más cercano así como proponer también innovadoras alternativas para el desarrollo de la agricul­tura de la zona y promover además nuevas propuestas de negocio relacionadas con el desarrollo del turismo activo y rural de Cieza.
Este proyecto recibe el apoyo fundamental de la Universidad y la Asociación Cultural Pueblo y Arte. Así esta asociación es la encargada de organizar todos los años las Jornadas de Poesía sobre el Segura, que son coordinadas por de Soren Peñalver y Eduardo López Pascual, y que es una de las actividades que más aceptación e interés despierta entre los ciudadanos de Cieza.


Leed la reseña original AQUÍ.

domingo 11 de octubre de 2009

Y al séptimo día descansó

¿No siente usted una repulsión casi física cuando le entregan una mano-molusco, una mano-mejillón cocido? (Rubén Castillo, Las grietas del infierno)

viernes 9 de octubre de 2009

Hablando de libros con Jesús Barona Vilches



Jesús Barona Vilches, Córdoba, Nochebuena de 1976. De temprana vocación literaria, es autor de varios poemarios, la mayoría inéditos en su conjunto, aunque publicados en diversos medios de manera fragmentaria. Inicia estudios de Arte Dramático, coquetea con el teatro y la radio antes de dejarse llevar por su vocación de historiador y docente, licenciándose finalmente en Historia. Es cofundador, junto con la poetisa cordobesa Ángela Jiménez y el escritor Álvaro Bellido, del Colectivo literario 101.

Ha trabajado como docente en diversos ámbitos, sobre todo con alumnos problemáticos, y actualmente se considera opositor profesional a secundaria. Aunque tiene premiados y publicados algunos relatos, sus esfuerzos literarios se han centrado desde hace más de una década en la construcción del universo de Flor de Jade.


--------------------------------------------------------------------------


Pregunta.- En su bitácora podemos leer, respecto a La Flor de Jade: una trilogía que es pentalogía.
Respuesta.- En primer lugar, permítame agradecerle la atención y la acogida. Es para mí, como escritor novel y recién aterrizado en este universo literario, todo un privilegio poder contarme entre sus entrevistados.
Sobre la cuestión que me refiere: creo que es deudora de mis propios esquemas mentales a la hora de abordar este proyecto y de la intención, siempre presente, de mezclar en todos sus aspectos la realidad y la ficción. A todos los efectos, la Saga de La Flor de Jade es una Pentalogía y de este modo será editada, es decir, serán 5 volúmenes. Sin embargo, conceptualmente tiene estructura de trilogía. Esto no es sino un guiño a la raíz por la cual esto es así y que responde a cuestiones íntimamente ligadas con la naturaleza del argumento: En mi universo, La Flor de Jade es un viejo poema ancestral (al viejo estilo de los grandes textos cosmogónicos de la antigüedad de nuestro propio mundo) en cuyo fondo este universo fantástico se piensa a sí mismo y relata de manera mitológica su propio origen. Dentro de la misma fantasía, a lo largo de la historia, muchos han sido quienes han escrito ensayos y postulados inspirados en ese texto mitológico. Uno de ellos sería un erudito elfo, encuadrado en el esplendor del mundo élfico y conocido históricamente con el seudónimo de Arkannoreth. Este autor sería el primero en creer que el texto arcano tenía un mensaje oculto y escribió una trilogía profética en torno a este tema, titulada: Los Enigmas. Esta trilogía planteaba 3 enigmas: El Encuentro, La Senda y De lo Oscuro. A su vez los dos primeros enigmas se dividían en dos volúmenes cada uno: Al Encuentro correspondía El Enviado y El Círculo se Abre. A La Senda: El libro de los Herederos y el Libro de las Alianzas. El último enigma correspondía a un único volumen: El Círculo se Cierra.
Yo sigo esa misma estructura en la Saga haciendo una traslación e identificación clara de la ficticia obra de este pensador elfo en mi propia secuenciación. Así los 5 volúmenes de la pentalogía tendrán esos mismos títulos, quedando “superpuesto” y ciertamente “enmascarado” su carácter de trilogía en aras de su idoneidad editorial. Arkannoreth organizó temáticamente su obra planteando en El Encuentro, su primer Enigma, las claves iniciales y la reunión de fuerzas. El segundo Enigma: La Senda, planteaba las vicisitudes del camino. En el tercero organizaba las consecuencias y conclusiones, cerrando el ciclo. Exactamente así está organizada mi saga, pero creo que huelga decir por qué desde el pragmático punto de vista editorial era imposible plantearlo como trilogía.


P.- Háblenos de los inicios de su saga. Me gustaría que nos remontásemos a esas primeras lecturas que han influido en su forma de escribir.
R.- Creo que la primera redacción más o menos consciente del primer volumen de esta pentalogía se remonta a 1995. Hubo ensayos previos pero no tenían ni por asomo ánimos de ser nada serio. Al día de hoy agradezco mucho no haber buscado por entonces manera de que fuese publicada porque eso me permitió crecer como escritor, foguearme en esa misma trinchera. El texto maduró a un ritmo lento y fue cientos de veces modificado y enmendado con nuevas y enriquecedoras aportaciones. Creció y se nutrió hasta cotas insospechadas y me dio el tiempo suficiente de madurar todo el contexto en el que la historia tiene lugar, pudiendo extenderlo hasta más allá de unos límites que jamás hubiese podido concebir de otro modo.
Cuando se me presenta la ocasión de citar las fuentes literarias de las que Flor de Jade es deudora (o mi propio estilo narrativo, sin ir más lejos) siempre me encuentro en la misma disyuntiva que no es otra que quedar bien y citar las obras y autores capitales del género (que sin duda están) o ser realmente honrado y dar el verdadero valor a aquello que realmente lo tuvo. Suelo decantarme por la segunda opción.
Me veo en la obligación moral de elevar unos libros que literariamente son de escaso valor en cuanto a calidad discursiva en general, pero que descubrirlos en la más tierna infancia, como yo lo hice, abrió un universo mágico a la imaginación y me aportaron unos placeres indescriptibles; y sobre todo estimularon como nunca otros la mente fértil y fácilmente impresionable de un niño. Me refiero, especialmente, a los pequeños Libro-Juego publicados por Timun Mas de la serie Dragones y Mazmorras y que aún guardo con cariño. Sus autores no son famosos y sus títulos intrascendentes, pero por aquel entonces (me remonto a los 80) resultaron toda una revolución en el concepto de lectura interactiva. A ellos, especialmente, debo mi obsesión por integrar al lector en la historia y hacerlo partícipe casi en primera persona de los asuntos que en ella se plantean. Sin duda, hay textos mejores, pero aquellos libros y el modo en el que eran leídos fueron para mí la llave de la Caja de Pandora.


P.- Su forma de escribir también tiene una importante influencia de los recursos cinematográficos actuales, buscando imágenes como si manejase una cámara. ¿Hay una película en su vida que sirva de ejemplo?
R.- Realmente no la hay, una en concreto, me refiero, que fuese decisiva; pero la influencia del cine es capital para mí. No escondo que formo parte de una generación que ha crecido con un formato audiovisual que hace mucho hincapié no sólo en la historia que cuenta sino en los recursos visuales que utiliza para contarla. Un modo de cine que explota en la década de los 70-80 y que ha evolucionado y crecido a un ritmo exponencial hasta hoy. Lo que yo rescato del cine, o al menos es mi propósito, es la capacidad de jugar con la inmediatez e impacto de la imagen. Soy eminentemente visual, no sólo a la hora de plantear un texto. Primero lo veo y luego lo paso al papel. Creo que la imagen tiene mucha fuerza, mucha potencia: haciendo honor a aquello de que una imagen vale más que mil palabras. Trato de robar ese carácter “esencial” del cine y proporcionárselo a mi manera de escribir, fortaleciendo con ello el texto. Luego, reconozco que me fascina encontrarme un montaje sorprendente en las historias del celuloide. Esa manera de romper y de crear ritmo que tiene el cine… Me encantan las películas de Tarentino, especialmente por sus agresivos montajes y cuyo efecto en el lector-espectador, sin duda, yo también busco.
Por otra parte no escondo que hay planos, imágenes, escenas que he visto (no necesariamente en películas) que me han inspirado aspectos, parajes o momentos que no he podido evitar que formen parte de mi trabajo.


P.- En su novela me han sorprendido positivamente las notas a pie de página, algunas como en la de la página 363, bastante extensa. Este no es un recurso muy utilizado en novela.
R.- Supongo que es deudor de mi formación como historiador y a la abundancia de ellas que pueden encontrarse en los libros de historia, que han sido una gran fuente de inspiración en muchos aspectos para esta obra. Pronto me di cuenta que necesitaba un recurso para poder dar al lector información complementaria a la historia, para documentar un universo que era muy rico, pero que no tenía cabida en el argumento más allá de una simple referencia. No podía permitirme el lujo de romper la dinámica del discurso para aportar datos intrascendentes en la historia pero enormemente ilustrativos del universo que manejo. La fórmula de la “nota al pie” me pareció la más acertada; especialmente justificada al narrarse esta historia en primera persona. Son como anotaciones personales del propio narrador. Durante mucho tiempo dudé cómo sería recibido aquel recurso por el lector. Hoy compruebo entusiasmado que es una de las cosas que más positivamente se están valorando del texto y uno de los secretos por los que el Universo de La Flor de Jade se enriquece tanto y parece al lector tan sólido y distinto.


P.- Utiliza usted también mucho los puntos suspensivos. ¿Qué busca con ello?
R.- Soy un apasionado de la literatura romántica, y cuando digo romántico me refiero al Romanticismo histórico. Los autores del XIX usaban los puntos suspensivos con mucha intensidad y creo que adquirí ese vicio en mi adolescencia. Ese “dejar en caída” el texto, ese “dibujar silencios” me apasionaba; sin embargo en ocasiones uno tiende a dirigir en exceso la entonación y ritmo de lectura con ellos. El Enviado peca quizá de ser el libro más antiguo y por tanto el que con mayor evidencia delata los anclajes de un estilo de escritura en formación. Sigo utilizando los puntos suspensivos en los siguientes volúmenes, pero mi evolución personal me ha hecho desprenderme mucho de esa insistencia.


P.- En esta primera entrega, ¿quedan fijadas las bases de toda la historia o encontraremos nuevos detalles a lo largo de las siguientes entregas?
R.- Suelo decir que si la Saga completa fuera un banquete, el primer volumen supone la preparación de la mesa. En El Enviado se marcan las primeras claves. Especialmente era mi pretensión conectar a un lector no necesariamente familiarizado con las claves del género fantástico al eje de coordenadas que yo diseño para esta saga. Creo que ese primer objetivo se cumple sobradamente, de ahí entre otras cosas que el texto final de ese primer volumen sea sensiblemente extenso. También quería presentar a algunos de los personajes dinamizadores de la historia y tener la calma suficiente para comenzar a hurgar en sus heridas y esbozarlos al lector. Quería ir más allá del mero personaje títere al que le suceden cosas. Mi búsqueda pretendía justo lo contrario: plantear personajes a través de los cuales, las cosas suceden. El primer volumen marca unas bases. ¿Qué vamos a encontrar en los siguientes? Fundamentalmente la ruptura de esas bases. Muchos de los planteamientos asumidos por el lector como fijos en el primero no lo serán en los libros que lo continúan. Muchas de las imágenes preconcebidas de los personajes, sus trasfondos, sus motivaciones o justificaciones, no serán así o se presentarán altamente matizadas. La dirección de la dinámica del argumento y los valores prefijados en él se verán alterados.
A esto debemos sumar la inclusión de muchos más personajes y de constantes giros de argumento que complicarán cada vez más un planteamiento que a priori es simplista y de claves manidas. En cada volumen el enfoque se distancia del original punto de referencia. Si en El Enviado el centro de atención está en un grupo reducido de personajes, en el segundo se distancia para que entren en juego cuestiones colaterales; se permite traspasar al mundo exterior en el que ese grupo se mueve. En el tercero se alejará aún más y se integra una visión global de razas al completo y así sucesivamente. De esta forma entran en lid culturas, fórmulas de pensamiento, filosofías, religiones, puntos de vista y maneras de enfocar el mundo que necesariamente pervertirán y obligarán al replanteamiento inicial de las primeras claves manejadas.


P.- A lo largo de la novela encontraremos dos formas de narrar los acontecimientos. Unas veces será el narrador omnisciente quien nos cuente los acontecimientos, en otras será en primera persona, uno de los personajes nos contará todo cuanto le sucede y cuanto ve.
R.- Lo cierto es que en realidad no hay esas dos voces. Prácticamente siempre es la voz en primera persona la que narra, aunque lo haga en tercera omnisciente. Si distingo, es sencillamente por no llevar a la confusión y porque el hecho de cómo ese personaje acaba escribiendo la historia también es parte del argumento, cuyas claves no doy en el primer volumen. En ocasiones, ambas voces (por esto de ser en el fondo una sola) se “mezclan”. Quería un libro en primera persona que dialogara directamente con el lector y que se permitiera el lujo de no ser objetivo. Los pensamientos, las deducciones y el tamiz que implica la voz en primera persona son para mí muy importantes, esté o no de acuerdo con ella. Que el narrador sea alguien alejado del universo que planteo, no comparta sus claves y necesite hacer el esfuerzo de entenderlas, no sólo me da mucho juego sino que además, creo, potencia ese acercamiento entre la historia y el lector.


P.- La primera edición de El Enviado es de mayo de 2009. ¿Cómo han respondido los lectores a una saga que se presenta con tan larga pretensión de vida?
R.- En general he recibido de todo. En el lector de saga hay un miedo inherente a comenzar una lectura que no tiene garantías expresas de que vaya a ser finalizada. Es un miedo legítimo. En mi caso, el que sean 5 volúmenes (yo un escritor novel y mi editorial modesta) acrecienta ese temor. Mil cosas parecen planear en contra. Una vez conocido el texto, afortunadamente, el que sean 5 volúmenes parece aliarse a mi favor. Me pone la carne de gallina cada vez que escucho a un lector decir lo que considero que es uno de los más grandes halagos que puede recibir un escritor de sagas y es aquello de: ojalá la historia no acabe nunca. Lamentablemente para quien eso espera debo decir que el final está completamente cerrado, al menos por lo que respecta a la base argumental de esta saga.


P.- Al final de su libro, usted nos dice que está seguro de que volveremos a vernos; no es un deseo, es una amenaza. Supongo que la continuación está ya escrita.
R.- Cierto. La amenaza es firme. Segundo y tercer libro de la saga están terminados hace tiempo a la espera de ajustar detalles de cara a su publicación. Actualmente trabajo en el cuarto libro que irremediablemente ha notado la vorágine de eventos de promoción del Primero. El quinto está perfectamente diseñado. Al menos por mi parte la saga está prácticamente asegurada.


P.- ¿Para cuándo se prevé que estará en las librerías la segunda parte?
R.- El segundo libro será La Flor de Jade, Libro Segundo: El Círculo se Abre. El manuscrito ya está en poder de mis editores y a ellos corresponde decidir la oportuna fecha de salida. En cualquier caso, el primero lleva aún poco recorrido y será normal esperar lo que suele ser habitual en cuestiones de espacio entre volúmenes para una saga: aproximadamente un año. Preveo que si no hay ningún contratiempo o por razones de conveniencia editorial se decida adelantar o retrasar las fechas, muy probablemente el segundo volumen esté disponible en librerías a partir de Abril-Mayo de 2010.


P.: El japonés Haruki Murakami dijo una vez que escribir novela es un reto, escribir cuentos un placer, que es la diferencia entre plantar un bosque o plantar un jardín. ¿Qué es entonces escribir una pentalogía con libros de 621 páginas?
R.- Una extraña parafilia cercana al masoquismo. En cualquier caso nuestro refranero, siempre sabio, advierte aquello de: palos con gusto saben a gloria. Si bien es cierto que desde muy pronto supe el número de volúmenes que compondrían la saga, el número de páginas no es algo que decida en modo alguno de antemano. Dejo que la historia respire y me pida su propio espacio. Luego, viene la fase de ajuste y decidir, como si de un montaje de cine se tratase, qué tomas hay que descartar. El Enviado, por ser el primer volumen necesitó de muchas más páginas, pero los siguientes se han quedado como cien páginas más breves. Siguen siendo volúmenes extensos pero ninguno supera ya las 600 páginas como el primero. Siguiendo con la idea del bueno de Haruki, me he embarcado en una auténtica selva tropical, sin duda; pero es el terreno que domino y donde me siento cómodo. Me gustan las historias de cocción lenta donde poder explayarme en los detalles, en los personajes, sus trasfondos; jugar con el ritmo en el que dosificas la información… en fin, donde pueda ver un horizonte amplio de acción y usarlo a mi conveniencia. Cuanto más denso y tupido es el bosque, más a gusto me encuentro. Lo realmente complejo para mí es desarrollar una historia en 5 páginas y en este sentido tengo verdadera admiración por los maestros del relato corto y el micro-relato.
En cualquier caso, la extensión no es óbice para nada, mucho menos de calidad, si no se consigue lo más importante que es, a mi juicio, captar el interés del lector y hacerle partícipe emocional de tu historia.


P.: Esta sección de mi bitácora y de vegamediapress.com se llama Hablando de Libros. ¿Cómo ve el futuro de los libros el historiador?
R.- La verdad, da un poco de vértigo hacer predicciones en un momento de inminente cambio como el que parece avecinarse. La revolución tecnológica ha afectado a muchos sectores, desde las comunicaciones, el hogar, el ocio… sin embargo el mundo del libro parecía haberse mantenido al margen de estos cambios, ciertamente radicales en desde el último tercio del pasado siglo. Era sencillamente ilógico pensar que antes o después el mundo del libro, prácticamente inmutable en su esencia desde el Renacimiento, no fuera a verse afectado de manera directa. Desde mi humilde punto de vista creo que los nuevos soportes, como el E-book que tanto revuelo está suscitando, no amenazan al libro en su concepción. Mientras el mundo sea mundo existirán lectores como han existido desde que se inventó la escritura y por lo tanto habrá libros. Otra cosa será la relación entre los distintos agentes que hoy por hoy están implicados en la producción y difusión de la literatura. En este sentido, de la misma manera que la invención de la imprenta trajo consigo el final del control (en occidente) de los monasterios sobre lo que se escribía y leía; en otras palabras, rompió el monopolio eclesial en el que estaba encerrado el libro, los nuevos soportes desafiarán principalmente a libreros y sobre todo a distribuidores que son, especialmente los segundos, esenciales en el modelo actual y absolutamente prescindibles en el que parece avecinarse. Las editoriales se reconvertirán y se volverán con toda seguridad editores y vendedores de sus productos a través de sus propios portales web. La librería clásica, con toda seguridad también desaparecerá a la larga (ya lo estamos viendo), pero probablemente pervivirá en la red. El consumidor se acostumbrará a leer sobre pantalla y a tener en un solo soporte toda una biblioteca (los bosques en el fondo lo agradecerán) y a los escritores nos queda la tarea de ajustarnos a ese nuevo sistema y reciclarnos en él. Nuestro trabajo seguirá siendo tejer historias por lo que, creo, poco debe importarnos el aspecto final que estas tengan de cara a su consumo. Lo que sí debemos hacer es participar activamente en el nuevo modelo para asegurarnos, que como en toda dedicación, recibamos la compensación justa por lo que hacemos.
Más ardua me parece la concienciación social sobre la piratería y esa comodidad que a todos nos invade cuando podemos conseguir algo absolutamente gratis. Pero ese no es el problema sino una consecuencia colateral inherente a los ajustes necesarios a los cambios. Es decir, el problema de la piratería no lo tenemos sólo los escritores, sino todo aquel que produzca algo susceptible de ser pirateado.
Sobre la cuestión nostálgica que muchos refieren al placer de pasar hojas o el olor de un libro recién abierto, suele ser normal en las generaciones que experimentan el cambio tecnológico, pero es algo más que transitorio. Sin remontarse muy atrás, hay quien advertía que la verdadera magia de escuchar música lo brindaba el sonido rasposo de la aguja rasgando el vinilo. Nadie lo echa hoy de menos ante la comodidad que supone el Mp4 en el móvil.
No estoy especialmente preocupado: La industria se reconvertirá y todos ocuparemos nuestro lugar con más o menos esfuerzo a poco que tengamos un mínimo de capacidad de adaptación. Todo lo que rodea al mundo del libro puede cambiar pero en esto de la literatura son imprescindibles únicamente dos factores: alguien que escriba libros y alguien que los lea. Afortunadamente los autores seguimos siendo una de esas dos piezas fundamentales y la otra siempre estará ahí mientras el género humano siga sobre la tierra. Así que, que venga el futuro, que aquí le esperaremos.


Gracias por su tiempo, espero que nos sigamos encontrando en Mundo Conocido.
El placer ha sido enteramente mío.