viernes, 27 de junio de 2008

Hablando de libros con Viki Tapada


Viki Tapada nació el 11 de noviembre de 1969 a las 11, es una peculiaridad pues el 11 marca su nacimiento. Es mallorquina, palmesana de nacimiento, inquera de adopción pues donde reside ya hace bastantes años con sus tres hijos. Desde pequeña su lugar favorito eran dos, las bombonerías y las librerías. La mayor parte de su infancia la pasó escribiendo y pintando, una de las cosas más bellas para esta niña era ver una caja llena de colores sin estrenar, la otra, un libro con aroma a nuevo. Sin lugar a dudas nunca se planteó escribir profesionalmente pero nunca dejó de hacerlo. Siempre soñadora ahora lucha por esos sueños que una niña frente al mar la mantenía con la ilusión de un bonito futuro.
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Pregunta: Tengo entendido que su afición a la escritura, y a la lectura, le viene desde muy temprana edad.
Si, desde muy pequeña me gustaban muchísimo los libros, me encantaba pasarme horas en las librerías y aunque no entendía la mayoría de los libros por mi corta edad, muy dentro de mí sabía que algún día tendría la posibilidad de comprenderlos. Escribía mis propios cuentos de pequeña, siempre ilustrados de bellas princesas, porque los príncipes nunca me salían. Un mundo imaginario que era tan sólo mío, un lugar donde nadie podía mandar, tan sólo yo. Mi desbordante fantasía no paraba ni de noche ni de día, por eso mismo siempre andaba por las nubes imaginándome historias que todavía no era capaz de escribir. Luego en plena adolescencia bajo la influencia de mis primero amores surgían de mi pluma cientos de poemas, que aunque no muy buenos pues me fueron aportando cierta practica. Le siguieron los relatos que me daban más juego para expresar todo aquella rebeldía y frustración. Típica adolescente.

P. Pero es recientemente cuando publica. Madre de tres niños, trabajando, llevando las cosas de casa. Cuéntenos su secreto del tiempo.
Cierto, fue mi primera novela, aunque no la escribí con ese objetivo. No pretendía tan siquiera hacer una novela, menos aún publicarla. Pero necesitaba contar muchas cosas que no le dije a la persona que más quise, mi madre. El tiempo normalmente lo saco de las noches en vela, y de ratos libres en los que tengo otros quehaceres. Aprovecho cada momento del día en el que puedo dedicarme en el proyecto en el que estoy trabajando en esos momentos. De cualquier forma, divido bien mi tiempo pues tampoco me quiero perder la compañía de mis hijos, ni dejar de hacer cosas con ellos. Y si en algún momento flaqueo, lo tengo fácil, tan sólo me basta con mirarlos y pienso que se merecen estar orgullosos de su madre, de lo que hago, y eso me levanta de nuevo. Son el pilar de mis ilusiones, los tres, cada uno de ellos me aporta una parte imprescindible que me ayuda a mantener mi fantasía fresca. Y de ella surgen historias donde todo es posible...

P. Por que después de Mi madre creía en los cuentos de hadas (que fue reseñada en Acantilados de Papel), este año 2008 se ha atrevido a publicar dos novelas a la vez. ¿Coincidencia o buscado?
Ha sido pura coincidencia, no lo pretendí así pero surgió de esta forma. En un principio se me hizo difícil promocionar dos novelas pero luego me fui adaptando y todo ha sido sencillo. Aunque si algo tengo claro es que hasta el 2009 no publicaré nada más. Hacía tres años que no publicaba nada, pero no he parada de escribir en todo este tiempo, así que tengo novelas pendientes de corregir para próximas publicaciones, si es posible.

P. Mi madre creía en los cuentos de hadas, Todas somos princesas, Lágrimas negras, ¿qué tienen en común estas tres novelas?
Todas ellas me tiene en común a mi, y eso quiere decir que tienen un fondo todas ellas dulce, fantasía, no siempre a la que estamos acostumbrados en la literatura fantástica pues las dos primeras son básicamente la realidad convertida en fantasía y no al revés como en Lágrimas negras.

P. Hábleme de su primera novela.
Mi primer hijo literario nació sin buscarlo, es muy querido por mi, ya que tiene mucho que ver con la relación entre madres e hijas. No tuve oportunidad de disfrutar todo lo que hubiera querido de mi madre, era una mujer llena de fantasía que todos los día se inventaba un cuento para mi, una mujer que nunca se dejó vencer y mantuvo sus ilusiones bien altas. He tardado mucho tiempo en reconocer que hay mucho de ella en mí. Ahora sé que estaría muy orgullosa de saber que su hija es escritora, estoy segura de ello. Esta novela pretende ser un hilo de comunicación entre la adolescente que fui y mi madre que ya no estaba conmigo. Creo que todos los adolescentes pueden aprender mucho de esta novela, y ver a sus madres de modo distinto. Estoy segura que puede aportarles mucho. De hecho ya lo ha hecho a muchos jóvenes que han comprendido lo afortunados que eran por tener una madre a su lado que vele por su seguridad, y los colme de amor.
Cuando lo tuve en mis manos no me lo podía creer pero al mismo tiempo me invadió la tristeza porque tuve una segunda madre, la hermana de mi madre, mi tía materna, que lamentablemente no creía en las hadas, ni mucho menos en que yo fuera escritora. Murió unos pocos meses antes de salir publicado, me hubiera hecho muchísima ilusión que ella se sintiese orgullosa de mí. Era una buena mujer que me aportó mucho en mi vida.

P. Todas somos princesas repite con la misma editorial.
Cuando Pablo Méndez me comentó que iniciaba su andadura en el mundo infantil yo le dije que tenía listo una novela infantil, él me dijo que se la enviase, y le encantó. Las ilustraciones de Noemi Melián le entusiasmaron y todo fue comenzar. Con Pablo he trabajado bien, y esta novela es tan dulce como los pasteles que prepara Luna con su madre.

P. Y con Entrelíneas Editores, Lágrimas negras.
Pues opino que han hecho un buen trabajo con la novela, al igual que Sarima (Marisa López), mi ilustradora. Sé que por ellos que ha tenido buena aceptación en la feria del libro, y dentro de poco comenzaremos a trabajar en la segunda edición. He trabajado bien con ellos, no puedo quejarme de este libro que está gustando bastante, y tampoco de la editorial.

P. ¿Cuánto hay de usted en sus novelas y en sus personajes?
Mucho y nada, me explico... En mis novelas evidentemente hay mucho de mi, de mis fantasías, de todo lo guarda mi interior. De mis personajes hay en algunos casos mucho de mi, y en otros lo que me gustaría que hubiera en mí. Por eso mismo disfruto tanto con ellos, porque puedo ser quien quiera, hacer lo que quiera, no tengo límites como en la realidad, ni trabas para realizar todos mis sueños. Pero lo que está claro que si, en el interior de cada uno de mis libros se encuentra Viki Tapada de una forma o de otra, allí me encontraréis.

P. Ahora mismo está en pleno proceso de promoción de esas dos últimas novelas. ¿Tiene previsto presentarlas en la península?
Tengo algo previsto entre septiembre y octubre, pero no es seguro. Si todo va bien puede ser que me encontréis en esas fechas en Madrid. Todo puede ser...

P. Cambiando un poco la visión de su obra. En ella las ilustraciones, las portadas, los dibujos, son un complemento importante.
Si, es una parte muy importante de mi, como ya he dicho me gustaba mucho dibujar y pintar de pequeña, de hecho estudié dos años de bellas artes, por eso mismo admiro tanto una buena ilustración. Marisa (de Lágrimas negras) es un encanto como profesional y como persona, Noemí es una gran profesional y trabajé con ella muy a gusto (De Todas somos princesas) y bueno, ahora trabajo con Anne Pogoda, lo que nos limita un poco es el idioma, ya que yo no sé inglés y ella no sabe español. Gracias a los traductores no vamos entendiendo y estamos haciendo un buen trabajo para las ilustraciones del interior de Lágrimas negras, para la segunda edición. Me encanta ver mis personajes en carne y hueso, tal y como los guardaba en mi imaginación, es algo muy especial. Me emociono muchísimo cuando recibo una nueva ilustración, es una gran ilusión para mí, me sube el ánimo y un gran empuje.

P. Y como esta sección se llama Hablando de libros, el futuro de ellos ¿cómo lo ve Viki Tapada?
En un principio me iba a llamar Toli Tapada, mi madre siempre me llamaba Toli, luego pensé que era muy personal y que ese nombre estaba reservado a ella. Entre Pablo y yo elegimos mi nombre como escritora, y tenía que haber sido Vicky Tapada, pero al final se quedo en Viki Tapada, cosas de la vida. Al principio me costaba pero ahora ya me he acostumbrado.

Muchas gracias.
Gracias a ti, ha sido un placer responder a tus preguntas. Y gracias a todos los que nos hayan leído.

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