viernes, 17 de junio de 2016

Cedida mi biblioteca personal a la Biblioteca pública de Benalup-Casas Viejas

El pasado lunes doné los aproximadamente 2.930 libros de mi biblioteca particular a la Biblioteca Pública de Benalup, gracias al interés que el bibliotecario de la misma, Alejandro Pérez Guillén, mostró desde el primer momento en que anuncié mi propósito de buscar un lugar para estos miles de ejemplares, algunos únicos y otros auténticas joyas de coleccionista. Si esa ingente cultura pudiese valorarse, tendría un precio de 27.890,32 euros, que es lo que me ha costado hacerme, a lo largo de los años, con todos esos ejemplares.

Alejandro Pérez no dudó en hacer las gestiones pertinentes ante su Ayuntamiento, la concejalía de cultura, para conseguir la autorización de desplazarse hasta El Palmar (donde estaban metidos en cajas en un trastero), y llevárselos. 


No dudó en viajar 623 kilómetros, llegar a Murcia en un día donde tuvimos 41 grados de temperatura y ponernos a la faena de cargar las más de 90 cajas en el vehículo. No es fácil transportar 695.940 páginas. Con sus correspondientes portadas.

La camisa denuncia claramente el esfuerzo en un día tan caluroso.

Gracias, amigo, gracias a tu concejala, gracias por el amor a los libros. Sé que están en buenas manos y pronto iré a visitar vuestra biblioteca. 

La información que publiqué en su momento: AQUÍ.

3 comentarios:

CarlosBer dijo...

Querido amigo Francisco: tú le has dado una buena solución a un problema que te ha sobrevenido por motivos de un traslado a una casa en la que quizá no tienes espacio para ubicarlos. Yo espero no moverme de la que ahora vivo, pero y después de mí, ¿qué va a ser de mis queridos libros?. No los he contado hace mucho tiempo y tenía dos mil contabilizados, pero los libros son como los Gremlin, se multiplican y lo invade todo, hasta que se apoderan de las casas de los lectores. Eso está pasando en la mía ¿qué puedo hacer? pues encerrarlos todos en un artilugio electrónico y eso es lo que ahora hago, en contra de mi gusto por el papel.
Supongo que no habrá sido de tú agrado desprenderte de ellos, pero la vida nos depara estos malos tragos.
Un abrazo y un lo siento.
Carlos Bermejo

La Tina de Cosas Manualidades y Bellas Artes dijo...

Hermoso gesto, compañero..

..pero demasiados números para explicarlo.

Un abrazo.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Gracias. Carlos, en efecto, nos cambiamos de domicilio y ya las casas que se fabrican son tamaño IKEA, y no hay sitio para libros.
Y creo que su entrada en una Biblioteca pública es el mejor destino. Y no cualquiera, sino aquella que los quisiese. Y la de Benalup fue la única que respondió, gracias al empeño de Alejandro.
Pero mira, a casa siguen entrando libros, todos los meses, libros en papel, y ya sé que podré seguir acogiéndolos, con cariño, porque dentro de un tiempo, la Biblioteca pública de Benalup los acogerá también con los brazos abiertos.
¿Libros digitales? Bueno, para el que le gusten, está bien. Yo no puedo con eso más de un ratito. Pero en papel, puedo pasarme horas y horas leyendo.
Abrazos múltiples.