domingo, 8 de marzo de 2015

Las arterias de mi vida, de José Martínez Giménez (Reseña nº 713)

José Martínez Giménez
Las arterias de mi vida
Editorial ADIH, 2014

Cuando no he terminado de leer este nuevo trabajo que José Martínez Giménez ha dado a la imprenta, y que significa su debut en la joven editorial fundada por Antonio Galera Gracia, ya tengo entre mis manos su segundo trabajo en muy poco tiempo, dedicado a su admirado Antonio Machado. Pero el comentario de este nuevo libro tendrá que esperar a su lectura, así que centrémonos en las arterias de su vida, de la vida de Las Torres de Cotillas, que es el eje alrededor del cuan circula toda el agua que, con tanto cariño, el autor ha querido homenajear.

Las arterias de mi vida sorprende, inicialmente, por su tamaño. Es un libro grande, y así lo han decidido editor y autor, para posibilitar que toda le inmensa documentación que aporta el autor, Lali para sus amigos, pueda tener cabida en este canto al agua.

Este libro es un canto también a la huerta, a esa huerta hoy moribunda por la presión urbanística, por las construcciones que están agotando todos los recursos. Nos lo dice en la introducción el propio autor, para que no quede duda alguna: quiero dejar la mejor constancia posible en la que un pueblo ha tenido y continua teniendo, tantos lazos vitales con el agua, que le sería, aún hoy, imposible habitar sin ella, no ya en calidad de vida o bienestar higiénico, si no también, en el peso y desenvolvimiento de su riqueza industrial y como no, en el tesoro de la debilitada huerta, pero sana y preclara hija de aquellos que la trabajaron y que hoy, todavía pelean por no dejarla asfixiar bajo este mundo que nos está tocando vivir, como es el de las gruesas capas de asfalto hormigones y viciados atmosféricos.

José Martínez quien, sin ser el cronista oficial de Las Torres de Cotillas ha escrito cientos de páginas dedicadas a su pueblo, nos presenta aquí un documentadísimo ensayo sobre el río Segura, sobre las acequias, sobre las artes, los pozos y los motores que han llevado la vida a su localidad.

Francisco Javier Illán Vivas