domingo, 14 de diciembre de 2014

Hormiga y cigarra, de José Ramón Illán (Reseña nº 701)

José Ramón Illán Vivas
Hormiga y cigarra
Ediciones Oberón, 2014

Nos encontramos ante un libro diferente a los muchos, cientos, que he venido comentando a lo largo de estos años. Es un libro destinado a un segmento claro de la sociedad, de una sociedad como la nuestra, decadente, en busca de su autodestrucción, empeñada en acabar con el planeta que la mantiene.

José Ramón Illán que, en efecto, es mi hermano, era hasta hace relativamente poco uno de los directores generales de la empresa modelo de expansión: Mercadona. Es decir, del senado que rodea al empresario de éxito, Roig. Y, para sorpresa de su familia, de la noche a la mañana decidió dejarlo, apartarse, bajarse del tren del éxito, de los sueldos de vértigo, de los interminables viajes,... y todo, ¿por qué?

Lo explica en el libro. Un libro que va destinado a todas esas personas para las que el trabajo es el centro de su vida. Él nos descubrirá que hay cientos de miles de personas que viven anteponiendo el trabajo a la vida personal y que se enfrentarán a un grave problema cuando ya no lo tengan, algo que, por desgracia, está también de mucha actualidad en esta sociedad estafada por los llamados mercados.

¿Trabajas para vivir o vives para trabajar? Una pregunta que puede formularse en todos los niveles de la producción. Todos hemos conocido compañeros de trabajo que no abandonan nunca la empresa, que se van a su casa con el problema del día. Lo mismo da el nivel que ocupe en el escalafón de la misma, no saben desconectar, y viven para trabajar en vez de trabajar para vivir.

A todo aquel que vive para trabajar va dedicado este libro, para ayudarle a encontrar los diferentes caminos que le sacarán de esa espiral de vértigo que gira alrededor del trabajo y, en la medida de los deseos de cada uno, hallar el equilibrio necesario entre vida personal y profesional.

El libro, además, es una publicación solidaria. Todos los beneficios obtenidos por el autor con la venta del mismo irán destinados a la Asociación Española de enfermos de Mastocitosis, para que continúe su lucha contra esta enfermedad rara.

Francisco Javier Illán Vivas