viernes, 8 de febrero de 2013

Veinte de noviembre


Cada día, más bien, cada mañana
escucho su voz, avisa,
y repasa, repasamos juntos,
el repertorio de muertos
que nunca se marchan del todo.
Queda su música, quedan partituras
queda quien se empeña
en no dejarles morir
el eterno sueño de la muerte.

Hoy no es día para recordar,
es el día de la infamia
del nefasto recuerdo
un día para el odio, para
xenofobia, para Muerte,
pero muerte definitiva
hasta hace un año
que alguien pretendió cambiar
un signo, que no fue posible,
hoy es, sí, 20 de noviembre
murió el dictador
el déspota tomó el poder
con engaño, con mentiras,
pervirtiendo una podrida libertad
una democracia ya corrompida
y, él, el déspota
se ensañó con el pueblo
que le entregó el poder.

Un año, hemos recordado
todas las mañanas del mundo
que cuando un alemán
y un gallego
nos gobiernan
no hay lugar para la esperanza.

© Francisco Javier Illán Vivas
Poema leído en el primer encuentro
previo de Poetas a Molina©,
San Roque, Molina de Segura, 25 de enero de 2013
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