domingo, 1 de agosto de 2010

Y al séptimo día descansó



Nunca rezamos solos.

1 comentario:

mucho_que_contar dijo...

Y hay algunos que nunca rezan (yo incluido). Pero no miramos a otro lado cuando hay un hambriento en el suelo o alguien que tiene frío. O hay algún niño llorando. Y otras tantas cosas de las que las personas están faltas en este mundo. ¿Es esto rezar también? La mirada que te devuelve alguien a quien das un café caliente una fría noche de invierno transmite paz igualmente.