miércoles, 28 de julio de 2010

Cada día menos libres

Tengo la sensación de que en Cataluña- y perdonad que lo escriba en mi idioma- se es cada día menos libre.

Las últimas noticias que percibo desde allí es de prohibiciones (y, por si a alguien le interesa, nunca he estado en una plaza de toros, nunca he asistido a una corrida ni nada que se le parezca, nunca he visto una por televisión, ni la he escuchado por la radio...), y eso me da la impresión que les hace menos libres, por mucho que se haya puesto en marcha esa campaña de "soy fan de Cataluña" (perdón otra vez por escribirlo en mi idioma).

¿Se pueden recoger 180.000 firmas y prohibir la celebración de partidos de fútbol en Cataluña? ¿Hay 180.000 personas a las que no le guste el fútbol y puedan hacer que se les prohíba asistir a quienes sí les guste?

¿Hay 180.000 personas que no les guste el ciclismo, el motorismo, el automovilismo, el atletismo... y que quieran que se les prohíba asistir a esos espectáculos a quienes sí les guste?

No sé, se ve que no entiendo de esto de la libertad.

(Imagen tomada prestada de Ficcionario)

4 comentarios:

mucho_que_contar dijo...

Saludos Francisco Javier.

Estoy de acuerdo contigo en lo que escribes.

Quizá la diferencia esté en el que en los partidos de fútbol lo máximo que puede ocurrir sea algún desgraciado accidente como el de Antonio Puerta. Y el que va a los toros, seguro, que ve dolor, sangre y... muerte.

Hace tiempo que acepté lo que la vida conlleva y por eso, y aunque yo estoy en contra de los toros también, decidí respetar a los aficionados. Yo con no verlo, y no invertir nada en ese negocio, creo que pongo mi grano de arena. También se puede ver como una mirada hacia otro lado, pero repito, la vida es así y querer cambiarla uno sólo -o 180.000- se me antoja realmente complicado.

Libres... he visto un boleto de corte de suministro porque se debe 6,31 euros. Y pensé eso mismo. Dicen que somos libres... ¡Y una m..! Somos esclavos de sistemas que sin el rey -papel de colores- pueden quitarte hasta la libertad de vivir.

Saludos cordiales.

Enric Herce dijo...

Hombre, Paco, en Canarias están prohibidas las corridas de toros desde 1991 y todos tan contentos. Una vez más parece que cuanto pasa y se dice en Catalunya necesariamente tiene que despertar opiniones y reacciones más acentuadas que cuando se dice o sucede en otra parte de la península.
En cuanto al tema de prohibir, por muy tabú que se considere, lo cierto es que está a la orden del día en la sociedad democrática moderna, vaya, que lo de la prohibición no es patrimonio catalán: prohibido hablar por el móvil conduciendo; a ir con el pecho descubierto o a llevar velo en determinadas zonas; prohibido fumar en espacios públicos...

Laura dijo...

También suele prohibirse en este tipo de sociedades que se tire basura a la calle, que se salten las filas o que la gente entre a tu casa como si fuese la suya. Por prohibir, pues se prohíbe y mucho. En casa, cada uno de nosotros establece sus propias prohibiciones también. Sin embargo, no parece que no seamos "libres". Quizá el punto está no en la prohibición en sí sino en qué se prohíbe y por qué.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

No es lo mismo, Laura, no es lo mismo.

Y, Enric, en cierto modo, has puesto la guinda: como digo, cada vez, menos libres, más prohibiciones.

Gracias a los tres.