viernes, 18 de junio de 2010

¿Por qué lo llaman reforma laboral cuando quieren decir despido?




Que el lenguaje político está repleto de bellos matices para poder decir lo políticamente correcto, aquello que según quienes nos gobiernan es lo que nosotros queremos escuchar, no lo duda nadie. Que esta correcta forma de hablar se está convirtiendo en un arte, tampoco. Ya comenzó con Ansar, no lo olvidemos, pero Zapatiestos lo está elevando a las más altas cimas del lenguaje.

No voy a comentar nada de sus amenazas a los representantes sindicales y empresariales respecto a que, o llegaban a un acuerdo, o él aprobaba la reforma el día 16 de junio. Sí voy a llamar la atención sobre lo que he leído en los medios de comunicación, he escuchado en las emisoras de radio y he visto-oído en los informativos de las televisiones: 22 días de despido, 33 días de despido, despido objetivo, el gobierno abarata el despido, insuficiente y incompleta pues no marca los los presupuestos objetivos para el despido... despido, despido, despido...

Recuerdo esa pregunta: ¿por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?, que viene muy oportuna aquí: Zapatiestos ha conseguido lo que nadie se atrevería, que los Obreros, esos de las siglas de su partido- cada vez más suyo y menos de los militantes- sean los que paguen el pato, y con pagar me refiero a que cobren menos cuando los empresarios los manden a "la puta calle", que suele gritar Don Gregorio de Cámara Café.

Por favor, señores diputados, políticos, ustedes nunca van a ir a la calle. Algunos NO han trabajado en su vida, no saben lo que es picar a las 8 de la mañana, porque se han dedicado siempre a eso, a vivir de la política con sueldos de ensueño. Pero, por favor, no nos crean imbéciles, no digan reforma laboral cuando quieren decir despido de trabajadores.

¿A desalambrar? O Zapatiestos es un gringo o un dueño de este país...

2 comentarios:

Perlita dijo...

¿Le llamas Zapatiestos? ¿Es tuyo ese apelativo? ¡Qué bueno! Aquí amigo Illán siempre paga el pato los mismos aunque ya estén acostumbrados a tener la espada de Damocles sobre sus cabezas...¡Política de jungla!
Un abrazo

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Confieso mi culpa, amiga Perlita.

Cuando el Fondo Monetario Internacional felicita por las medidas tomadas, ¡peligro para los trabajadores y trabajadoras!.

Mira la noticia de esta tarde, Viajes Marsan, 1.000 a 1.300 trabajadores a la puta calle, para empezar.

Y sus señorías, tan contentas.