domingo, 16 de agosto de 2009

Y al séptimo día descansó


El lema es no beses, no des la mano, di hola.

Pero añado algo más, con el respeto que me merecen: no mojes la mano en agua bendita, ni nos demos fraternalmente la paz. Él lo entenderá, ellos, sus sacerdotes, espero que también.

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