domingo, 10 de mayo de 2009

Y al séptimo día, descansó

Y mira tú por donde, yo estoy de acuerdo con estas palabras, me parecen muy coherentes:


Yo diría que el problema del sida no se puede resolver tan sólo con dinero, que es importante, pero si no hay un alma, si no hay gente que sepa cómo usarlo, el dinero sólo no ayuda. Si no hay un alma, si los africanos no se ayudan entre ellos, no se puede resolver ese flagelo con la distribución de preservativos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema". (Benedicto XVI)

2 comentarios:

Guillem López Arnal dijo...

ergo, repartir preservativos entre la población y educar a la sociedad en los medios de protección y prevención, aumenta el numero de infectados por el VIH.
Interesante paradoja la del Papa.
Un saludo.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

En efecto, Guillem.

Pero habrás visto que eso que dices no es lo que dice el texto que he reproducido.

Un abrazo