domingo, 10 de mayo de 2009

Y al séptimo día, descansó

Y mira tú por donde, yo estoy de acuerdo con estas palabras, me parecen muy coherentes:


Yo diría que el problema del sida no se puede resolver tan sólo con dinero, que es importante, pero si no hay un alma, si no hay gente que sepa cómo usarlo, el dinero sólo no ayuda. Si no hay un alma, si los africanos no se ayudan entre ellos, no se puede resolver ese flagelo con la distribución de preservativos: al contrario, existe el riesgo de aumentar el problema". (Benedicto XVI)
Publicar un comentario