miércoles, 26 de noviembre de 2008

Álvaro Areskurrinaga y La Maldición

El escritor Álvaro Areskurrinaga comenta La Maldición, primera entrega de La cólera de Nébulos.

Lo ha publicado en varios foros y aquí os reproduzco el comentario:
Hola.

Acabo de terminar la lectura de La maldición (Libro primero de La cólera de Nébulos), de Francisco Javier Illán Vivas, y, aunque resulta difícil a estas alturas aportar algo original a la vista de la cantidad de opiniones de otros lectores ya existentes en este hilo (lo cual ya por sí solo dice mucho a favor de este autor y su obra), os traslado mis impresiones.

Sin duda es una novela que cumple plenamente la función de permitir al lector entretenerse y evadirse de una forma agradable, como creo que el propio Nébulos ha expresado en más de una ocasión al referirse a obras de este género. La maldición reúne la práctica totalidad de elementos habituales en este tipo de libros: héroes valerosos y “duros de pelar”; criaturas fantásticas y sorprendentes; elementos mágicos y toques eróticos cuidadosamente dosificados; países y ciudades imaginarias de exótico atractivo; luchas a espada y batallas sangrientas; e incluso la intervención, entre bastidores, de dioses muy parecidos a los humanos, con similares virtudes y defectos, pero con poderes que pueden desequilibrar la balanza en cualquier momento.

En particular, destacaría su habilidad para describir ambientes imaginarios que resultan muy sugestivos, como por ejemplo: los opresivos y siniestros corredores del Palacio de Augustos; el peligrosamente intrigante jardín que rodea la Torre de Safardeus; las lujosas y enigmáticas estancias donde vive el último Homosaurio; o las abigarradas y malsanas callejas de Iskar o Unahuma.

Junto ello y como aspectos que más me han llamado la atención, en comparación con otras obras del mismo género, yo resaltaría también: la riqueza del vocabulario empleado, tanto de sustantivos como de adjetivos, no muy habitual en este tipo de novelas; la amplia erudición que sin duda subyace en su génesis (especialmente en materia de mitología griega, pero que también se nutre de otras variadas fuentes); y, relacionado con lo anterior, los ecos homéricos que resuenan entre sus páginas (y es que yo también soy un gran admirador del autor de La Ilíada y La Odisea, quien en realidad fue quizá, ya hace miles de años, el precursor de la fantasía épica o heroica...).

En definitiva, tal como muy bien se recoge en la introducción del libro, se trata de una “aventura sin límites” que, como el número de visitas a este hilo indica, ha sabido atraer a un importante número de lectores. Vaya pues desde aquí mi felicitación para el autor.

Un cordial saludo.

Pues sólo puedo decir que gracias.
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