jueves, 11 de septiembre de 2008

En el nombre de Raúl


El pasado 24 de agosto leí un artículo, en la sección deportiva del ABC, que se titulaba casi igual, En el nombre de "Barru", y a la memoria volvió a acudirme la injusticia que cometió ese señor que ahora está en Turquía (espero que por muchísimos años, y no por que tenga ganas de que triunfe), y que entonces dirigía la mal llamada selección española.

El inicio de ese artículo, que podéis leer pinchando el enlace del párrafo anterior, decía que:


La selección dio lo mejor de sí ante Croacia para regalarle a Barrufet la mejor despedida posible. El capitán se llevó el balón y disputó los últimos minutos gracias a Iñaki Urdangarín. «Es un grande dentro y fuera», asegura Pastor, que no aclara su futuro.



Una historia de reconocimiento a los méritos de toda una carrera, como ese señor que ahora está en Turquía debió permitirle a Raúl. El citado artículo, termina así, y podría ser válido para el caso del que estoy hablando, si hacemos el ejercicio de cambiar el nombre del gran Barrufer por el de Raúl González:


David se retira a lo grande, con el tercer metal de su carrera al cuello. Este domingo, cuando agonizaba el partido y España ya lo tenía atado, un grito desde la grada advirtió al personal. Iñaki Urdangarín, entregado a la selección, se cruzó una mirada con Hombrados y le recordó que «Barru» estaba en el banquillo y merecía acabar jugando. Un regalo de bronce para el baluarte del ciclo de Pastor, que concluye con un Mundial, un subcampeonato de Europa y un bronce olímpico. «Se lo merecía, es un grande dentro y fuera del campo», incidió Pastor.



Y, si el anterior artículo no es suficiente para agradecer a un jugador toda su vida deportiva dedicada a la selección, sólo hay que leer este otro artículo Barrufet, un símbolo, y os pido un nuevo ejercicio, cambiar un nombre y poner el otro.

No sé si este gran futbolista tendrá una nueva oportunidad en la selección, no lo sé. Pero sí sé que el fútbol español está en deuda con él y se merece un desagravio, por que por forma física, por goles, por partidos jugados en la pasada temporada, se merecía haber estado en la mejor despedida posible, aunque Iñaki Urdangarín hubiese tenido que gritarle a ese señor que está en Turquía a dos minutos del final: recordándole que Raúl estaba en el banquillo y merecía acabar jugando.

3 comentarios:

Alex dijo...

Este señor tuvo la suerte de toparse con un excelente grupo de jugadores.

Yo estaba harto de sus continuas salidas del tiesto, con las charlas privadas con jugadores que se hacían publicas, discusiones con periodistas, su eterno mal humor...

Menuda diferencia tendremos con Del Bosque, un tipo bien educado y que nunca se ham etido en ningún charco.

Por cierto, como dato, la camiseta de Raúl es la que más se vende de la Selección Española.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Y, además, que te has olvidado de decirlo, es de SALAMANCA, ¿NO?

(c) Javier Illán dijo...

Ahora nadie va a decir que Luis era un ogro, un cirrosico, un suicida al jugar sin extremos, etc. es más, ya nadie quiere que Raúl vuelva a la selección (hablo de los medios de manipulación), excepto Manolo Lama.

Yo soy Raulísta, y no me hace falta que la 'roja' represente esos valores, pues la suerte es que mi Club, el Real, si lo hace. Y siempre lo ha hecho