miércoles, 6 de agosto de 2008

Palabras franciscojavierianas 13: los críticos editoriales


El pasado 26 de julio leí en Babelia un artículo del que me apetece comentar algunos apartados. Lo firmaba Javier Marías bajo el título “El tiempo cabalgando” y, aunque trataba de las películas del oeste, del westerns, y, sobre todo, de Centauros del desierto y Dos cabalgan juntos, venía a hacer unas consideraciones que muchos críticos, muchos lectores editoriales, deberían apuntarse en su debe:


“La capacidad de los críticos para equivocarse es ilimitada, y los literarios llevan demostrándolo varios siglos, con meteduras de pata tan
escandalosas- por poner un solo ejemplo entre millares posibles- como la de poner verde, casi unánimemente, el Moby-Dick de
Herman Melville”.

Creo que ante un error como ese, el crítico literario en cuestión debería haber solicitado ser trasladado A OTRO PLANETA. Esperemos que el descubrimiento de
agua en Marte posibilite la puesta en marcha de un lugar donde podamos vivir los humanos y, lo creo idóneo, para aquellos que cometan semejante error o, rechacen Harry Potter por no creer que un niño mago sería aceptado por el público infantil.


“Los cinematográficos han dispuesto nada más que de ciento y pocos años para probar su ignorancia y su mal gusto y sus escasas entendederas, pero en ese espacio de tiempo han logrado alcanzar la bajura de sus colegas literarios. (Claro que siempre hay excepciones, pero son eso, excepciones).”

Javier Marías apunta algo que el Internet impide con su interminable e imperecedera memoria:


“Los críticos juegan con la ventaja de que al cabo de unos decenios, cuando una obra que ensalzaron está completamente muerta o una que denigraron permanece viva y se ha convertido en un clásico, casi nadie se acuerda de lo que ellos dictaminaron; y, como no les suele faltar cara dura, son perfectamente capaces de fingir que no dijeron lo que dijeron y de subirse con desfachatez al carro de lo que sanciona el tiempo.”
Quod scripsi, scripsi

2 comentarios:

Rosa Cáceres dijo...

Desde luego, todo eso es verdad. Yo misma he sufrido una crítica absolutamente absurda, además de injusta. Cierto crítico de cuyo nombre no quiero acordarme (digo en términos cervantinos) se permitió menospreciar una de mis obras repitiendo que se desarrollaba en Extremadura una y otra vez , cuando en verdad se desarrollaba en La Mancha, y mil cosas más que se inventó y que revelaban que no se había leído la novela ni por el forro. En fin, supongo que casi nadie leería su crítica. Si por él hubiera sido, nadie habría leído mi novela.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Ya sabes, Rosa, que la base en Marte para críticos (para esos críticos), espero que sea todo un éxito y cuente pronto con muchos inquilinos.