domingo, 20 de julio de 2008

El futuro ya está aquí

Puede que algunos aún no lo entiendan, pero un nuevo artículo sobre las plataformas de Internet para publicar, bajo el título Instrucciones para publicar un libro, firmado por Jesús Marchamalo en el ABCD de las letras y las artes (semana del 5 al 11 de julio de 2008), vuelve a insistir en que la red amplía el abanico de posibilidades para que el autor, alejado de las editoriales de toda la vida, pueda cumplir su sueño. (El pasado 10 de junio apareció otro semejante en El Mundo).

Nos recuerda el autor que Bob Young, el creador de Lulu.com, cuando la editorial con la que había publicado le hizo llegar los cinco mil ejemplares que componían el resto de la edición, y que se disponían a saldar, decidió construirse con ellos un despacho completo, mientras maduraba la idea de crear en Internet una alternativa a la edición tradicional que evitara ese tipo de situaciones.

Marchamalo nos informa de que el libro goza de una salud envidiable: en el mundo se edita en la actualidad un millón de títulos anuales (un libro cada treinta segundos), y en España, casi setenta mil al año, con una tirada media de 4.900 ejemplares. Claro que esto, y lo apunto yo, es como ese que se come un pollo y luego sacan la media entre dos, tocando a medio pollo cada uno.

Hay un dato importantísimo en este artículo: en la actualidad a cada libro se le exige rentabilidad. Las decisiones han dejado de estar en manos de los editores, y a menudo son los departamentos comerciales lo que diseñan la estrategia editorial y los que deciden qué es o no lo que se publica. En Estados Unidos hay, de hecho, una cifra crítica de 20.000 ejemplares, y se entiende que publicar cualquier libro que no pueda vender esa cantidad es algo que la sociedad no puede permitirse. Y, si es así en los USA, ¿no es la línea que se sigue a este lado del Atlántico?, me pregunto, aunque los números de referencia sean menos.

Ayer estuve con un escritor, cuyo nombre me reservo por seguridad (suya), que me comentaba que su editorial actual no hace promoción del libro, ni presentaciones, que todo el trabajo se lo tenía que hacer él. Y que, si vendía, posiblemente para los futuros títulos ya gastarían algo en él. Le pregunté, ingenuo de mí, que si no debería ser al revés: gastarse ahora algo en él, cuando empieza, que después tendría el camino hecho. No, todo el trabajo se lo hace él. ¡Y por un mísero 10 %, del cual una parte interesante es para su agente literario! Pero, de los agentes, de las agentes, hablaré en otro día.

Volviendo al párrafo de los 20.000 ejemplares, está claro que esa política editorial (comercial, más bien), deja fuera del mercado un buen número de libros y autores, incapaces de garantizar una venta suficiente. ¡Menos mal que en España se hacen sobre todo ediciones de 500 ejemplares, por que si no sólo publicarían entre cinco o diez autores!

Lulu.com, bubok.com, y otras que pueden ir apareciendo, facilitan que los autores puedan crear sus propios contenidos, venderlos y participar en los beneficios (alrededor del 80 %. Ya lo apuntaba
Enrique Timón: preserva el medio ambiente, disponible en cualquier parte del mundo, nunca se agota, modificable, mejorable y libre.

No hay comentarios: