martes, 29 de julio de 2008

Conferencia mundial para el diálogo inter religioso

(Fotografía del encuentro en Monserrat)


Domingo Puerta, mi compañero en Vegamediapress escribió hace unas fechas un artículo sobre el encuentro de religiones que se ha celebrado en Madrid.

Ayer (por el 20 de julio) concluyó en Madrid la Conferencia Mundial para el Diálogo en la que líderes musulmanes, judíos y cristianos, así como de muchos otros credos, buscaron vías para fomentar el entendimiento mutuo entre religiones. Pero hablemos claro. Este encuentro interreligioso ha sido una farsa, un camelo y un insulto a la inteligencia.

¿Cómo es posible que gente como Abdalá bin Abdelaziz al Saud, monarca de Arabia Saudí, nos hable de moderación, respeto, tolerancia y pérdida de valores cuando en su país ser sorprendido con una Biblia puede acarrear la muerte, la cárcel o la deportación? Tanta hipocresía me tiene perplejo. La presencia en España del rey saudí resulta irritante por cuanto ha venido a hacernos comulgar con ruedas de molino desde su desfachatez y su cinismo. La realidad de Arabia Saudí, una nación de la que se ha extirpado hasta la más mínima manifestación de libertad, hace enrojecer de vergüenza a cualquier persona con dos dedos de frente.

En el país arábigo se confiscan, profanan y queman biblias, se encarcela a judíos y cristianos, se califica de pervertidos a quienes se salen de la fe musulmana, la mujer está sometida al hombre y es imposible construir templos de culto no musulmán. Por eso, oír al monarca hablar de diversidad, de ponderación, de diálogo constructivo y de reconciliación es una broma de pésimo gusto.

Para pensarlo muy seriamente y, claro, pedirle al mencionado rey que empiece por su casa.

3 comentarios:

Coronelia dijo...

Nuestros gobiernos deberían protegernos, en nuestras fronteras y fuera de ellas. Para eso existen tratados. ¿Por qué una musulmana puede vestir aquí como quiera y si yo voy a un país árabe, a determinados países árabes, SÓLO puedo vestir como una musulmana? Ya sé que pueden decirme que no vaya, claro que sí, pero, ¿por qué no puedo vestir como visto aquí igual que ellas visten aquí como visten allí?
Y sólo hablo de vestimenta, no de derechos elementales, como libertad de pensamiento, religión, etc. etc.

Francisco Javier Illán Vivas dijo...

Hola.

No tiene relación con la conferencia de la religión, pero sí sobre lo que comentas, Coronelia, la noticia aparecida hoy en El Páis, bajo el título "Clérigos de Yemen vetan que las mujeres sean elegidas diputadas".
Creo que es muy interesante leerlo, sobre todo por cosas como esta:

Advertimos de que abrir la puerta a las mujeres significa que saldrán de sus casas y se mezclaran con hombres", reza un opúsculo distribuido durante la conferencia. "Si salen de sus hogares y coinciden con hombres en los lugares de trabajo, surgirán relaciones al margen del matrimonio, situaciones indecentes, adulterio e hijos ilegales".

O esta:
El vicio consiste, según un primer catálogo aprobado en la conferencia, en consumir alcohol, asistir a desfiles de moda, bailar con personas de sexo opuesto, cantar en público para las mujeres, enviar a las chicas a estudiar al extranjero sin que las acompañe un varón de su familia que las vigile, etcétera.

Leed la noticia:
El País

Coronelia dijo...

¡¡¡¡Una mujer no puede ni montar en taxi... !!!!