jueves, 12 de junio de 2008

Preservar el medioambiente, disponible en cualquier parte del mundo, nunca se agota, modificable, mejorable y libre

Esos son los adjetivos que Enrique Timón, el malogrado escritor con el cual había iniciado una entrañable amistad, calificaba la publicación en un portal de internet, Lulu, de su novela y de las continuacíones que iba a tener.


¿Por qué me viene ahora al recuerdo? Por que esta mañana he conocido el nuevo portatil que se anuncia, que parece va a ser toda una revolución en el avecinable big bang digital que le espera a la literatura.


Esta es una imagen, traída de La gente está muy mal, un lugar que os invito a conocer, pues os sorprenderá.



En el enlace de esa bitácora están las explicaciones. Y, ya que he hablado de Enrique Timón, permitidme reproducir la respueta que dio la pregunta de si su próxima novela también se publicaría por Lulu.com:

Sí, lo publicaré también con lulu. Estoy muy satisfecho y no sólo con la calidad de la edición o la posibilidad de decidir todos los detalles (formato y hasta el tipo de letra). Te da una libertad que desconocíamos en el mundo editorial. Tu obra sigue siendo tuya con total disponibilidad para hacer lo que quieras con ella. Fijas lo que quieres cobrar por cada ejemplar. Está accesible en cualquier rincón del mundo (con unos costes de envío por debajo de los comerciales para las ediciones en papel) y nadie la retirará de los escaparates mientras no lo hagas tú. Frente a un mundo editorial en el que sólo venden las novedades, en lulu las ventas no disminuyen con el paso del tiempo, al contrario, se incrementan conforme la obra va siendo conocida. En los poco más de cuatro meses que lleva publicado, el Retorno de los magos ya es el libro de fantasía en castellano más vendido en lulu.com (y también el segundo más vendido, pues la edición en tapa dura y en rústica se evalúan por separado y no cuentan las descargas gratuitas).

Creo que estamos ante una revolución en estos ámbitos. El mundo editorial está sufriendo una profunda transformación, semejante a la que está teniendo lugar en la música o el cine. Todo está cambiando, desde la forma de publicar, a la forma en que el lector se relaciona con las obras. Incluso los hábitos de consumo, hay países dónde se compran casi más libros por Internet que en las librerías físicas. En España las cosas van más lentas, pero aún así es una tendencia imparable. En otro lugar lo he explicado en más detalle las ventajas de la publicación bajo demanda. Reproduzco aquí el texto:

1) Ayuda a la preservación del medioambiente: En la publicación bajo demanda los ejemplares se imprimen a medida que se solicitan, de este modo no se acumulan stocks, ni se desperdician ejemplares, se hacen tantos como se adquieren.

2) La obra está disponible en cualquier lugar del mundo: Allí donde hay una conexión a Internet encontramos una librería donde adquirir nuestro ejemplar.

3) Nunca se agota. Ni es saldada: Ninguna edición se agota, mientras alguien desee adquirir un ejemplar de la obra y el autor quiera ofrecerla, ésta estará disponible (y siempre en el escaparate, aunque sea de Internet).

4) Fácilmente modificable y mejorable: El autor o editor puede realizar modificaciones fácilmente, en cualquier momento, agregar contenidos o corregir erratas de los malditos gnomos, sin tener que hacer una nueva tirada.

5) Disponible en todos los formatos que deseemos. Podemos ofrecer nuestra obra en tapa dura, en rústica, libro de bolsillo, en edición de lujo a todo color o como libro electrónico.

6) Es libre: Nadie decide qué se puede publicar, sólo el autor y los lectores tienen la palabra. La publicación bajo demanda permite al autor llegar a sus lectores sin mediadores que decidan qué es lo que podemos leer. Es un cambio revolucionario en el mundo del libro, que al mismo tiempo lo devuelve a sus cauces originales. El mundo editorial, que decide qué obras son dignas de ser publicadas, es un fenómeno relativamente reciente en la historia de la humanidad. La mayor parte de los autores que hoy conocemos como clásicos se hicieron cargo de la impresión de sus propias obras, bien directamente, bien con el concurso de mecenas que sufragaban los costes. Con iniciativas como la de lulu volvemos a esos cauces, pero sin la necesidad de realizar una inversión inicial o contar con un mecenas y con la ventaja de Internet y las potentes imprentas digitales, capaces de hacer rentable la impresión de libros en tiradas de un único ejemplar.

Cierto es que La publicación bajo demanda también tiene sus defectos: no se encontrará en la librería de la esquina, (a menos que la lleves tú mismo) no se comentará en los medios tradicionales de comunicación, ni nadie le hará publicidad. El peso de dar a conocer la obra recae en el propio autor y sus lectores. Por eso, entre algunos de los que publicamos con lulu, hemos creado la Plataforma de Escritores Libres, que aglutina ya a más de 80 escritores, principalmente españoles, pero también latinoamericanos, para ayudarnos unos a otros en esta difícil labor de darse a conocer y llegar a construir entre todos un sello editorial propio.

Que se avecina esta revolución es tan claro como el cambio climático, aunque no queramos verlo y sí seguir con nuestra adicción al CO2 contaminante y agobiante.

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